CERCITesis de Pulacayo

Bolivia: A 80 años de la aprobación de la Tesis de Pulacayo  

INICIAMOS LA CAMPAÑA EN CONMEMORACIÓN A LOS 80 AÑOS DE LA TESIS DE PULACAYO

¿En qué circunstancias se dio la aprobación de la Tesis de Pulacayo?

El 8 de noviembre de 1946, en el Congreso extraordinario de la FSTMB en el distrito minero de Pulacayo, se aprobó la “Tesis Central de la FSTMB” más conocida como la TESIS DE PULACAYO.

Documento que se ha convertido en la referencia estratégica de las luchas del proletariado boliviano, vanguardizando al conjunto de los explotados y oprimidos y que ha trascendido a nivel internacional.

Por encima de los avances y retrocesos propios del desarrollo de la lucha de clases en el país, en los momentos de ascenso de la lucha de las masas, la Tesis de Pulacayo, una y otra vez, aparece como el norte hacia donde ésta debe desembocar para lograr la liberación del país de la opresión por la inútil burguesía nativa y el imperialismo.

La Tesis de Pulacayo permanece con tal fuerza en la conciencia colectiva de los trabajadores que inclusive gobiernos reformistas como fueron los del MAS y los dirigentes sindicales burocratizados no tienen más alternativa que referirse a ella cuando pretenden presentarse como revolucionarios ante los trabajadores; claro que desvirtuándola completamente. Los masistas más cínicos, se atrevieron a decir que el dizque “Proceso de Cambio” era la concretización de la Tesis de Pulacayo.

El Movimiento minero bajo el régimen de los barones del estaño fue víctima no sólo de las lamentables condiciones de vida y de trabajo del que eran objeto, sino de sangrientas masacres como respuesta a las acciones de lucha de los trabajadores por reivindicaciones laborales.

Masacre de Uncía (4 de junio de 1923), Masacre de Catavi (21 de diciembre de 1942), Masacre de Potosí (enero 28 y 29 de 1947), Masacre en la mina Siglo XX (28–30 de mayo de 1949), son episodios de represión militar y policial contra los trabajadores de los centros mineros, originados por conflictos laborales, demandas salariales, por los gobiernos rosqueros en defensa de los intereses de las empresas privadas de los «barones del estaño».

La guerra del Chaco sacudió lo cimientos mismos del régimen minero feudal asentado en la explotación de los indios por los latifundistas, heredado de la colonia y mantenido por los criollos en la república y la incorporación de la atrasada Bolivia al capitalismo a través de explotación minera de estaño para el mercado mundial por los “Barones del Estaño”.

En el infierno verde maduraron ideas nacionalistas y socialistas como respuestas al caduco e insoportable orden de la rosca minero-feudal.

El “socialismo militar” surgido tras el desastre de la Guerra del Chaco, fue un periodo de gobiernos militares burgueses reformistas: David Toro (1936- 1937), nacionalización de la Estandard Oil y creación de YPFB, Germán Busch (1937-1939) decreto que obligaba a las empresas mineras a entregar sus divisas al Banco Central y Gualberto Villarroel”, Primer Congreso Minero que crea a la Federación Sindical de Trabajadores Mineros, FSTMB.

El Golpe del 21 de julio de 1946.

El derrocamiento del gobierno de Villarroel por la alianza entre la rosca minero feudal y el PIR (estalinismo) a título de la incorporación de Bolivia durante la segunda guerra mundial contra la Alemania Nazi. El retorno de un nuevo gobierno de la rosca puso en pie de lucha a los mineros, decididos a combatirlo y defender las conquistas que habían logrado.

Ese proletariado heroico templado en la lucha por sus reivindicaciones sociales y económicas enfrentando la brutalidad de la rosca minero-feudal, había madurado políticamente para adoptar el documento redactado por el joven militante del POR, Guillermo Lora, que eludiendo la persecución de la Junta de Gobierno rosquero se había refugiado en la mina de Siglo XX y vivido la experiencia de la ocupación de la mina por los obreros que proclamaban ser sus dueños y actuaban como autoridades de la región. Dice Lora: era el instinto comunista de los trabajadores actuando. Por eso es que Lora señala que su papel sólo fue el de traductor de lo que en la práctica hacían los obreros.

(POR Bolivia – Masas n°2903)