Pronunciamiento del Cerci: Chile – Elecciones 2021 – 2da Vuelta

El presidente electo Gabriel Boric, del partido CS (Convergencia Social) es expresión política de una de las variantes de la burguesía. Se ha cambiado un gobierno burgués por otro. No se puede ocultar el carácter de clase del gobierno detrás de afirmaciones como “la izquierda vuelve al poder” o similares.

Boric dará continuidad a la política de los gobiernos de la “Concertación”, que sucedieron a la dictadura fascista de Pinochet. Su conglomerado está integrado por el contrarrevolucionario Partido Comunista, el mayor responsable de la traición a la lucha de los oprimidos, cuyo recorrido político fue la integración del gobierno burgués de la Unidad Popular y el último gobierno de Bachelet. La experiencia chilena con los gobiernos de colaboración de clases demuestra que concluyen subordinados a los intereses generales de la burguesía y del imperialismo.

Es por eso que el gobierno de Boric no terminará ni con el neoliberalismo ni con el pinochetismo que se apoyan en el dominio semicolonial del país. La gran propiedad de los medios de producción controlada por el gran capital y las multinacionales no será afectado, por lo tanto no habrá ningún cambio estructural. Obligatoriamente, la vanguardia revolucionaria tiene que combatir, desde ya, cualquier ilusión en que podrá ocurrir alguna transformación profunda.

El triunfo de Boric le permitirá actuar en bloque con la Constituyente para reforzar su política de desviar el levantamiento popular del 2019 y presentar una Constitución que preserve lo esencial de la dominación neoliberal, respetando todos los acuerdos y contratos que somenten el país al capital financiero. Boric fue uno de los arquitectos de aquella convocatoria a Constituyente para facilitar la gobernabilidad de un Piñera que estaba agotado. La nueva Constitución reafirmará el régimen de dictadura civil que rigió desde la salida de Pinochet.

Es falso que se pueda mejorar la democracia burguesa como afirma el nuevo presidente. El capitalismo en descomposición potencia e impulsa las tendencias autoritarias. Boric con su política pretende disolver la rebelión de las masas, que explotó en 2019; y no se dispone a resolver sus necesidades más profundas. Este político pequeñoburgués trabajó para bloquear las tendencias de lucha, por lo tanto no puede expresarlas, en su nueva condición de gobierno del orden capitalista, contra las posiciones fascistas. Afirmar lo contrario es echar arena a los ojos de los oprimidos.

Su triunfo fue posible porque más de 1.200.000 electores que no fueron a votar en primera vuelta concurrieron a votar contra la posibilidad de que gane el pinochetista Kast, una franja importante del electorado que se abstenía de votar en las elecciones anteriores. El 55% del padrón fue a votar.

Está planteada la lucha por la independencia política del proletariado, por dar continuidad a la lucha y a las asambleas populares. Ni un minuto de ilusión en el nuevo gobierno de la burguesía. Nos preparamos para la lucha por acabar con la política antiobrera y proimperialista del gobierno de Boric y sus aliados. Llamamos a la vanguardia con consciencia de clase a defender el programa de la revolución proletaria y su estrategia propia de poder.

20 de Diciembre 2021

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