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Elecciones en Alemania Oriental: categórico triunfo de la ultraderecha

En Masas anterior analizamos la derrota de la socialdemocracia y el ascenso de la ultraderecha en términos globales. Ahora vamos a destacar un aspecto de esas elecciones: el contundente triunfo de la ultraderecha en Alemania Oriental absorbida y sometida por Alemania occidental desde 1990. 

La participación en las elecciones fue elevada: 84%, la mayor en 35 años. La ultraderecha de Alternativa para Alemania (AfD) obtuvo su mejor resultado histórico con 20,8%, lo que le sitúa como la segunda fuerza política del país, un partido que a muchos les recuerda a las posturas radicales del nazismo. Duplicaron sus votos respecto a las elecciones de 2021. Ya en las elecciones regionales de 2024 en Turingia, en el este del país, la AfD terminó en primer lugar por primera vez.

Alternativa por Alemania (AfD) ganó en la mayor parte de la antigua Alemania del Este, mientras que los democristianos dominaron el resto del país.

La izquierda electoral también tuvo un importante crecimiento, 13,4% sumando Die Link y Alianza Sahra Wagenknecht (BSW). Die Link ganó las elecciones en Berlín con 19,9% de los votos. La izquierda ganó en la franja de votantes entre 18-24 años con el 25% de los votos. (RTVE)

AfD es un partido abiertamente apoyado por Elon Musk desde hace meses. El vicepresidente JD Vance se reunió en Múnich con su candidata, Alice Weidel. En su discurso Vance afirmó que “no hay espacio para el cordón sanitario contra el AfD” que establecieron los demás partidos, ese discurso provocó el rechazo de Scholz y Merz.  

En Alemania “cordón sanitario o cortafuegos” era una tradición que decía que“los políticos no pueden asumir posiciones conjuntas con extremistas de derecha”. 160.000 personas salieron a las calles de Berlín el 1° de febrero pidiendo que se mantenga “el cordón sanitario”, en Múnich protestaron 250.000, en otras ciudades también hubo demostraciones para exigir que los conservadores del CDU no pacten con AfD, luego que votaran juntos una resolución antiinmigración.

“El AfD se diferencia de la mayoría de partidos en que quisiera que Alemania se acerque a Rusia. El partido busca reactivar los lazos políticos y económicos con Moscú, por ejemplo a través del gasoducto Nord Stream 2, y no apoya un posible ingreso de Ucrania a la OTAN o a la Unión Europea” (France 24).

En la derrota del gobierno y el crecimiento de las votaciones de derecha y de izquierda pesó, además del malestar de las masas ante la crisis económica, la sumisión a EE.UU. y la OTAN al haberse sumado a su guerra contra Rusia en Ucrania y haber tolerado un acto de guerra en su contra como fue la destrucción del gasoducto Nord Stream. Las masas pueden ver cómo las formas democráticas se agotan y en su marco se liquidan derechos y conquistas históricas.

Y especialmente en la Alemania del este absorbida, en situación de semicolonia del occidente, con una profunda desigualdad. Persiste la fractura entre las dos Alemanias. Con una tasa de desempleo más alta, una renta per cápita más baja, salario medio más bajo, recibiendo menos inversión nacional en medioambiente, con más carga impositiva -el 63% de los impuestos caen sobre el trabajador-, con una población envejecida y dependiente de servicios públicos cada vez más escasos, con el 40% de los universitarios del este que migran al oeste tras graduarse. Solo el 2% de los altos cargos judiciales provienen del este. 

AfD obtuvo abrumadora mayoría en las regiones de Mecklemburgo-Pomerania Occidental 37%, Sajonia 37,3%, Turingia 38,6% y Sajonia-Anhalt 37,1%, en Brandemburgo 32,5%, las 5 pertenecientes a la antigua RDA.

Sólo la clase obrera con su política, con su estrategia, puede ofrecer una alternativa para Alemania y Europa, tirando abajo a la burguesía imperialista, estatizando los sectores vitales de la economía, imponiendo un gobierno obrero. Es necesario retomar las mejores tradiciones revolucionarias de su clase de hace más de 100 años.

(Nota de Masas N° 476)