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La UOM cerró su paritaria con ajustes que no llegan a cubrir lo que cuesta la canasta familiar

El acuerdo llegará hasta marzo de 2026. Debe aprobar­lo la Secretaría de Trabajo. El acta paritaria concluyó la negociación del período abril 2025–marzo 2026, con aplicación efectiva desde el 1 de septiembre de 2025 y vigencia hasta el 31 de marzo de 2026.

Está firmado por el secretario general de la UOM Abel Furlán, de los paritarios del sindicato y de los representantes de ADIMRA, AFARTE, CAIAMA, FE­DEHOGAR, AFAC y CAMIMA. Abarca a los trabaja­dores de la Rama 17 y al conjunto de la actividad metal­mecánica, salvo los empleados siderúrgicos de la Rama 21.

Los ajustes: octubre 2025: $35.000 no remunerativos; noviembre 2025: 4,2% remunerativo + $15.000 no re­munerativos; diciembre 2025: $35.000 no remunerati­vos; enero 2026: 4,2% remunerativo + $15.000 no re­munerativos; febrero 2026: $25.000 no remunerativos; Marzo 2026: $35.000 no remunerativos. El valor hora, se fijó en los siguientes montos: $3.942,63 desde el 1 de noviembre de 2025, $4.108,22 desde el 1 de enero de 2026.

Se definió el Ingreso Mínimo Global de Referencia (IMGR), piso salarial que incluye conceptos remunera­tivos y no remunerativos, excepto horas extras, con los valores mensuales detallados a continuación: octubre 2025: $949.608; noviembre 2025: $964.651; diciem­bre 2025: $987.791; enero 2026: $1.004.438; febrero 2026: $1.016.008; marzo 2026: $1.036.390.

Desde abril de 2026 las partes acordaron el valor hora de la categoría ingresante de la Rama 17 será de $4.313,43, esta cifra servirá como referencia para calcular proporcionalmente el resto de las categorías previstas en el CCT 260/75.

Dos cámaras empresarias desmintieron la validez de este acuerdo rechazando el pago de los montos no re­munerativos que la UOM reclamaba que se abonaran de inmediato.

La UOM por décadas fue el punto de referencia de todos los trabajadores, de todos los convenios, porque había impuesto con su lucha los mejores salarios. Hoy acuerda salarios que no alcanzan a cubrir la mitad de lo que cuesta la canasta familiar.

Es cierto que la situación es extremadamente difícil, con el cierre de fábricas, con despidos, “retiros volunta­rios”, suspensiones. Son los trabajadores en asambleas, en plenarios, que deben debatir cuál es el salario mí­nimo de convenio y cómo defendemos los puestos de trabajo, cómo defendemos la industria, cómo termina­mos con el industricidio que va imponiendo el gobierno de las grandes corporaciones. Cómo terminamos con la importación indiscriminada de los productos que se fa­brican en el país. La lucha por el salario y los puestos de trabajo es con los métodos de acción directa de masas.

(Nota de MASAS n°494)