8M: Enfrentar al gobierno de Milei con el programa y los métodos de la clase obrera
Las mujeres somos las que más sufrimos las consecuencias de la crisis económica. La reciente aprobada reforma laboral precariza aún más las condiciones laborales, donde entre otras cuestiones aumenta la jornada de trabajo hasta 12 horas, rompe los convenios colectivos y debilita los sindicatos. Este ataque agrava la opresión a las mujeres que somos las que cargamos con las tareas de cuidado.
Ejemplo del carácter esclavista de la reforma laboral es el aumento del periodo de prueba en el empleo en casas particulares, donde las mujeres representan el 96,7% de este sector y que ahora podrán ser despedidas en los primeros seis meses sin indemnización alguna.
Bajo el gobierno de Milei la inflación sigue pulverizando los salarios, se destruyen puestos de trabajo por decenas de miles; se cierran las fábricas; cae el consumo; cae la recaudación, aumenta la deuda del país y también de las familias; aumentan las tarifas y el transporte, todo el tiempo. A su vez se refuerza el carácter de dictadura civil del gobierno: denuncia por “terrorismo” a los manifestantes contra la reforma laboral, reprime a los trabajadores de FATE que reclaman volver a sus puestos de trabajo, a los jubilados que se movilizan, a los familiares de discapacitados, ilegaliza las luchas y quiere terminar con todas las organizaciones sindicales.
No podemos tener ninguna confianza en el Congreso traidor, corrupto, entregador, que le vota todas las leyes. Nunca se podrá reformar, nunca cambiará su carácter. Acaba de votar una ley laboral esclavista, la Ley de glaciares que reclaman las mineras y la mayor criminalización de los menores como si ese fuera el problema de seguridad. Ninguna confianza en la Justicia que garantiza la impunidad para los más poderosos, que cuida que los que se roban el país nunca caigan presos, que no se investiguen sus cuentas en el exterior, sus negocios turbios, la evasión y fuga de divisas. No hay que esperar ninguna elección. Solo confiemos en nuestra fuerza organizada, y los métodos de lucha que conocemos.
Por eso este 8M nos movilizamos en forma unitaria, instando a que las centrales sindicales convoquen a parar, se tienen que poner a la cabeza de esta lucha, en defensa de nuestras condiciones de vida. La lucha de las mujeres trabajadoras es parte de la lucha de toda la clase obrera, de todos los oprimidos. La liberación de las mujeres trabajadoras solo es posible por medio de la revolución social, dirigida por la clase obrera, única vía para terminar de una vez por todas con la servidumbre de la mujer en la familia y con todas las formas de opresión.
Organizar el movimiento antiimperialista contra la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán
Las mujeres revolucionarias reivindicamos el carácter internacionalista y la lucha contra la clase burguesa que nos hunde en la barbarie a las mujeres trabajadoras. Reivindicamos el 8 de marzo que fuera impulsado por las mujeres revolucionarias, internacionalistas, organizadas en la Segunda Internacional en el año 1910. Las conquistas y los derechos de las mujeres son producto de décadas de gigantescas luchas. La doble opresión que padecemos las mujeres bajo el sistema capitalista hunde sus raíces en la explotación por parte de la burguesía a la clase obrera, junto a la opresión que significa el peso del trabajo doméstico.
Con la guerra en curso se demuestra que el capitalismo la única forma que tiene de salir a la crisis es destruyendo las fuerzas productivas, impulsando la guerra comercial y la guerra. Nunca podemos lograr la liberación de la mujer de la mano del imperialismo
El Gobierno de Milei está perdido, Trump lo salvó en las elecciones, no logra resolver los principales problemas y agrava todos los que existen. Mientras tanto las grandes corporaciones que lo dirigen aprovechan para avanzar lo más que pueden contra los derechos y contra la organización de la clase obrera. Ellos siguen ganando fortunas. Peor, Milei se suma a la guerra criminal de EEUU e Israel contra Irán, nos hace parte de su guerra. Nos lleva por un camino de barbarie. Nuestra solidaridad incondicional con el pueblo iraní. La mejor solidaridad es enfrentar al amo imperial aquí, en casa, para expulsarlo, para imponer nuestra soberanía nacional. Sólo la clase obrera puede hacerlo, dirigiendo a la mayoría oprimida.
La clase obrera debe independizarse políticamente para luchar por su propio poder, recuperando todas las organizaciones sindicales para la clase obrera expulsando de su dirección a todos los elementos que defienden el orden capitalista.
Þ Abajo el ataque militar imperialista de Estados Unidos y de Israel contra Irán, defensa incondicional del pueblo iraní que está resistiendo el ataque militar.
Þ Por la socialización de las tareas domésticas
Þ En defensa de los puestos de trabajo. Por salarios y jubilaciones que cubran como mínimo el costo de la canasta familiar
Þ Abajo la Reforma Laboral. Necesitamos un plan de lucha para derrotar el programa de gobierno de Milei y el FMI.
08/03/2026
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