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¡¡¡Debemos derrotar la Reforma Laboral de las grandes corporaciones y el FMI!!!

Movilizar unitaria y masivamente: exigir paro general y plan de lucha desde las bases

Solo es posible con los métodos de lucha de la clase obrera, ninguna confianza en gobernadores, legisladores y la Justicia

Estamos frente a un ataque extraordinario a los derechos laborales. No se puede dejar pasar esta Ley, ni total ni parcialmente. La clase obrera durante varias décadas conquistó los derechos con su lucha, con su organización. Para defenderlos debe confiar sólo en sus propias fuerzas, en sus propios métodos de lucha, en su organización. El capitalismo en descomposición descarga violentamente su crisis sobre nuestras espaldas.

La huelga es un arma principal, puede paralizar el país. Debe ser preparada, organizada, para que sea contundente, desde las bases, y para que se extienda todo lo necesario para derrotar la política de las grandes corporaciones y el FMI. Debemos impulsar esta medida en todos los lugares impulsando los métodos de la democracia sindical para resolver cómo se encara la lucha.

La CGT convoca el miércoles 11 a movilización al Congreso a las 15:00, cuando comienza el tratamiento en el Senado. Dio libertad de acción a los gremios para convocar ceses de tareas ese día y convoca a concentraciones frente a las sedes de las Casa de Gobierno en cada provincia. Dice la CGT que no descarta la posibilidad de convocar a un paro general en el futuro, pero la gravedad del ataque impone empezar parando el país.

No hay nada que dialogar o conciliar con quien ha declarado la guerra contra los trabajadores, contra el derecho a la educación, salud y vivienda, que liberó todas las tarifas, que nos ha pulverizado el poder adquisitivo y reprime violentamente las protestas. No hay nada que dialogar con el Gobierno que abrió las importaciones indiscriminadamente para destruir la industria, que está dejando decenas de miles de trabajadores en la calle. Que entrega la soberanía del país para facilitar su saqueo. Y quiere aprobar el acuerdo colonial con EE.UU. La dirección de la CGT se mantuvo hasta diciembre con Gerardo Martínez de la UOCRA en el Consejo de Mayo con empresarios y Gobierno como si pudiera haber algo en común con ellos.

No tenemos ninguna confianza en los gobernadores y los legisladores, ya hemos visto como han sido cómplices del Gobierno que compra los votos por distintos medios, un Congreso que es incapaz de investigar los fraudes de la deuda externa y los legaliza. A aquellos que aún se reclaman defensores de los trabajadores y de la Nación se les debe exigir que acompañen las medidas de lucha de la clase obrera. Nunca se puede subordinar el interés de la clase a sus maniobras o especulaciones.

Muchos de ellos parecen más preocupados por la pérdida de ingresos por la coparticipación que por los derechos laborales. Es tan oscura y siniestra la actitud del Gobierno que ni siquiera sus propios legisladores conocen el texto que se presentará para aprobar.

Ya vimos como naufragó la ilusión de derrotar electoralmente a Milei hace pocos meses y es una tontería pretender que hay que esperar al 2027. ¡A Milei debemos derrotarlo ahora! Cada día que pasa hace más y más daño a los trabajadores y el país.

La“responsabilidad” de que este proyecto se apruebe en el Congreso, es de los trabajadores, de la calidad de lucha que hagamos para impedir que se consume este ataque. No estamos de acuerdo en que los legisladores puedan resolver sobre nuestros derechos al margen de nuestra lucha.

Ninguna confianza en la Justicia. Gerardo Martínez dice que “en el caso de aquellos artículos que sean inconstitucionales, seguramente desde la CGT recurriremos a la justicia para solicitar su rechazo”. Esto es una trampa. La Justicia está colonizada por las grandes corporaciones que han dejado que se pisotee la Ley y la Constitución. Es querer hacernos creer que alguna institución del Estado burgués puede defender el interés de los trabajadores.

El Gobierno representa a una ultraminoría parasitaria, las grandes corporaciones, a los sectores más concentrados, al FMI, y en la última votación perdió más de 5 millones de votos respecto de 2023. Es un régimen de dictadura civil que necesita imponer autoritariamente sus políticas reaccionarias y antinacionales.

Impulsemos asambleas, plenarios y reuniones en todos los lugares de trabajo. Es con los trabajadores con quién hay que hablar, es donde se debe medir la disposición a ir al paro y resolver el plan de lucha. Esa es la voz que deben escuchar. 

Dice la CGT que la posibilidad de pararno llegó a discutirse en el Consejo Directivo. Pero algunos gremios desde hace semanas vienen proponiendo abiertamente parar y movilizar, como Aceiteros, UOM, gremios del transporte, SUTNA, CTAs, y un plan de lucha para derrotar al Gobierno.

Es necesario impulsar el paro nacional y plan de lucha para derrotar la política antiobrera y antinacional de Milei. Para derrotar la Reforma Laboral, recuperar el poder adquisitivo de salarios y jubilaciones imponiendo el salario mínimo vital y móvil igual al costo de la canasta familiar, para detener los despidos y el cierre de fábricas y comercios, para proteger la industria nacional, para terminar con el trabajo precarizado, para desconocer la deuda externa fraudulenta y defender la soberanía nacional. Es la clase obrera la que debe tomar esta lucha en sus manos, por sus propios reclamos y los reclamos democráticos y nacionales de la mayoría. No será con estos dirigentes que buscan eludir su responsabilidad privilegiando los acuerdos con las patronales con los gobiernos, con los legisladores. Deberá ser con otros que se hagan cargo de la responsabilidad histórica, seleccionados desde las bases.

El imperialismo norteamericano aplica una política agresiva para dominar todo el Continente, que considera suyo, para tomar el control del Canal de Panamá, para someter a Venezuela secuestrando a su Presidente y bloqueándola completamente; ahogando Cuba con un bloqueo total; amenazando ocupar Groenlandia; amenazando una y otra vez a Colombia y México; presionando a Brasil, tratando de imponer sus políticas a todos los países, ampliando la intervención militar.

Sólo la clase obrera puede tomar en sus manos la tarea de liberar a nuestra nación acaudillando a todos los oprimidos en un frente único antiimperialista y a la vez se arrancará todas las cadenas que la someten a la explotación capitalista. Luchando por su propio poder, única vía para transformar nuestras sociedades y poner todos los recursos al servicio de la mayoría.

(Editorial de Masas n°497)