Este Jueves 15/10 nos movilizamos en todo el país
Este 15 de octubre nos movilizamos por
la derogación del DNU 70/23
en defensa de la Universidad Pública
en defensa de los discapacitados
exigiendo que el salario y la jubilación alcancen para cubrir lo que cuesta la canasta familiar
por el aumento inmediato de los presupuestos de educación y salud, de ciencia y tecnología
por un inmediato plan de obras públicas
por la protección de la industria nacional y los puestos de trabajo
por la derogación de la reforma laboral
Este 15 de octubre ganaremos las calles masivamente, otra vez, en todo el país con estos reclamos urgentes y tantos otros, que el Gobierno niega y rechaza. El centro de su política fue desde el principio ajustar a la mayoría para beneficio de los más ricos y poderosos a los que rebajó impuestos, les eliminó controles y regulaciones, les liberó precios y tarifas, sabiendo las consecuencias catastróficas que tendría. Un Gobierno que representa a una ultraminoría de grandes corporaciones capitalistas y al FMI.
Nos preocupa cuál será la salida política para tanta bronca, para la lucha que está planteada, y que muestra la enorme voluntad de resistir. Cómo derrotamos las políticas de Milei y cómo terminamos con toda la politiquería. Hasta ahora no alcanzaron las movilizaciones y paros aislados para derogar el Decreto de diciembre de 2023. Ni el Congreso ni la Justicia frenaron los ataques a las condiciones de vida y de trabajo, a la entrega de la soberanía. Por el contrario, han sido cómplices e impotentes. Bajo el régimen de la democracia burguesa se produjo el mayor retroceso en todos los terrenos y hasta permitieron que lleguen al gobierno Macri y Milei en nombre de los sectores que sólo llegaban a gobernar por medio de golpes militares.
Desde los grandes medios de comunicación hace semanas que nos bombardean con encuestas y análisis sobre las próximas elecciones, para meternos desde ya en el circo electoral. Todo el tiempo, a toda hora, machacan sobre candidatos, alianzas y divisiones. No hay ningún debate sobre cuál es el programa, cuáles son las medidas que se deben tomar para salir de la catástrofe social a la que nos han llevado. Los grandes capitalistas y el FMI tienen un programa, y no hay cómo conciliar con él, porque sus intereses son antagónicos, contradictorios, irreconciliables, con los de la gran mayoría oprimida, con los de la Nación.
En primer lugar debemos decir que las elecciones no podrán cambiar nada y que no hay que tener ninguna ilusión en ellas. Es necesario rechazar la idea de que “eligiendo bien” se puede terminar con Milei, que se lo puede castigar con el voto. La gran mayoría de los partidos y candidatos opositores no están dispuestos a modificar lo esencial de su política. Kicillof, que quiere ser candidato, viajó recientemente a EEUU para prometer a los bancos y fondos de inversión que seguirá pagando la deuda externa y ni siquiera se anima a pronunciarse en defensa del pueblo palestino y denunciar el genocidio. Es necesario decir que ni el Congreso ni la Justicia se pueden reformar, que están al servicio de los grandes capitales, de espaldas a los trabajadores.
Las direcciones de la CGT y CTAs deben abandonar su política conciliadora, deben abandonar el electoralismo, su cabeza está puesta en las elecciones. La clase obrera, los trabajadores, los jóvenes, los desocupados debemos confiar exclusivamente en nuestras propias fuerzas, en nuestras propias organizaciones y nuestros métodos de lucha, exigiendo que nuestros sindicatos y centrales se pongan a la cabeza.
Debemos prepararnos desde las bases, desde las asambleas en lugares de trabajo y estudio, en los barrios, debatir cuál es el programa y cuál es el plan de lucha para imponerlo. Es imprescindible unir las luchas en un frente único antiimperialista bajo la dirección de la clase obrera, la única clase que nunca gobernó y que no tiene ataduras con la gran propiedad de los medios de producción. Es la única salida, la única vía para liberar a nuestro país del sometimiento colonial, para reconquistar todos nuestros derechos y poner la economía a nuestro servicio expropiando los grandes medios de producción y los bancos, estatizando el comercio exterior.
Intervenimos en la movilización con esta perspectiva, alertando sobre el peligro de que sea desviada al pantano electoral y nuevas frustraciones.
(Nota de Masas n°511)
