Estamos ante la pudrición completa de la democracia burguesa
Ya no pueden cuidar ni las formas. La jura de legisladores es el último show patético que nos lleva a preguntarnos ¿Cómo llegan los narcos a encabezar listas de legisladores? ¿O los Kueider? O Lemoine, o los antivacunas, o Karen Reinhardt. Cómo llegan los Scioli, o Massa o Alberto Fernández o Macri a los más altos cargos en el Estado. Cómo puede llegar a ser Presidente provisional del país el Senador Bartolomé Abdala ante la ausencia de Milei y Villarroel, que es casi un desconocido, denunciado por el uso abusivo de sus asesores. Cómo pueden seguir siendo jueces los Jueces de Lago Escondido o Stornelli fiscal, o los que jugaban al fútbol con Macri, hasta en el mismo equipo.
Lorena Villaverde fue elegida como senadora y renunció a su banca de diputada, como no le aprobaron el pliego para ingresar al Senado, retiró su renuncia. El 19 de noviembre la Comisión de Asuntos Constitucionales emitió un dictamen de mayoría para impugnar su título por sus antecedentes ligados al narcotráfico.
Su defensa no es muy creíble dado su vínculo con Claudio “Lechuga” Ciccarelli, el primo de Federico “Fred” Machado, el empresario rionegrino que acaba de ser extraditado a EE.UU. donde la Justicia lo investiga por narcotráfico. En Río Negro aseguran que son pareja. En la citada reunión de Comisión se denunció que Ciccarelli voló 19 veces con los tramos que reciben los diputados para moverse por el país. Que era un profesor de básquet y ahora resulta que tiene grandes empresas de la nada. “Fred” Machado también fue el financista de la campaña de Espert que debió renunciar a la candidatura que encabezaba.
Y tenemos a los hermanos Milei y su criptoestafa con la causa “Libra” y las denuncias de sobreprecios y coimas en las compras de medicamentos, que operan para que queden en el olvido. No es casual que crezca tan fuertemente el abstencionismo electoral, el desinterés por las campañas políticas y los escraches a sus campañas, mientras crece la bronca en las bases por el deterioro terrible de las condiciones de vida y de trabajo, sin encontrar una dirección que exprese esa bronca y canalice la protesta.
La democracia burguesa, la Justicia, el Congreso, son instituciones de la burguesía que es una clase en descomposición, irrecuperable, por eso es posible ninguna reforma o recuperación. Deben ser abolidos.
(Nota de MASAS n°494)
