La Justicia burguesa no investiga la corrupción

Nadie cree que la corrupción es investigada y enjuiciada en nuestro país por esta Justicia.

El país ha sido saqueado violentamente, estafado, endeudado, sus empresas estatales vendidas a precio vil, se vacían las empresas, los bancos, se contrabandea por decenas de miles de millones, se fugaron cientos de miles de millones de dólares, las pruebas y las denuncias abundan. En toda nuestra historia, pero más grave en las últimas 5 décadas, de descomposición capitalista. Y están a la vista de todos. Y no se conoce ningún empresario poderoso preso. No se recupera un centavo de todo lo robado. La Justicia es ciega, sorda y muda cuando de lo que se trata es de colocar en el banquillo a los grandes capitalistas. La Justicia es garante de la impunidad para ellos. Con la complicidad de gobiernos y el Congreso.

Es mentira que la Justicia combate a la corrupción. Basta con ver quiénes pueblan las cárceles. La Justicia federal, la Corte, los Tribunales que intervienen en estos procesos están colonizados por EE.UU. y los grandes capitalistas que son quienes ordenan qué se investiga y a quién, y a quién se condena.

Los grandes medios de comunicación ejercen una gran presión sobre la opinión pública para hacer creer que se está juzgando la corrupción y determina quiénes son los culpables. Rechazamos toda idea que embellezca a la Justicia, que se los quiera presentar como independientes y transparentes. Son una pieza fundamental del entramado corrupto que garantiza la impunidad de los mayores crímenes de la burguesía, de todo orden.

El juicio de Vialidad que involucra a Cristina Kirchner no es un juicio contra la corrupción. Los jueces y fiscales están dirigidos por el poder económico que les dicta qué tienen que hacer. Es una maniobra de persecución política. Esto es lo primero que tenemos que delimitar. Nos quieren hacer entrar en un falso debate sobre corrupción. Lo primero que tenemos que decir que a la Justicia corrupta no le reconocemos ningún mérito ni derecho para juzgar a nadie, están podridos hasta la médula.

La figura de Asociación ilícita fue creada para perseguir a las organizaciones de izquierda. Viene desde la década del ´20 y reforzada bajo la dictadura militar, para aplicar cuando no hay pruebas que involucren a la persona que quieren culpar.

La bandera de la corrupción es agitada por el imperialismo en todos nuestros países. Hay una intromisión permanente de EEUU en la política nacional. El año pasado, Biden firmó un memorándum que caracteriza a “la lucha contra la corrupción como un interés central de seguridad de los Estados Unidos”, porque “proporciona a los líderes autoritarios un medio para socavar las democracias en todo el mundo”.

El trabajo de los medios de comunicación masiva en forma en campaña permanente y sistemática es para instalar en la opinión pública la condena a determinados políticos o sindicalistas. Actúan en conjunto  con la Justicia como disciplinadores operando con el espionaje. Su accionar es un ataque y una violación a las libertades democráticas.

¿Por qué una actuación tan burda y provocadora? Para mostrar que tienen el poder y pueden hacer cualquier cosa, que tienen total impunidad para actuar.

¿Hubo corrupción en el gobierno de Kirchner? Sin duda. Y en todos los gobiernos patronales. Pero no es lo que está en discusión. Para nosotros el mayor acto de corrupción es haber reconocido y pagado toda la deuda externa, incluso lo que quedaba de la dictadura militar. Haber destinado 192.000 millones de dólares imprescindibles para la economía del país a pagar esa deuda fraudulenta. Es una complicidad con el saqueo no haber anulado todas las privatizaciones de Menem. Pero la Justicia burguesa jamás va a cuestionar y desconocer el fraude de la deuda ni cómo se fugan las divisas ni cómo se apoderaron de las empresas estatales.

La burguesía no juzga sus crímenes. Solo cuando las masas se rebelan y claman justicia puede haber algún enjuiciamiento. Sólo los tribunales populares podrán juzgar y condenar todos los crímenes de la burguesía en todos los terrenos.

Nuestra experiencia con Lula en Brasil fue exigir su libertad y la intervención del partido fue participar en el sindicato metalúrgico diciendo que no debía entregarse, que debía resistir en el sindicato y llamar a todos los trabajadores a defenderlo. Lula capituló, confió en la Justicia burguesa, se entregó y lo pagó con más de 500 días de cárcel. El camino estuvo despejado para que la derecha completara sus contrarreformas.

Este ataque fortalece y potencia al kirchnerismo y al peronismo. Que utiliza hábilmente esta persecución para recuperarse políticamente, ya que vienen golpeados por la crisis terrible que se vive y la desilusión y ruptura en las masas.

Se trata de un ataque a las libertades democráticas que son amenazadas todo el tiempo, en todos los terrenos por la derecha ante la pasividad, incapacidad y complicidad del gobierno actual. Debe servir para hacer consciente que el peronismo es incapaz de tocar las bases materiales en la que se sostiene la derechización del régimen. Que ni el gobierno ni el Congreso pueden terminar con la dominación oligárquica de la Justicia. Sólo la acción de las masas puede hacerlo, derribando el régimen de conjunto. No es posible reformar la Justicia.

 

(nota de MASAS nº421)

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