¿De qué hablan cuando hablan de “libertad” y “democracia”?

La derecha y sus medios de comunicación hablan todo el tiempo de “libertad” y que estamos frente a un gobierno autoritario. La derecha que tradicionalmente organizó todos los golpes militares, las masacres de trabajadores, las represiones más feroces contra las masas, las que persiguen toda organización gremial, los que espían y persiguen a las organizaciones políticas y sindicales y a sus activistas, no puede hablar de libertad. La libertad que pregonan es libertad para comprar y vender dólares, y para fugarlos, libertad para contrabandear, para importar artículos de lujo, libertad para evadir y no pagar impuestos, para salir y entrar del país cuando les venga en gana, libertad para no cumplir las leyes que no les gustan, libertad para acumular superganancias y propiedades, libertad para superexplotar a los trabajadores, libertad para mentir, engañar y corromper.

La mayoría oprimida rechaza estas pretensiones de esa minoría podrida y parásita. No tiene libertad para elegir dónde trabajar porque no hay trabajo, no tiene libertad para organizarse independientemente porque es perseguido por la patronal, la burocracia y el Estado, no tiene libertad para informarse porque los grandes medios de comunicación están controlados por sectores patronales que lo envenenan con mentiras o escondiendo la realidad, vendiendo espejitos de colores. La mayoría no tiene libertad para elegir qué comer o en dónde vivir ya que sus ingresos le imponen malvivir donde se puede y como se puede, en las peores condiciones. No tenemos libertad para dejar de pagar los impuestos como el IVA que pagamos en todo lo que consumimos, o los impuestos en las boletas de los servicios. Y hasta nos hacen pagar una deuda externa que tomaron los gobiernos para dársela a las empresas para que la fuguen al exterior y el gobierno que viene la reconoce y la tendremos que pagar nosotros, nuestros hijos y nuestros nietos. Apenas si tenemos libertad para elegir a nuestro verdugo cada cuatro años.

La cuestión de la libertad depende desde el punto de vista de clase desde donde se mire. Los oprimidos queremos un país libre. Libre de explotadores. Libre de la opresión sofocante del imperialismo. Libre de oligarcas terratenientes. Libre de multinacionales. Libre de politiqueros y burócratas.

¿Hay una dictadura? Sí, la dictadura del capital. Que se encubre bajo formas democráticas. Una minoría que tiene el poder real. Que es dueña de los medios de producción. Que es responsable de la miseria, la desocupación y el hambre que vivimos. Dictadura del capital que tiene una continuidad bajo gobiernos civiles o militares, neoliberales o que se dicen antineoliberales, que dirige una u otra fracción empresaria, uno u otro partido político patronal con su Congreso, su Justicia, con su aparato represivo. La democracia de que hablan es la democracia burguesa, la dictadura del capital.

¿Cómo terminaremos con esa dictadura? ¿Cómo conquistaremos la democracia? Por medio de la revolución social, de la gran mayoría oprimida, que barra con su Estado y que transforme la propiedad de los grandes medios de producción en propiedad social, de todos. Así, empezará a haber democracia por primera vez en la historia, democracia para la enorme mayoría. Para que la clase obrera pueda dirigir esa revolución necesita construir su partido revolucionario, que encarne su estrategia, su política, que da respuesta a los problemas democráticos, nacionales y sociales. El gobierno obrero-campesino, de la mayoría oprimida de la ciudad y el campo, será la dictadura del proletariado contra esa minoría que resistirá nacional e internacionalmente que las mayorías puedan gobernarse y disponer de todos los recursos materiales y humanos.

 

(nota de MASAS nº398)

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