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FATE: defender incondicionalmente todos los puestos de trabajo

El 18 de febrero, FATE, una empresa de 80 años, despidió a sus 920 trabajadores y condicionó reabrir la planta de San Fernando a que el Gobierno revierta la baja de aranceles a la importación de neumáticos (desde enero 16%) o aplique sanciones por dumping a China, que representa el 60% de las importaciones de neumáticos. Además, son miles los trabajadores de distintos rubros vinculados indirectamente a la producción de esta planta.

En su comunicado los directivos de Fate dicen: “Fuimos la primera empresa en abastecer neumáticos radiales a la plataforma automotriz local y el único productor nacional de neumáticos radiales para transporte, consolidando además una fuerte presencia exportadora en mercados como Europa, EEUU y América Latina”.

Madanes y su familia, que son dueños de Fate, son dueños de la Argentina, es una de las familias más poderosas del país. Dueños de Aluar, el monopolio del aluminio, que se asegura la provisión de energía desde la represaHidroeléctrica Futaleufú que controlan, participan en la transportadora de energía Transpa y en el parque eólico de Genpat, asegurándose abastecimiento a bajo costo para su planta patagónica. Son parte del selecto club de los milmillonarios en dólares.

Los principales accionistas del Grupo quedaron expuestos en los Panama Papers, apareciendo en fideicomisos y sociedades offshore en paraísos fiscales, con derivaciones hacia cuentas no declaradas en Suiza.  Maniobra que contrasta fuertemente con su defensa discursiva del empresariado nacional. O mejor, la confirmación de que la burguesía nacional es fugadora, evasora y endeudadora.

Dice Madanes que de mantenerse en el tiempo la política de apertura a las importaciones chinas en el sector, el negocio se torna inviable y sin manera de enfrentarlo. Dice que las importaciones de gomas se hacen con un precio al público que no alcanza para cubrir el costo de producción.

Algunos analistas agregan a esos problemas “la sobrecarga impositiva, costos inmanejables de logística, restricciones cambiarias (dólar retrasado y cada vez más retrasado), falta de incentivos a la exportación”.

Y algunos personajes infaltables que quieren aprovechar el conflicto para culpar a las víctimas de su propia suerte: culpan a la combatividad del gremio, que “forzó varias crisis internas de continuidad” y que “profundizó la conflictividad”. A esos personajes cualquier ocasión les sirve para acusar a los trabajadores, que siempre deberían agachar la cabeza y aceptar las decisiones patronales sin siquiera chistar.

Libertarios difunden que “la empresa se terminó ante el avance de los sindicatos: Recordemos que Fate cierra por los sindicatos. El último mes ‘intensificaron las medidas’, incluyendo tomas totales…” para justificar las medidas fascistas destinadas a prohibir la actividad sindical. No es la explicación que da Madanes sobre el cierre.  

El periodista Ariel Maciel en Perfil lo reafirma diciendo “lo que tuvo que afrontar Madanes Quintanilla en FATE: estar cara a cara con el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA), controlado por gremialistas de base combativa, alejado de los negociadores de la CGT”. Debe desconocer que el costo laboral es un ínfimo porcentaje del costo del neumático.

Y cita a un empresario que dijo: Madanes “Tuvo dos problemas graves: la apertura indiscriminada de importaciones y el gremio de izquierda que le generó un sobrecosto en los precios finales”. Y luego desliza sospechas que son irreproducibles.

El Gobierno responde que no dará marcha atrás y que analizan profundizar la apertura, a contramano de lo que ocurre en el mundo cada vez más proteccionista. Su decisión podría ser llevar los aranceles de 16 a 0%.

Dicen que si hacen esa concesión al neumático inmediatamente aparecerían los reclamos de textiles, calzados, plásticos, juguetes, agroquímicos, autopartes, alimentos, electrodomésticos, celulares y todos los sectores en crisis debido a los precios de las importaciones.

El Gobierno redujo los aranceles de importación de neumáticos del 35% en diciembre 2023 al 16% vigente desde enero 2026. Los precios cayeron un 35% y la producción un 40%. Las importaciones chinas de neumáticos llegaron en el último trimestre del año pasado a las 850 mil unidades mensuales.

El Gobierno acusa a Madanes de haber anunciado el cierre de Fate en la semana que se debatía la reforma laboral para crearle una crisis política. Puede ser, pero lo cierto es que aparece un choque entre los sectores más poderosos de la burguesía, entre los mayores beneficiados y los que son desplazados. Madanes se animó a cuestionar públicamente la política económica antiindustrial de Milei.

El Gobierno Nacional, a través de la Secretaría de Trabajo, dictó la conciliación obligatoria suspendiendo por 15 días los despidos en la empresa, tras una mediación entre la compañía y el SUTNA. Medida que la Empresa no acató.

El plan del Gobierno aparentemente consensuado con Fate sería el siguiente: Cierre sin marcha atrás. 15 días para implementar una “paz social” para un cierre ordenado. La planta se desaloja. Se pagan los sueldos de febrero y eventualmente marzo. Y sobre este punto se calcula la indemnización. Se liquidan los pagos. También deudas financieras y pago a proveedores. Para abril el proceso debe estar terminado. Para poder concretar el cierre y el pago de indemnizaciones y deudas a proveedores, la propia familia subdividió parte del terreno donde opera la fabricante de neumáticos, y compró una parcela por unos 27 millones de dólares. Ese dinero se utilizará para el cierre definitivo. (son 12,7 hectáreas del predio de San Fernando).

No hay indemnización que resuelva el drama de la desocupación que es un flagelo que golpea a la mayoría de la clase obrera. No importa si “es legal”, si el patrón cumple con todas las leyes y paga las indemnizaciones. Se deben defender todos los puestos de trabajo. El caso de Fate se suma a una interminable lista de cierres, despidos y suspensiones debido a la recesión económica agravada por la importación indiscriminada.

Recientemente cerró Whirlpool – Planta de Pilar (Buenos Aires) con apagado definitivo de líneas de producción; SKF – Planta de Tortuguitas (Buenos Aires), fábrica de rulemanes (rodamientos); Essen – Planta de Venado Tuerto (Santa Fe), fábrica de ollas y productos de cocina queredujo turnos, despidió 30-34 trabajadores y sustituyó 45% de la producción local por importaciones chinas; Celulosa Argentina, en default y en proceso de reestructuración; Los Grobo,conglomerado agroindustrial en proceso de reestructuración de deuda; Surcos, empresa de insumos agrícolas, en default; Bioceres, holding biotecnológico, en proceso de reestructuración; SpeedAgro, de insumos y tecnologías para el agro, en default y reestructuración; Rafael G. Albanesi, empresa energética, en default corporativo; Generación Mediterránea, de generación eléctrica en proceso de reestructuración; Paty; la textil Alal; Translog; Novax … entre cientos de fábricas y empresas. En total se perdieron21.938empresas desde diciembre de 2023, lo que representó “la peor caída en los primeros 24 meses de un gobierno desde 2003”, van 21 meses consecutivos de destrucción que desmienten el surgimiento de “brotes verdes” (Centro de Investigación Fundar). Los datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo confirman que la crisis afectó “23 de las 24 provincias, que muestran una caída desde la asunción del actual Gobierno”, siendo La Rioja y Catamarca las jurisdicciones más castigadas.

Una extraordinaria destrucción de fuerzas productivas. ¿Cuántas más fábricas tienen que cerrar para que la CGT plantee un plan de lucha para derrotar a Milei y sus mandantes?

Los defensores de Milei plantean que se terminó el modelo de protección industrial y subsidio que beneficiaría a algunos empresarios. Estamos frente a un plan deliberado de destrucción de la industria, de debilitamiento de la clase obrera y promoción del extractivismo.

La política de la clase obrera es defender incondicionalmente los puestos de trabajo, defender las industrias, impedir su cierre y pelear por industrializar el país generando puestos de trabajo genuino. La CGT y los sindicatos deben lanzar una campaña de inmediato para preparar desde las bases la huelga general, un plan de lucha para derrotar esta política.

El caso de FATE ayuda a explicar el fenómeno general de destrucción de fuerzas productivas, de desindustrialización. Es necesaria una lucha generalizada de la clase obrera para terminar con este Gobierno, con las grandes corporaciones, con el FMI. En ese sentido la gran lucha de los trabajadores resistiendo el cierre ayuda a mostrar la perspectiva. Luchando por el proteccionismo, por estatizar el comercio exterior, impidiendo el ingreso de mercancías que se pueden producir en el país. No para que los capitalistas nacionales pongan los precios que les vengan en gana y acumulen ganancias extraordinarias, las fábricas y empresas protegidas deben quedar bajo control obrero colectivo y abriendo sus libros, para conocer los costos reales de producción y cuál es el margen de ganancias.

Todos los “periodistas” y politiqueros y “economistas” que hoy vociferan contra Madanes para apoyar las políticas de Milei (no para defender a los trabajadores despedidos), son incapaces de exigir que se publiquen todos los balances de las empresas del Grupo, que se abran sus libros, que se levante el secreto bancario e impositivo, son incapaces de exigir que traiga los dólares del exterior, que se audite cómo se llevaron los dólares a los paraísos fiscales, quiénes fueron sus cómplices. Porque nos dejaría una radiografía de la burguesía negrera que contribuyó a hundir al país, incluso de sectores que hace varias décadas se plantearon un desarrollo industrial.

La burguesía nacional es incapaz de defenderse, de defender la soberanía, se rindió frente al capital financiero, se rindió frente al FMI, una y otra vez, es una clase impotente e incapaz de tomar las riendas del país y sacarnos del pozo en que nos metió. Sólo la clase obrera en el poder podrá hacerlo. 

(Nota de Masas n°499)