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Metropol importa 150 colectivos que dejan de producirse en el país

El grupo empresario Metropol importará 150 colectivos a Gas Natural Comprimido (GNC) desde China por 45 millo­nes de dólares para transporte público de pasajeros en Ciu­dad de Buenos Aires, para renovar su flota. Dijo Eduardo Zbikoski director de la empresa, que es para ir hacia “ener­gías más limpias, eficientes y sostenibles en el transporte público”. Según la información periodística el costo es de 300.000 dólares por unidad.

Producidos por King Long, fabricante mundial de buses, en Xiamen, llegarán al país entre diciembre y enero. El ar­gumento de la compra es que son expertos en transporte más limpio y eficiente.

Metropol opera líneas urbanas, provinciales y nacionales. Cuenta con negocios en Chile, en donde integra la Red de Movilidad de Santiago con más de 700 buses, el 50% eléctri­cos. De la mano de Macri avanzó con las líneas en la Ciudad.

Con ese precio seguramente se pueden fabricar en el país, con muy buena calidad, ya que hay larga experiencia en producción de chasis, motores y carrozado para ómnibus, también en GNC. Argentina es precursor en el mundo en vehículos de pasajeros de ese tipo. Esta importación de uni­dades completas es menos trabajo en el país, menos empleo, más salida de divisas. La crisis del sector metalúrgico, y es­pecialmente autopartista, se agrava con esta decisión empre­sarial respaldada por el Gobierno.

Los productores de carrocerías y chasis de colectivos ur­banos están concentrados en provincia de Buenos Aires. En Santa Fe hay cerca de una decena de fábricas de ómnibus y minibús, con empleo registrado en torno a los mil empleos directos y unos cuatro mil indirectos.

El tiempo record de producción y entrega parece un verso. No dudamos que la empresa china produce 70 buses por día. Pero el parque de colectivos en la Ciudad no es tan antiguo y deteriorado como para que deba ser reemplazado en dos meses, seguramente es el más moderno del país. Es como para sospechar que hay otros factores que desconocemos para resolver esa importación. La difusión de la compra en varios medios parece propaganda para que otras empresas resuelvan importar en vez de comprar unidades producidas en el país.

¿La empresa pidió presupuesto a la industria local para producir un vehículo de similares características al que están importando? ¿Quién autoriza esta operación? Todas las ne­gociaciones y las autorizaciones deben hacerse públicas. Los dólares baratos que se utilizan para la importación provienen del endeudamiento que nos hacen pagar a todos.

El sindicato metalúrgico, el sindicato mecánico, la CGT tienen que intervenir con urgencia en defensa de sus traba­jadores y del conjunto. No se puede asistir pasivamente a la liquidación de la industria. Es con medidas contundentes de lucha, de acción directa, que se defienden los puestos de trabajo y la industria.

(Nota de Masas n°493)