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24 de Marzo, a 50 años del Golpe genocida, una extraordinaria jornada de lucha unitaria

Fue una Jornada de lucha contra el Gobierno de Milei que reivindica expresamente la dictadura genocida y su política económica. Permitió expresar el rechazo masivo a sus políticas fascistizantes, de empobrecimiento y saqueo del país. Con innumerables actividades previas y posteriores.

La marcha tuvo un claro contenido político contra el régimen, de voluntad de lucha, como se vivió en las consignas y los cantos que se reproducían. 

Fue extraordinaria la masividad de la Marcha a la Plaza de Mayo y en todas las ciudades del país. Más de un millón de personas en Buenos Aires, todo su centro ocupado por varias horas, con una jornada de vigilia anterior.

Sindicatos, agrupaciones sindicales, partidos políticos, centros de estudiantes, universidades, centros culturales, organismos de derechos humanos, todo tipo de organizaciones sociales, familias y gran número de personas que concurrían por primera vez en un marco de unidad, sin incidentes.

El documento leído, del Encuentro Memoria Verdad y Justicia, reflejó los aspectos centrales de la lucha, reproducimos algunos párrafos porque la mayoría no alcanzó a escucharlo o conocerlo: reivindica a los 30.000 compañeros detenidos desaparecidos; su militancia en corrientes militantes que planteaban una transformación liberadora del país;

señaló que “los obreros, junto con las y los trabajadores del campo, luchaban por condiciones de trabajo justas, salarios dignos y acceso a la tierra. Al mismo tiempo, amplios sectores del movimiento obrero retomaban las tradiciones históricas de lucha y avanzaban en su conciencia de clase, elaboraban programas políticos y de gobierno, que iban más allá de las demandas meramente reivindicativas. Son ejemplo de ello el sindicalismo por la liberación nacional impulsado por la CGT de los Argentinos, así como las experiencias clasistas de los sindicatos y las coordinadoras en los cordones industriales de las grandes ciudades. El movimiento estudiantil impulsaba la unidad con la clase trabajadora…;”

que el terrorismo de Estado comenzó antes del 24 de Marzo: La dictadura genocida tuvo como antesala el gobierno de Isabel Perón, con López Rega y la Triple A, la CNU y demás bandas fascistas; el ensayo de genocidio del Operativo Independencia”…;

que el Golpe genocida fue necesario para imponer las políticas del capital financiero; “instauró en la Argentina un nuevo modelo económico basado en la valorización financiera del capital, la desindustrialización y la primarización de la economía, acompañado por una apertura indiscriminada de las importaciones.  

que fue parte de la política internacional del imperialismo, el Plan Cóndor;

denuncia la responsabilidad civil del Golpe, con los grupos empresarios que lo dirigieron y se beneficiaron; “Ese golpe genocida fue cívico-militar, con la participación de grupos económicos, sectores de la Iglesia y la embajada de Estados Unidos. Hace 49 años, Rodolfo Walsh difundió su Carta Abierta a la Junta Militar y denunció la miseria planificada, el verdadero corazón del proyecto de la dictadura. Sabemos quiénes se beneficiaron con la sangre del pueblo: los Blaquier, los Noble Herrera, los Pérez Companc, los Rocca, los Macri, Ford, Mercedes Benz, Martínez de Hoz, Braun, Fortabat, los Madanes Quintanilla, entre otros, que aumentaron exponencialmente el endeudamiento externo”.

denuncia que en “Malvinas los militares cometieron delitos de lesa humanidad contra los conscriptos que sí enfrentaron al enemigo inglés apoyado por EEUU”.

dice que “La impunidad fue política de Estado durante décadas: fue la inclaudicable lucha de las Madres, Abuelas, Familiares, sobrevivientes, H.I.J.O.S., organismos de derechos humanos junto a la movilización popular y la rebelión del 2001, y la condena social a la impunidad, lo que permitió avanzar y reabrir los juicios a los genocidas en los que fueron decisivos los testimonios de las/los ex-detenidos desaparecidos”.

Que “Fueron las luchas del pueblo las que derrotaron una y otra vez los sucesivos intentos de impunidad como la ley de autoamnistía militar, las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, los Indultos de Menem y el fallo de la Corte del “2×1” en el gobierno de Macri”.

QueEl gobierno de La Libertad Avanza profundiza la dependencia de Trump y el imperialismo norteamericano. Ataca los derechos populares y obedece los mandatos del FMI con una reforma laboral esclavista, votada por las fuerzas oficialistas y aliadas. Para esto contaron con el apoyo imprescindible de diputados y senadores que responden a gobernadores que aplican el ajuste. A esto se le suman otras contrarreformas como la previsional, tributaria, política y penal, mientras entrega los bienes comunes como botín del extractivismo más feroz. Estas reformas significan retroceder más de un siglo en derechos logrados con luchas: la jornada de ocho horas, el derecho a una jubilación digna, la salud y la educación públicas. Avanzan pisoteando la Constitución Nacional, los tratados internacionales y las leyes protectoras”.

Qué no decía el documento de Memoria Verdad y Justicia: no condenó explícitamente la democracia burguesa, que también fue gestada por el imperialismo y creó una falsa ilusión; omite deliberadamente que la represión y la organización de la Triple A comenzó bajo las órdenes directas de Perón y no después de su muerte como algunos quieren hacernos creer; no planteó que sólo podrá haber Justicia para nuestros 30.000 compañeros cuando expulsemos al imperialismo, expropiemos a las multinacionales que controlan sectores vitales de la economía, a los terratenientes, a los grandes capitalistas, todos manchados de sangre, por este Golpe y todas las represiones y golpes del pasado. Cuando la clase obrera y la mayoría oprimida conquisten el poder expulsando a la ultraminoría que detenta el poder desde el ´76 hasta hoy.  

Pero esa es nuestra responsabilidad, es nuestra política, la política de la clase obrera. Claro que sería un paso enorme que adoptaran esa perspectiva, pero no corresponde descalificar lo valioso de ese documento, que se ubica claramente en el terreno de los oprimidos, de su lucha, de sus reivindicaciones, tiene un claro contenido antiimperialista.

Fueron derrotadas en las calles todas las políticas que pretendían alguna división queriendo convocar “dos marchas”, después con “una marcha pero dos documentos” pretendiendo justificar que habría un planteo político superador. Los militantes de los grupos políticos que fueron confundidos durante varias semanas con esas maniobras deben reflexionar sobre el papel de sus direcciones.

Los medios tuvieron que reflejar durante muchas horas la magnitud de la marcha, no había forma de ocultarla. Su repercusión fue mucho más allá de los que participamos.

Toda esa energía, toda esa vitalidad, volcada en las calles en estos días, debemos ayudar a orientarla a la lucha decisiva por terminar con la dictadura civil de Milei cuanto antes.

(Nota de MASAS n°500)