Bolivia: La causa del agotamiento político del M.A.S. no es la corrupción ni su crisis interna, obedece al desarrollo de las leyes del desarrollo del capitalismo moribundo

Es evidente que el MAS está viviendo un acelerado proceso de agotamiento político que se manifiesta en una imparable crisis interna, en escandalosos actos de corrupción no sólo en sus círculos de dirección sino también en las direcciones y las bases de las llamadas “organizaciones sociales”, en un progresivo alejamiento de las masas del control político del partido de gobierno como está ocurriendo en muchos sectores obreros, de la clase media y campesinos que terminan chocando frontalmente con sus direcciones oficialistas en los diferentes eventos públicos donde éstos son correteados a palos y pedradas, etc.; se trata de claras manifestaciones políticas en que las masas han perdido las ilusiones en la posibilidad de que el gobierno pueda resolver sus problemas.

El MAS ya nació como una repetición caricaturesca del nacionalismo de contenido burgués que encarnó el MNR en la segunda mitad de siglo pasado y terminó como una experiencia fallida porque no pudo materializar los grandes cambios estructurales que se propuso en sentido de lograr el desarrollo del país en el marco capitalista. El MAS ha pretendido desarrollar el mismo programa burgués barnizado de toda es hojarasca posmodernista creyendo que con “relatos” idealistas como la “Constitución Política del Estado Plurinacional” se puede crear una nueva Bolivia democrática, plurinacional, participativa, incluyente, etc., en el marco del respeto de la gran propiedad privada de los medios de producción. En años de bonanza que le ha tocado gobernar ha pretendido engatusar a la población con un supuesto nuevo, exitoso e inédito “modelo económico”. Ahora, teniendo como telón de fondo la crisis estructural del capitalismo, pone en evidencia su total fracaso porque administra un Estado en quiebra y sin ninguna posibilidad de resolver los grandes problemas del país y atender las necesidades más elementales de los explotados y oprimidos del país.

Otra vez se cumple una de las leyes fundamentales del desarrollo en nuestra época que el marxismo ha tenido la virtud de develar: el sistema capitalista, en su decadencia, se ha convertido en freno del desarrollo de las fuerzas productivas y en esa medida ha cerrado toda posibilidad de que los países atrasados de economía combinada como Bolivia puedan ya conocer un pleno desarrollo capitalista. En esta medida, se ha cerrado toda posibilidad de que puedan florecer las corrientes reformistas de contenido burgués como el MAS o el MNR que siguen soñando en la posibilidad remozar el capitalismo haciéndolo más humano, solidario y democrático.

EL M.A.S. EN AGONÍA SÓLO SE MANTIENE POR LA AUSENCIA DEL PROLETARIADO EN LA LUCHA DE LAS MASAS

El MAS ya nace como una perspectiva política agotada, sin futuro; por su política de respeto al orden social burgués, como una promesa de cambio que no se va a poder materializar; su destino es sucumbir como sus antecesores y probablemente los que vengan después.

Sólo se mantiene en el gobierno por más de 14 largos años debido a la ausencia del proletariado en la lucha de las masas con su propia bandera revolucionaria estampada en la legendaria Tesis de Pulacayo y otros documentos políticos revolucionarios del sindicalismo obrero como la Tesis del IV Congreso de la COB de 1970, hecho que condena a los amplios sectores de oprimidos del país a marchar sin rumbo y sin dirección. El MNR se agotó más rápidamente (en menos de 8 años) porque estaba presente el proletariado en ascenso asechando permanentemente sobre el destino de la gran propiedad privada de los medios de producción en manos del imperialismo y de la miserable clase dominante nativa que el MNR quiso catapultar para convertirla en una burguesía nacional progresista; el nacionalismo, frente a la presencia revolucionaria del proletariado, viró rápidamente buscando la protección del imperialismo para poner a salvo la gran propiedad privada.

La corrupción, las imparables crisis internas del partido de gobierno y el alejamiento de las masas del control oficialista no son las causas del agotamiento político del MAS sino su consecuencia.

Puede esta situación desembocar en un cambio de guardia de facciones del mismo oficialismo en el Palacio de Gobierno o la posibilidad de que las masas, en su desesperación, inventen a otros salvadores para encumbrarlos en el poder y no significará un remozamiento de la política reformista; la situación no cambiará, el agotamiento del sistema social capitalista seguirá su curso y puede terminar condenando a la sociedad en la barbarie.

PARA IMPEDIR LA BARBARIE CAPITALISTA NO HAY OTRO CAMINO QUE LA REVOLUCIÓN SOCIAL, FORJAR UN NUEVO ESTADO DE OBREROS, CAMPESINOS Y DE LAS MAYORÍAS DE LA CLASE MEDIA OPRIMIDA. Para acabar definitivamente con el orden social burgués.

 

(POR Bolivia – Masas nº2685)

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