Bolivia: Evo desesperado, ahora está celoso de que del castillo quiera quitarle su trofeo: la cabeza de Jeanine Añez

El MAS ha emitido un pronunciamiento público a raíz de la sentencia contra Jeanine Añez, en el que, además de señalar que los diez años de cárcel es una sentencia muy benigna, que aún falta sentenciarla por las masacres de Sacaba y Senkata, que se debe enjuiciar a sus cómplices Luís Fernando Camacho, Carlos Mesa, Tuto Quiroga, Samuel Doria Medina y sus asesores, que lamentan que las autoridades de gobierno hayan permitido a fuga de los exministros de Jeanine, Arturo Murillo y Luís Fernando López, del excomandante de las FF.AA., Williams Kaliman, y del excomandante de la policía, Yuri Olrellana, “la militancia, las bases y la dirigencia del MAS – IPSP, repudia la reciente campaña ejecutada por una autoridad del Poder Ejecutivo (el ministro Del Castillo, N.R.), generada con la intención de intentar posicionarse como el protagonista y actor único y principal de la captura y sentencia de Añez Chávez, quien, en un nuevo afán de su desmedida búsqueda de protagonismo, pretende incluso eclipsar a la figura del propio Presidente y su gabinete, además de robarle al pueblo de Bolivia (es decir, a Evo Morales, N.R.) esta victoria en su búsqueda de justicia. Esta nueva afrenta, es una más en la seguidilla de acciones de traición, dirigidas a dividir el MAS-IPSP,

socavar la democracia y es un insulto a la memoria de los fallecidos de 2019 y sus familias.”

Desde su aislamiento, atrincherado en el Trópico cochabambino, de “jefe” indiscutible pasa a ser un conspirador contra su propio gobierno.

En la reunión entre Autoridades de los Órganos Ejecutivo y Legislativo convocada por Arce el fin de semana, “para subsanar fisuras”, tratando de colar con plastilina la fractura interna del MAS.; volvieron a manifestarse las discrepancias, se determinó que los colaboradores del jefe de Estado deben coordinar con la bancada del MAS en la Asamblea Legislativa Plurinacional pero que en caso que no lo hagan serán sometidos a evaluaciones trimestrales. Los evistas reiteraron sus observaciones, ahora, a tres ministros del gobierno: el de salud, Jeyson Auza; de Gobierno, Eduardo Del Castillo y de Justicia, Iván Lima.

Todo hace ver que estamos viviendo los prolegómenos de una pronta ruptura del MAS de la que saldrá perdiendo el líder indígena ambicioso. Sin embargo, la mezquina lucha interna del MAS no debe distraer a los explotados y oprimidos en su lucha por resolver sus graves problemas de subsistencia.

(POR Bolivia – Masas nº2702)

 


EL M.A.S EN SU AGONÍA

¿ESTAMOS AL PRINCIPIO DE LA RUPTURA INTERNA EN EL MAS?

Tal cual señaláramos, el MAS se agotó políticamente y vive su etapa de agonía. Las masas que se ilusionaron creyendo que la llegada al poder del indígena campesino Evo Morales era sinónimo de gobierno revolucionario, han vivido la experiencia de la impostura masista y perdido la fe en él.

La crisis interna del MAS es la consecuencia de ello, no se debe a diferencia programáticas, a diferencias políticas frente a determinados aspectos del desarrollo económico – social y del manejo del Estado, se trata de una miserable guerra de intereses materiales que se concentran en el manejo del aparato estatal como fuente de pegas y de recursos económicos que posibilita una infinidad de oportunidades para medrar. Tanto evistas como arcistas y choquehuanquistas han convertido al Estado en una vaca lechera para amamantar y satisfacer el hambre de un ejército de oportunistas que, por el sólo hecho de portar el carnet del Partido, se creen con el derecho a acceder a un cargo público o a recibir la prebenda de un contrato sucio para llenarse los bolsillos estafando al Estado. Se trata de una de las manifestaciones del agotamiento de la politiquería y del Estado burgués.

En este momento, quienes tienen el control del Estado son Arce y Choquehuanca porque han tenido el atrevimiento de rebelarse contra el indígena déspota y abusivo que funge como “presidente” del partido gobernante, quien ha resultado desplazado de su pretensión de convertirse en el hombre fuerte que maneje todos los mecanismos del poder desde las sombras convirtiendo a los gobernantes en muñecos obedientes de sus órdenes; por otra parte, se le va de las manos el sueño de ser el único candidato presidencial para el 2025 porque se le cruzan en el camino los actuales mandatarios con todas las posibilidades de ganar porque tienen en su manos el poder, los puestos de trabajo y la plata.

Día que pasa, Morales, pierde el control de su partido; es reducido a minoría en el Parlamento; los diferentes sectores sociales, sobre los que tuvo el control total hasta la víspera, se rebelan desafiantes porque se sienten protegidos bajo el paraguas de los nuevos dueños del poder; su camarilla es echada de las acciones de las masas y la burocracia sindical, las cúpulas de la policía y del ejército ya no obedecen sus órdenes; la organización del MAS bajo su mando que trabajosamente ha estructurado es un cascaron vacío.

Desde su aislamiento, atrincherado en el Trópico cochabambino, de “jefe” indiscutible pasa a ser un conspirador contra su propio gobierno. En los últimos días ha lanzado críticas contra Arce y sus ministros, los acusa de derechistas que han capitulado ante la DEA norteamericana en el problema de la lucha contra el narcotráfico; en materia económica ha dicho que el gobierno no ha hecho nada para evitar la caída de la economía y resolver las necesidades de la mayoría de la población; ha acusado al gobierno de no haber hecho nada para investigar y sancionar a la cúpula policial implicada con el narcotráfico; ha fracasado en su intento de imponer a su gente de confianza en el gabinete de ministros y en el intento de disciplinar a los militantes del Partido con mano dura recurriendo a purgas de todos los disidentes, etc.

En los últimos días, Morales ha dado un plazo perentorio para que Arce se reúna con él en el Chapare con la finalidad de que le rinda cuentas de sus actos como gobernante y se hinque de hinojos frene a su imponente presencia; Arce le ha respondido que lo recibirá cuando su agenda lo permita y no en el Chapare sino en la “Casa Grande del Pueblo” el 20 de junio. El presidente viene reuniéndose con la burocracia sindical y las organizaciones sociales que controla con la finalidad de poner a raya al nuevo conspirador que, en los últimos días, ha amenazado con bloquear caminos para expulsar a los derechistas incrustados en el gobierno.

Todo hace ver que estamos viviendo los prolegómenos de una pronta ruptura del MAS de la que saldrá perdiendo el líder indígena ambicioso. Sin embargo, la mezquina lucha interna del MAS no debe distraer a los explotados y oprimidos en su lucha por resolver sus graves problemas de subsistencia.

(POR Bolivia – Masas nº2702)

 

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