Masas n° 334 [Enero de 2018]

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– Osvaldo Bayer denunciaba en 1958 el despojo de tierras mapuche en Cushamen

– Formosa: Brutal represión contra una comunidad wichi

Editorial

Las enormes movilizaciones en todo el país se abrieron camino para derrotar el ajuste del FMI

El Gobierno pretende imponer el programa del capital financiero, de las multinacionales y los terratenientes con los métodos de la dictadura militar

 Estamos viviendo un cambio en la situación política: se ha abierto una crisis de grandes proporciones en el régimen, debido a la colosal intervención popular.

Las masas han vuelto a convertirse en protagonistas principales, ganando las calles por cientos de miles, varias veces, en todo el país y numerosos sectores sindicales han parado y se han movilizado.

La CGT se vio obligada a convocar a paro general -que fracasó- para aparecer oponiéndose al robo a los jubilados, sin garantizar su organización y cumplimiento.

Cientos de miles de trabajadores ocupados y desocupados, estudiantes, jubilados, ganaron las calles para rechazar el saqueo previsional. Complementado por masivos cacerolazos nocturnos en los barrios, parte de los cuales movilizó lunes y martes hacia el Congreso, que se replicó en las principales ciudades.

La intervención popular no se atemorizó frente a la salvaje represión desatada, por el contrario, creció su magnitud.

La manipulación de los medios de comunicación tampoco confundió a las masas que parecieron comprender que sólo deben confiar en la acción de sus propias fuerzas. Una vez más se comprobó que el Congreso es una cueva de parásitos incapaz de tomar una orientación que contradiga a la burguesía. Los medios no alcanzaron a ocultar la magnitud del ataque que se está llevando adelante.

Una verdadera “traición a la patria”: La cuestión de la reforma previsional fue recomendada por el FMI en Noviembre de 2016: modificar el cálculo de los ajustes y elevar la edad. Es parte de un programa integral de reformas que incluye la laboral, impositiva, de educación y de salud. Expresa el carácter absolutamente antinacional y proimperialista de este Gobierno.

El ajuste previsional aprobado forma parte de una política internacional del capital financiero que intenta aplicar en todos los países. Demostración de que el capitalismo está agotado, que necesita atacar todas las conquistas de las masas para sobrevivirse.

Este ataque detonó la furia popular porque se combina con los despidos, con la apertura de importaciones, con los tarifazos, con la feroz represión sobre el pueblo mapuche que costó las vidas de Santiago y Rafael, etc.

Para imponer esta ley no dudaron en pasar por encima de todas las formas democráticas. El supuesto debate en el Congreso fue un circo. El Gobierno tenía el resultado cocinado. “Que los opositores hablen todo lo que quieran, ya tenemos el quórum y ya tenemos los votos” decían desde el Gobierno. Y si llegaba a fracasar tenían a mano un Decreto de Necesidad y Urgencia, con las firmas de todos los ministros, pisoteando al Congreso de conjunto.

Pero lo importante es que, una medida que afecta a la mayoría de la población no fue consultada a los sindicatos, a las centrales sindicales, ni la opinión de las organizaciones de los afectados. Insistimos, la cuestión de la jubilación afecta a la totalidad de los trabajadores, sin excepción.

Es el Gobierno, sus aliados y sus cómplices quienes están saboteando la “institucionalidad”, aplicando métodos antidemocráticos. Ellos van dando un golpe tras otro contra las instituciones de la democracia burguesa, perdiendo las apariencias, mostrando el verdadero rostro de su dictadura de clase.

El Gobierno desató una represión bestial. Son incontables los heridos por los disparos de las fuerzas de seguridad. Volvieron a apuntar contra periodistas y fotógrafos de los medios, golpeándolos y tirándoles al cuerpo. Allanaron las casas de los detenidos. Tiraron gases en lugares públicos, en bares, en estaciones de subte. Apalearon a cientos y les lanzaron sus motos. Infiltraron la movilización. Cientos de miles cantaban en las calles “Macri, basura, vos sos la dictadura”.

Estamos ante un salto cualitativo en la represión y en el rompimiento de las formas democráticas. Con dos asesinatos, allanamientos masivos; con provocaciones de todo tipo, con la utilización de la Justicia contra políticos y sindicalistas; eliminando los medios críticos y los periodistas que más denunciaban al gobierno; eliminando jueces, síndicos, procuradores, fiscales que no responden al Gobierno, etc. etc. De estas medidas es muy difícil que haya retorno.

El Gobierno y sus medios acusan al kirchnerismo  haciéndolo responsable de las movilizaciones y la violencia. Es una maniobra para ocultar el carácter masivo, unitario, nacional, y la gran presencia de obreros, de trabajadores de la educación y de jóvenes en la protesta. Que muchos de ellos simpaticen no demuestra que hayan organizado y dirigido la protesta. El papel combativo de esas bases peronistas choca en los hechos con la política impotente de sus direcciones, lo que debe ser señalado para politizar su lucha. Es necesario un balance del papel de Scioli, de Bertone de Tierra del Fuego, Peppo del Chaco y muchos otros que contribuyen con los ajustes de Macri. Sin olvidar la mayoría peronista en el Senado que fue decisiva para que saliera la Ley.

Gobernadores y legisladores peronistas garantizaron que salga la ley. Sin ellos la Ley no se aprobaba.

El ajuste avanza con la reforma impositiva, que desfinancia el Anses y rebaja los impuestos a los capitalistas, y con la Ley de Presupuesto. Debemos rechazar todas las reformas que recomienda el capital financiero. Es un ataque integral, en todos los terrenos, contra las condiciones de vida y trabajo de la mayoría.

Es una declaración de guerra del Gobierno. Quieren transformar al país directamente en una colonia del imperialismo.

Las votaciones en el Congreso de estos ajustes no cierran la lucha sino que la abren en otro nivel. La resistencia de Diciembre marca el camino para derrotarlos, ese es el gran paso que se ha dado. Se generó una gran confianza del poderío que tiene la movilización popular unitaria. El Gobierno ha obtenido una victoria con la sanción de las leyes, pero con un enorme costo, el de una crisis política que se agrava.  

Pese a las enormes dificultades para organizar una respuesta unificada desde las bases, en los hechos quedó plasmada la unidad para rechazar la política del Gobierno. Quedó demostrado que si hay una posibilidad de quebrar esta política es en las calles, con los métodos propios de la clase obrera, parando y movilizando. También quedó demostrado que en el Congreso no se puede derrotar el ajuste. Que sólo pueden dar marcha atrás con estos ajustes si hay una poderosa movilización popular. Y esto era lo que debían decir en el Congreso los diputados revolucionarios, si los hubiera.

 

DERROTEMOS ESTA POLITICA CON LOS METODOS Y LA POLITICA DE LA CLASE OBRERA

Es por eso tan importante que no dejemos pasar estos ajustes, como si ya fuera un hecho consumado. Está en juego el presente de los jubilados, y el futuro de todos los trabajadores. Depende de nosotros, de nuestra lucha, de nuestras fuerzas, de nuestra organización, de nuestros métodos. El ajuste sigue con fuertes tarifazos.

Estas leyes deben ser derogadas. No confiamos en el Congreso y tampoco confiamos en la burocracia de la CGT, obligada a llamar a un paro. La burocracia de la CGT quedó señalada como traidora desde numerosos sectores por haber pactado la reforma laboral y no haber opinado sobre la reforma previsional. El movimiento de las últimas semanas la pasó por encima.

Se combinó con la fuerte presión del Gobierno sobre la CGT para que acompañe sus leyes. Prácticamente hizo estallar la unidad burocrática alcanzada el año pasado para negociar en mejores condiciones con el Gobierno.

Estos son los efectos de la polarización de la lucha de clases, por un lado un Gobierno que responde a las ordenes del imperialismo, respaldado por los sectores más poderosos de la burguesía, que quiere aprovechar su momento para imponer todo su programa y por otro los oprimidos que radicalizan su resistencia contra esas políticas.

 

EL ATAQUE ES EN TODOS LOS TERRENOS. LA RESPUESTA DE LA CLASE OBRERA Y LOS OPRIMIDOS DEBE SER INTEGRAL

Es necesaria la huelga general para derrotar de conjunto esta política. Este es el camino, esta es la tendencia que marca la intervención de las masas. Debemos preparar las condiciones para que la clase obrera imponga sus métodos y su política.

En muchos lugares de trabajo impera el temor a tomar medidas, que puedan ser motivo de represalias por las patronales. La desocupación actúa como una presión conservadora sobre los trabajadores, como ha ocurrido en el pasado. Debemos impulsar todas las formas de amplia autoorganización desde las bases, en los barrios, en los lugares de trabajo, con la perspectiva de preparar la huelga general.

Junto con las principales reivindicaciones sobre salario y jubilación, para terminar con la desocupación y el trabajo precarizado y los tarifazos, impulsamos las principales reivindicaciones antiimperialistas, que denuncian a este gobierno como la expresión directa del capital financiero internacional, que se apresta a saquear a fondo el país: el desconocimiento y no pago de la deuda externa, monopolio del comercio exterior y la banca, expropiación de los grandes terratenientes, recuperar por medio de la expropiación las áreas vitales de la economía, etc.

Este Gobierno representa la parte “civil” de la última dictadura cívico-militar, son el gobierno del sector más concentrado de la economía y a ellos representa.

Y decimos que el Congreso está al servicio de esas políticas. Que no hay forma que tome otra política. Es una institución de la burguesía y por lo tanto expresa su podredumbre y corrupción.

El capitalismo agotado y en derrumbe no puede sacar al país de la crisis, en ninguna de sus variantes. La gran concentración de la propiedad privada de los medios de producción, en buena parte en manos de las multinacionales, son el principal obstáculo para el desarrollo de las fuerzas productivas. No hay cómo comenzar a resolver los graves problemas económicos si no eliminamos ese obstáculo del camino.

La clase obrera necesita independizarse políticamente. Del Estado, de los partidos patronales, de la burocracia. Esto significa adoptar la estrategia revolucionaria de la clase obrera, la única que puede dar respuesta al derrumbe del capitalismo que descarga toda su barbarie sobre nosotros. La clase obrera debe construir el partido obrero revolucionario que exprese esta estrategia política, luchando por el poder para la clase obrera, para empezar a construir el socialismo.

Osvaldo Bayer denunciaba en 1958 el despojo de tierras mapuche en Cushamen

Se reeditaron los ocho números del periódico La Chispa, de Esquel, dirigido por Osvaldo Bayer que circularon entre el 20 de diciembre de 1958 y el 4 de abril de 1959, uno de los temas tratados: el robo de las tierras mapuche a manos de latifundistas ingleses.

La primera edición de La Chispa, del 20 de diciembre de 1958, cuenta con la primera de una serie de notas de investigación que explican paso a paso el despojo de las tierras del Cushamen mediante tretas comerciales, en el que están implicados comerciantes locales y Julio Telleriarte, que luego sería elegido diputado provincial por la Unión Cívica Radical (UCR).

“Esta hoja es humilde pero llevará en sus puños la verdad y la nobleza del humilde que no debe a nadie ni se debe a nadie. Será una voz de justicia. Una voz que buscará justicia. Estaremos en todo momento al servicio del pueblo, de sus problemas, de sus ansias. Estas páginas estarán abiertas a todo aquel que nos pueda demostrar que es un trabajador. Pero estarán cerradas a los explotadores, a los que se autotitulan ‘democráticos’, a los ‘padres de la patria’ que nos legan la vergüenza de una ciudad rodeada por el hambre y la ignorancia”.

Ariel Pennisi relata que Bayer había viajado con toda su familia en febrero de 1958 a Esquel, contratado por el empresario Luis Feldman Josín, para hacerse cargo de la redacción del diario Esquel. Unos meses después, en noviembre, fue despedido por diferencias de criterio en el tratamiento de las noticias, sumado a un complejo “silencio de estancia” sobre los políticos y terratenientes locales ligados al robo de las tierras a los indígenas, los negocios turbios de la Casa Lahusen –el acopio de mercaderías para lograr que los precios se dispararan– y los desmanejos del concejo deliberante y de la legislatura provincial.

En el número dos Bayer apunta contra los latifundistas en un artículo titulado “Leleque no pagar”, por la estancia Leleque, fundada por la Argentine Southern Land Company en las tierras robadas del Cushamen y que hoy pertenecen a la familia Benetton. “En la asamblea de socios de la Sociedad Rural de Esquel de principios de noviembre se puso en descubierto una vez más la falta de respeto por la ley y la forma en que se actúa contra los intereses de los trabajadores argentinos”, se lee al comienzo de esta nota en la que se refiere con ironía a los “sacrificados ganaderos” que no quieren pagar el aumento a los peones de campo. “Los latifundistas ingleses dicen no tener plata para pagar el pan de los trabajadores criollos, que con el sudor de sus frentes mantienen a todos esos ‘misters’ y ‘ladies’ de Londres, que se hallan prendidos como garrapatas de nuestra sangre”.

Viene de lejos el despojo de las tierras a los pueblos originarios para que pasen a manos de las multinacionales o terratenientes locales. Todas esas tierras tienen que ser expropiadas sin pago.

 

 

Formosa: Brutal represión contra una comunidad wichi

La Policía provincial hirió anoche con balas de goma en el rostro y el cuerpo a tres niños. Uno de ellos de 13 años fue hospitalizado. Los efectivos hostigaron a los niños y luego intentaron detener a una decena de ellos, que se resistieron.

Hace 12 días, las fuerzas de seguridad habían herido con balas de plomo a dos jóvenes de esa misma comunidad del Barrio Cincuenta Viviendas, en Ingeniero Juárez, al noroeste de Formosa. La policía rodea distintos accesos a ese barrio desde hace meses.

Facundo, de 13 años, recibió disparos de goma en la cara, el hombro y el pecho. Fue socorrido por su hermano, que lo trasladó al hospital de Ingeniero Juárez, mientras la avanzada policial continuaba contra hombres y mujeres. “No pudieron entrar al barrio porque los vecinos no dejamos que persigan a los chicos”.

Existe en el lugar una disputa territorial desde hace diez años, cuando la comunidad tomó un sector comunitario que antes era administrado por el Instituto de Comunidades Aborígenes de Formosa, ante la decisión del gobierno provincial de estatizar esas tierras. La administración de Gildo Insfrán cedió esa superficie a la Municipalidad de Juárez, para que construya allí viviendas para policías. Desde entonces, el Barrio vive en un virtual estado de sitio, con operativos que no permiten que los vecinos se asomen a sus viviendas.

 “Los vecinos salieron a defender a los chicos y llegaron más policías”. En la multitud que se acercó hasta el lugar de la represión hubo varios niños, que también fueron baleados. “Y no solo a los chicos, sino también a las mujeres. Les apuntaban y tiraban, nomás”, añadió la mujer.

Uno de los referentes en la lucha por los derechos de los suyos, Agustín Santillán, estuvo preso durante cinco meses del año pasado por denunciar la situación de distintas comunidades en Ingeniero Juárez.

El 20 de diciembre pasado la policía reprimió a un grupo de integrantes de la comunidad en la plaza Perón, ubicada frente al barrio. Allí, Oscar y Denis Agüero, de 19 años y 16 años fueron heridos con las balas de plomo. Otros dos jóvenes quedaron heridos con balas de goma. Tres más, en tanto, fueron detenidos y permanecieron en esa condición durante dos días. El resto de los vecinos se resiste a ser apresados y desalojados. (Crónica extraída de P. 12)

Los gobernadores están alineados con el Gobierno nacional a la hora de reprimir.

Es necesario investigar a los responsables políticos y materiales de la represión y castigarlos.

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