Elecciones en la Línea 60: Una experiencia de construcción democrática

El día 6 de junio se realizaron las elecciones internas de la Línea 60 que renovaron el Cuerpo de Delegados, este proceso tuvo varias etapas que nos interesa resaltar.

 

Experiencia histórica

El cuerpo de delegados de la Línea 60 concentra la lucha anti burocrática dentro de la UTA desde hace más de 15 años. Como sabemos la burocracia sindical de la UTA es una de las losas más pesadas que oprime a la clase obrera argentina. Históricamente han cumplido un papel pro-patronal en el transporte público y han sido varias veces responsables de boicotear las huelgas generales impulsadas por otros sectores burócratas de la CGT.

Actualmente la UTA atraviesa una disputa violenta entre dos sectores de la burocracia que representan cada uno a un monopolio de transporte diferente. Por un lado, el histórico burócrata Roberto Fernández, quien tiene jugosos negocios con la empresa Metropol y por otro la agrupación Juan Manuel Palacios, dirigida por el ex secretario gremial del sindicato Miguel Bustinduy (hombre surgido del riñón de Fernández), este personaje concentra y dirige todo lo relacionado al grupo DOTA que cuenta con más de 70 líneas de transporte. Esta disputa alcanzó su máximo nivel en diciembre de 2019 cuando el sector de la Juan Manuel Palacios intentó tomar por la fuerza la sede central del sindicato. Expresa la feroz pelea entre patrones por la dirección de la UTA.

Existe por fuera de esta descomposición un incipiente proceso de organización anti-burocrática de varias líneas que, con dificultades, ha logrado concretar algunas medidas de fuerza durante los últimos dos años fundamentalmente por reclamos de paritarias y la incorporación de mujeres como conductoras. Sin embargo, la persecución de activistas es ultra violenta, allí donde se intenta una organización sin la necesaria preparación clandestina previa se fracasa, la mayoría son despedidos u hostigados y perseguidos violentamente hasta que “decidan” renunciar.

La experiencia de la Línea 60 demuestra que es necesaria una organización planificada y clandestina que permita penetrar en la base y levantar cabeza cuando la relación de fuerzas sea favorable para los trabajadores. Este es el recorrido hecho en la última década.

Las condiciones de trabajo y la libertad de organización que se lograron imponer en esta Línea no se encuentran en ninguna otra, esto incluye choferes, inspectores, mecánicos y limpieza. En estos 15 años se conquistaron con la lucha: el pase a efectivos de todos los tercerizados de talleres, limpieza y lavaderos bajo el convenio colectivo de UTA, el cierre de libretas que implica para los choferes poder completar el recorrido en tiempo real y no en el estimado. En el resto de las líneas el tiempo de recorrido está predeterminado por una planilla, lo cual es imposible de cumplir en el caos vehicular del gran Buenos Aires, por esto esas horas de más que se demoran en el tráfico no son reconocidas y por lo tanto no se pagan. En los sectores de técnica la conquista de la estabilidad laboral en un único taller es histórica y además bajo convenio colectivo de trabajo, lo mismo ocurre con los sectores lavadero y limpieza, en otras líneas pertenecen a empresas tercerizadas con condiciones ultra precarias.

En el camino se produjeron importantes enfrentamientos tanto con las patotas de la burocracia de la UTA como con diferentes sectores de barras bravas de equipos de futbol que funcionan como fuerza de choque de la patronal y de la burocracia.

Si bien existe cierta estabilidad política después de estos años dentro de la Línea, la burocracia no pierde tiempo e intenta, sobre todo el sector de la Juan Manuel Palacios, recuperar el espacio perdido, a través de los carneros históricos y de un sector de compañeros más jóvenes que no protagonizó esta lucha. Por esto la vigencia de la lucha clasista antiburocrática continúa y es permanente.

 

¿Cómo funciona la Línea 60?

Es una línea que cuenta con cerca de 900 trabajadores distribuidos en dos cabeceras principales y otras periféricas. Diariamente transporta miles de pasajeros entre la Zona Norte del gran Buenos Aires y la Capital Federal.

Su corazón y cabecera más importante se encuentra en Ingeniero Maschwitz, donde toman servicio diariamente 700 trabajadores entre choferes, inspectores, mecánicos y limpieza, los otros 300 se encuentran en el barrio de Barracas en Capital Federal.

El Cuerpo de Delegados funciona como un frente único donde se expresan políticamente sectores del nacionalismo burgués (peronistas) y sectores ligados a la izquierda trotskista en minoría.

Existe una histórica agrupación denominada “Al volante” que logró imponer por primera vez un cuerpo de delegados anti-burocrático. En la actualidad, si bien el conjunto de trabajadores se refiere a “La Agrupación” como su espacio político, han crecido las diferencias entre sectores peronistas y con los militantes de diferentes partidos de izquierda. Sin embargo, el conjunto de las decisiones se toman en asambleas que funcionan durante las 24 horas.

Hay una actitud de vanguardia de la mayoría de los trabajadores para debatir y planificar como seguir. Durante horas se reúnen discuten, deciden y luego ocupan su puesto de trabajo, la actividad sindical está plenamente garantizada por la activa participación de mayoría de los trabajadores.

 

¿En qué contexto se producen las elecciones?

En 2015 La 60 protagonizó una huelga histórica contra los despidos y por el reconocimiento de los delegados que se extendió durante 42 días y que resultó victoriosa.

El 9 de septiembre de 2016 muere en la Cabecera de Barracas, aplastado por un colectivo como consecuencia de una falla mecánica, el compañero David Ramallo. Desde entonces la patronal ha iniciado un ataque directo que incluye despidos y judicialización de los activistas más antiguos.

En los últimos meses varios compañeros han perdido su puesto de trabajo por el más mínimo error cometido o incluso sin causa.

 

Construcción de la Lista

Desde mediados de abril se convocaron las elecciones. Durante un mes se discutieron en asambleas diarias las diferentes propuestas para construir la lista y el número de delegados por cabecera.

El conjunto de trabajadores decidió sostener el método de las últimas dos elecciones: La Interna Abierta y elegir un delegado cada 100 trabajadores. Así se conformó una lista de diez, siete por Maschwitz y tres por Barracas.

Se rechazó abiertamente la idea de que cada sector político construya su propia lista, ya que de esta manera quedarían afuera del organismo compañeros que son considerados legítimos representantes de los trabajadores. Además se defendió la idea que con la Interna Abierta es posible fortalecer a todos aquellos activistas que se perfilan a ser delegados en el futuro.

Este método permitió que todos aquellos que quisieran presentarse como candidatos a delegados pudieran hacerlo. Durante dos semanas llevaron adelante su campaña política.

En medio de este proceso la patronal continúo despidiendo compañeros, frente a los cual las asambleas definieron presentar en la elección dos listas: la primera conformada por todos los despedidos y otros activistas perseguidos, la segunda con los diez candidatos surgidos de la interna abierta.

Finalmente votaron entre las dos cabeceras el 78% de los trabajadores, la lista se conformó con los siete primeros de Maschwitz y los tres primeros de Barracas.

Los mecánicos funcionaron como fiscales de la interna, hasta la madrugada se contaron uno a uno los votos y se leyeron a viva voz frente a la asamblea que esperaba afuera del cuarto oscuro.

Este hecho es casi inexistente en el movimiento obrero argentino, el grado de democracia sindical alcanzado en esta línea marca cual debería ser el camino de organización del conjunto. Lejos de las disputas mezquinas y de los acuerdos entre gallos y medianoche, cada trabajador tuvo la opción de votar como mínimo a un compañero y como máximo a siete en Maschwitz y tres en Barracas.

Esta forma de organización impidió que tanto la burocracia de Fernández como La Juan Manuel Palacios pudieran presentar lista, aunque lo intentaron.

Esta forma de organización desde las bases con un alto grado de participación en las discusiones, en la toma de decisiones es lo que garantiza a este cuerpo de delegados el respaldo que tienen y la fortaleza cuando se decide salir a la lucha.

 

(nota de MASAS nº417)

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