Declaración trabajada desde el 12 de Septiembre del 2001: Manifiesto Antiimperialista frente a los atentados en EEUU

Cualquier pronunciamiento sobre el terrorismo debe señalar en primerísimo lugar al ESTADO y gobierno de los EEUU como el principal agente del terrorismo internacional.

La historia del imperialismo yanqui está teñida desde siempre por una política mundial de terror y genocidio contra las masas y los pueblos oprimidos del mundo. Fue el único estado del planeta que utilizó el terror atómico contra los civiles en Hiroshima y Nagasaki en Japón. Desde Vietnam, (arrojaron sobre ese territorio más bombas que el total de las utilizadas durante la lucha interimperialista de la segunda guerra mundial) hasta Irak, Yugoslavia y Palestina, el gobierno yanqui ha masacrado a millones de seres humanos en defensa de los intereses de sus multinacionales.

En nuestro continente, la política del gendarme del mundo ha llevado a la invasión de Nicaragua, Granada, Colombia, Panamá, la intervención militar en Bolivia, etc., instalando tropas de ocupación para aplastar cualquier levantamiento de masas contra el imperio yanqui y el capital. Ha entrenado para la tortura y participado de ésta, asesinando a la vanguardia obrera y juvenil. Para botón de muestra ahí están los treinta mil desaparecidos en nuestro país, los caídos en Malvinas a manos de los piratas ingleses apoyados por los yanquis (el crucero Gral. Belgrano fue hundido por la información satelital brindada por el Pentágono norteamericano a los ingleses) y los golpes de estado y oleadas represivas en todo el continente latinoamericano.

Solo una gran cuota de cinismo podría ignorar el genocidio llevado a cabo por ese régimen a través del saqueo y la superexplotación y que ha provocado el hambre, miseria y muerte de millones de trabajadores en infinidad de países de Asia, África y América Latina.

El Estado gendarme fascista de EEUU que se esconde bajo la máscara democrática es el enemigo número uno de los pueblos oprimidos del mundo y de la clase obrera.

Como consecuencia de lo anterior, el gobierno yanqui no puede esperar menos de lo ocurrido en estos ataques en el corazón comercial y militar de su propio país. Sin embargo no debemos confundir al imperialismo yanqui con las masas y la clase obrera norteamericana que debe levantarse contra su propio régimen señalándolo como el único responsable de los miles de muertos y heridos en los atentados.

A pesar de la espectacularidad y la inmensa simpatía que despiertan los atentados entre los pueblos oprimidos y la clase obrera mundial, debemos señalar que el camino de la victoria contra los principales opresores y explotadores del mundo será el levantamiento de los pueblos y explotados en el camino de la revolución social para derrocar al sistema capitalista: «LA EMANCIPACIÓN DE LOS TRABAJADORES SERÁ OBRA DE LOS PROPIOS TRABAJADORES».

Con esto queremos decir que no acordamos con el método del terrorismo individual, que es opuesto a la violencia, la acción física y el terror de masas contra los opresores (armamento de las masas). Por eso apoyamos la Intifada Palestina contra el Estado sionista-racista de Israel y sus socios yanquis.

Repudiamos el coro de lamentos de gobiernos, escribas y charlatanes proimperialistas, que se solidarizan incondicionalmente con el imperialismo yanqui por los recientes atentados.

Son los mismos que miran para el costado cuando las tropas y bombarderos norteamericanos asesinan a miles de civiles en todo el planeta. Son los mismos que aplican servilmente los dictados de la embajada yanqui y el FMI en las colonias y semicolonias. Estos hechos tienen la virtud de desenmascarar abiertamente a aquellos que se visten de demócratas, nacionalistas, progresistas, etc.

Desde la Iglesia, pasando por Yasser Arafat y Fidel Castro, parlamentarios, periodistas, burócratas sindicales, gobiernos nacionales y provinciales condenan los atentados, ubicándose objetivamente del lado del imperialismo yanqui, cuando se lamentan por el dolor de los civiles caídos. El gobierno Nacional de Cavallo-De la Rúa decretó tres días de duelo.

La «izquierda» de este país nuevamente pasará por una prueba de fuego: al igual que frente al atentado de la embajada de Israel, podrá repudiar los ataques suicidas y decir que es un ataque a la clase obrera volviendo a revelarse como una izquierda domesticada del sistema. O bien ubicarse en el terreno de clase que le correspondería.

Finalmente el imperialismo vuelve a mostrar su vocación de terrorista número uno del mundo, anticipando represalias por los atentados en su país. La guerrilla talibán en Afganistán, el régimen de Saddam Hussein en Irak y Milosevic en Yugoslavia fueron oportunamente armados por el propio régimen norteamericano contra sus adversarios. Ya están preparando una nueva gran ofensiva contra los países oprimidos para reforzar su papel de gran gendarme y descargar su descomposición.

FUERA YANQUIS DE AMERICA LATINA!!

FUERA LAS MANOS DEL IMPERIALISMO DE AFGANISTAN, E IRAK!!

FUERA LAS TROPAS DE OCUPACION NORTEAMERICANA EN TODO EL MUNDO!!

ABAJO EL ESTADO SIONISTA-RACISTA DE ISRAEL ¡¡VIVA LA INTIFADA!!

JUNTO A LOS PUEBLOS OPRIMIDOS DEL MUNDO, DERECHO A LA AUTODETERMINACION NACIONAL!!

IMPEDIR CUALQUIER ADHESION O PARTICIPACION ARGENTINA EN LAS FUERZAS CONJUNTAS!!

FRENTE UNICO ANTIIMPERIALISTA PARA EMANCIPAR A LOS PUEBLOS OPRIMIDOS. BAJO LA DIRECCION DE LA CLASE OBRERA – LA LUCHA ANTIIMPERIALISTA SOLO PUEDE DEVENIR EN REVOLUCION SOCIALISTA!!

Las naciones oprimidas necesitan que su clase obrera (única clase consecuentemente antiimperialista) forje su partido político revolucionario como parte del proceso de reconstrucción de su dirección internacional.

El terrorismo individual del nacionalismo burgués no es la salida.

 

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