El gobierno autoriza la exploración petrolera en el Atlántico para aumentar las exportaciones, para destinar esos dólares a pagar la deuda externa

En el último día hábil del año el Ministerio de Medio Ambiente, a cargo de Juan Cabandié, aprobó la realización de la actividad sísmica para dar inicio a la exploración de petróleo en tres bloques offshore ubicados en la cuenca Argentina Norte. A la altura de Buenos Aires y Río Negro. Con una profundidad que va desde los 200 a los 4000 metros. En esta área se entregaron siete concesiones a las empresas YPF, Equinor, Shell, Qatar Petroleum, Total Austral y BP Exploration. (Offshore significa fuera del continente, en el mar).

Los tres bloques fueron dados en concesión en 2019, por el gobierno de Macri, a la petrolera noruega Equinor, en sociedad con YPF y Shell. Dos de las áreas se encuentran ubicadas a 307 km de la costa de Mar del Plata, mientras que la tercera está a 443 km. Sólo el Bloque CAN-100 tiene una extensión de 15.000 km2.

La concesión es por cuatro años, con posibilidad de extensión. Con el decreto 870/21 el Estado autorizó la prórroga por dos años del primer período exploratorio de los permisos otorgados. Luego puede haber un segundo período de renovación donde tienen la obligación de perforar un pozo para saber si se puede comercializar gas o petróleo. Si luego de terminar el lapso están en condiciones de desarrollar el bloque, obtendrán el permiso de concesión para la producción, que es de 35 años.

Al igual que sucede con la minería, el objetivo es profundizar la primarización de la economía, el atraso del país. Aumentar la producción para exportar, al margen de la industrialización del país.

El presidente de YPF, afirma que “la Argentina tiene un potencial enorme en su cuenca offshore con recursos que podrían equiparar a los que hay en Vaca Muerta. Su desarrollo podría generar un cambio profundo en el país, transformándolo en un país exportador de energía al mundo”. Según estimaciones de YPF, el proyecto tiene el potencial de generar 200.000 barriles de petróleo diarios, una producción similar a la que actualmente produce toda la petrolera.

Dice también que la llamada transición energética obligará a los países a abastecerse en forma creciente de energía generada por fuentes cada vez menos contaminantes. Y Argentina tendría la oportunidad de contribuir a esa transición aportando gas y petróleo al mundo que permita la descarbonización de las matrices energéticas de los países centrales.

Más claro imposible. Extraer todo el petróleo y el gas para asistir a los países centrales. Que pagarán en dólares que volverán a los países centrales en pago de la deuda fraudulenta, dejándonos todos los desastres como ocurre en el continente, mucho peor lejos de nuestra vista, en el medio del mar.

Por ser una actividad sobre el Mar Argentino, es el Estado Nacional el que lleva adelante el proceso de adjudicación de las zonas, otorgamiento de los permisos de exploración y desarrollo y control. A diferencia de las actividades en el continente, en las que interviene cada provincia.

El proyecto fue debatido en audiencia pública con una amplia participación en julio 2021. La mayoría de los participantes, vecinos, científicos, grupos de investigación, y otras organizaciones expusieron su rechazo para esta actividad. La función que cumplen estas audiencias es hacer creer que el gobierno y las empresas prestan atención a la opinión de diversos sectores. Aunque todos están en contra, siguen adelante, burlando el interés popular. No hay debate ni información al público sobre las medidas que adoptan.

En manos de las multinacionales, y con una YPF a su servicio, no hay garantía posible de preservar la riqueza pesquera y que no haya derrames que afecten las costa de la Provincia. Los daños que se producen son irreversibles.

Tan pronto se publicó la autorización comenzaron las protestas en contra. Un grupo de manifestantes cortó parcialmente la ruta 11 en Chapadmalal, donde Alberto Fernández pasó las fiestas de Año Nuevo. En Villa Gesell y en Mar del Plata se realizaron importantes movilizaciones. El reclamo es contra la aprobación de este proyecto y en la forma como fue aprobado.

La extracción de petróleo y gas como insistimos todo el tiempo tiene que tener como objetivo el autoabastecimiento y el desarrollo industrial del país. Una motivación contraria a la del gobierno antinacional que afirma explícitamente que quiere exportar todo lo que se extraiga.

 

(nota de MASAS nº408)

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