Agrupación Púrpura - Educaciónmasas-505

Por una CTERA antiburocrática, con independencia política de los gobiernos y para la lucha: El 2 de septiembre votá Lista Multicolor.

El 2 de septiembre se realizarán las elecciones de CTERA la principal organización sindical de los trabajadores de la educación del país. En esta oportunidad, en medio de una crisis de la burocracia peronista, que choca con los intereses de los trabajadores, la oposición  Multicolor presentó lista unitaria, con la fortaleza de haber recuperado  sindicatos provinciales como ADOSAC y UNTER, seccionales de enorme importancia política como SUTEBA La Matanza y UEPC Capital, también se sostiene ATEN Capital, una seccional con peso regional y nacional por representar la resistencia al intento de la Celeste de dividir el sindicato, defendiendo el sindicato único, la democracia de base y una fuerte tradición de organización y movilización. Tiene gran importancia seguir manteniendo SUTEBA Tigre, Marcos Paz y Bahía Blanca como parte de la resistencia de la Oposición en la provincia de Buenos Aires.

La Multicolor logra presentar una alternativa unitaria, reuniendo más de 14.000 avales en apenas una semana para disputar la conducción de la principal Central Docente del país. Las principales candidaturas son expresiones de la fuerza de la lucha en las provincias. Entre ellas se encuentran: el compañero César Alegre, Sec. General de ADOSAC; la compañera Laura Ortiz, Sec. General de Unter; Romina del Pla, Sec. General de SUTEBA Matanza;  nuestra compañera Valeria Benavides, Sec. General de ATEN Capital; el compañero Franco Boczkowski,  Sec. General de UEPC Capital.

Estas elecciones se desarrollan en un contexto de brutal ajuste impulsado por el gobierno de Javier Milei y los gobernadores. Los trabajadores de la educación padecen salarios por debajo de la línea de pobreza, mientras avanzan reformas laborales, educativas y previsionales que significan un ataque directo a las condiciones de trabajo y a la educación pública.

Frente a esta situación, las conducciones de las centrales sindicales, entre ellas la CTERA, han optado por garantizar la paz social bajo la perspectiva de esperar a las elecciones de 2027. Las pocas medidas de fuerza convocadas fueron consecuencia de la presión ejercida por la docencia desde las bases, que expresa un creciente descontento con la conducción Celeste, responsable de permitir que el gobierno de las corporaciones y el FMI descarguen el ajuste sobre los trabajadores. Su política ha sido aislar las luchas y conducirlas al desgaste. Sin embargo, los trabajadores resisten como pueden, como lo demostraron los docentes autoconvocados de Chubut y Catamarca.

Se dieron importantes debates alrededor del método de conformación de la Lista. Como agrupación Púrpura sostuvimos durante todo el proceso que el principal criterio debía ser el respeto a los lugares de representación conquistados democráticamente por los trabajadores en cada provincia. Al mismo tiempo, seguimos defendiendo que estos procesos deben desarrollarse con la mayor participación y democracia de base posibles.

Fundada en 1973, los orígenes de CTERA estuvieron marcados por los debates en torno al Programa de Huerta Grande y el Programa de La Falda, basados en el antimperialismo, la democracia obrera y la organización desde las bases. Como ocurrió con gran parte del movimiento sindical, en la etapa del imperialismo, la CTERA fue transformándose, profundizando su alineamiento con los gobiernos de turno y atacando la democracia sindical.

El pasado 24 de junio venció el plazo para la presentación de listas. Fiel a sus métodos burocráticos, la Celeste convocó a elecciones para el 2 de septiembre sin una difusión amplia del proceso electoral y enviando los padrones a las provincias apenas unos días antes del cierre de listas. En Neuquén, por ejemplo, el padrón llegó apenas dos días antes del vencimiento del plazo para presentar candidaturas. Advertimos que la Celeste se prepara para manipular los padrones, como en Neuquén donde hace años pierde las elecciones. Sin embargo, podemos volver a marcarle la cancha a la burocracia derrotándola cómo históricamente se hizo en Neuquén. Guagliardo no pudo ganar nunca en las elecciones de Ctera. Para eso la concurrencia a votar debe ser masiva, para contrarrestar cualquier maniobra de la burocracia.

Ahora tenemos la tarea de poner en pie una gran campaña unitaria, basada en la independencia política de los gobiernos, la defensa de la democracia sindical y la necesidad de recuperar una CTERA para la lucha. Una campaña apoyada en un programa que plantee, entre otras reivindicaciones: un salario igual al costo de la canasta familiar (hoy de $3.279.656 en Buenos Aires y de $3.645.098 en la Patagonia), la derogación de las reformas laboral, educativa, previsional y sindical, y la defensa de un sistema educativo único estatal.

En esta campaña nadie puede quedar afuera. Convocamos a todos los trabajadores de la educación a sumarse activamente: haciendo pública su adhesión, difundiendo la campaña con fotos y carteles, recorriendo las escuelas y organizando la fiscalización.

En provincias como Neuquén, donde la Celeste tiene claro que solo puede sostenerse avanzando en la división del Sindicato y apelando al fraude, debemos redoblar los esfuerzos. El 2 de septiembre tenemos la oportunidad de enviar un mensaje claro al Gobierno y a la burocracia sindical: la docencia necesita una CTERA democrática, independiente de todos los gobiernos y al servicio de la lucha.

 Este 2 de septiembre votá Multicolor.

(Nota de MASAS n°505)