Bolivia: No se debe confundir la crítica revolucionaria a la burocracia sindical con la campaña antisindical del gobierno
El reciente conflicto, movilizó a amplios sectores populares bajo la dirección de la COB, en rechazo al ajuste del gobierno y su D.S. 5503. Lo que puso en discusión el rol de los sindicatos en el país.
La posición de la clase dominante que se expresa en la campaña antisindical de tintes fascistoides del Gobierno de Paz-Lara. Éste, utilizando a los medios de comunicación y las redes sociales ha azuzado a la población, sobre todo a la clase media, contra las organizaciones de trabajadores y se ha apoyado en el desprestigio que han sufrido los sindicatos durante las últimas décadas en manos del masismo.
Desprestigio consecuencia de la burocratización de los dirigentes sindicales que han abandonado la política de la clase obrera para entregarse a las de los enemigos de clase, han pisoteado la independencia y la democracia sindicales, los dirigentes vendidos a los gobiernos de turno han utilizado los aportes sindicales para beneficio personal y sus cargos para escalar al aparato estatal.
La crítica del gobierno a los sindicatos tiene el claro objetivo de destruirlos y así anular cualquier trinchera de resistencia a sus medidas antipopulares y antinacionales que buscan entregar el país en malbarato al imperialismo. El gobierno buscará avanzar con sus medidas de ajuste a la par que continuará con los ataques a las organizaciones sindicales, muestra de ello son sus proyectos para eliminar los aportes sindicales, reducir el mandato de los dirigentes, cuestionar el fuero sindical y atentar contra el derecho a la protesta buscando criminalizar los bloqueos.
Del otro lado está la crítica revolucionaria contra la burocracia sindical. El POR desde ha librado una dura guerra contra esta enfermedad de las organizaciones sindicales que es la burocratización, y no ha sido diferente en el periodo masista, donde los trotskistas han descollado en su lucha contra los dirigentes vendidos, enarbolando la independencia política y sindical contra el falso socialismo del MAS.
La posición del POR se apoya en la larga tradición revolucionaria del movimiento obrero mundial y del sindicalismo boliviano que parte de la Tesis de Pulacayo bajo cuyos lineamientos nació la mismísima Central Obrera Boliviana como un ente de defensa de los trabajadores y el pueblo explotado y con nítidas proyecciones de toma del poder bajo la alianza obrera campesina cuyo hito más importante fue la Asamblea Popular.
La crítica trotskista ataca con virulencia no a los sindicatos; sino a la burocracia sindical que los corrompe y degenera, por ejemplo, en el tema de los aportes sindicales, no cuestiona su existencia, sino que combate su mala utilización y reivindica su existencia como una forma en que los mismos trabajadores financien sus organizaciones para garantizar su independencia y contar con los recursos necesarios para enfrentarse al monstruoso aparato gubernamental en manos de los patrones.
El objetivo de esta crítica es recuperar a los sindicatos para las bases y para la lucha revolucionaria, cuya consecuencia inmediata es el fortalecimiento de las organizaciones sindicales.
Como se ve las posiciones en relación a los sindicatos parten de posiciones clasistas antagónicas y persiguen objetivos también contrarios. Sólo a la burocracia reformista se le puede ocurrir la estupidez de pretender equiparar la critica de la tendencia revolucionaria con la campaña gubernamental. Los burócratas asumen está posición para combatir cualquier crítica al interior de los sindicatos y anular de esta manera la democracia y el pluralismo sindical.
La burocracia sindical es un obstáculo en el camino de la liberación de la clase obrera y se constituye además en una herramienta en manos de la clase dominante para combatir a la tendencia revolucionaria al interior de los sindicatos, por eso es imprescindible que el movimiento obrero en el proceso de su reencuentro con su tradición revolucionaria se quiete esta costra burocrática para recuperar su papel de vanguardia.
La recuperación de los sindicatos y su regeneración no será de la mano de ningún gobierno burgués como el Gobierno Paz-Lara que al igual que sus antecesores no dudará en recurrir a los mismos métodos que ahora critica para corromper y comprar dirigentes para ponerlos al servicio de la clase dominante, sino que será obra de las bases bajo la dirección revolucionaria, y el POR jugará un papel fundamental en este proceso como ya se perfiló en el último conflicto donde la línea trotskista tuvo un rol protagónico.
(POR Bolivia – Masas No. 2868)
