Encuentro en defensa la tierra
Picun Leufú es un departamento de la provincia del Neuquén ubicado al centro-este de la Provincia, limita al este con la provincia de Río negro, río Limay de por medio; podemos encontrar en este departamento cinco parajes aproximadamente entre ellos se puede nombrar: Limay centro, El Sauce, Villa Unión, Paso de Aguerre arriba y Paso Aguerre abajo. Un territorio de poco interés agrícola durante muchos años por ser una región semi desértica que estuvo al margen de la producción central inherente a la zona núcleo como provincia de Buenos Aires, la Pampa, Santa Fe o Córdoba; dejando aquí un vacío poblacional que fuera sustituido por algunos pocos habitantes, pequeños productores de ganadería menor como cabras y ovejas y algunos chacareros que ocuparon los valles fértiles e irrigados que afirmaban con su presencia el “animus domini” de la soberanía territorial.
En un principio, la certificación del Estado provincial garantizaba que se estaba ocupando tierras Fiscales; con el tiempo se fue conociendo que estas tierras no tenían el carácter de tierra fiscal. Y sí tenían la titularidad de algún propietario que las adquirió en tiempos de lo que se llamó la “Conquista del Desierto” que nosotros denominamos la invasión a estos territorios. Esta titulación no garantizó poblamiento ni producción alguna. Sí lo hicieron algunas corrientes migratorias que llegaban desde el norte del país en busca de algún espacio donde poder sustentar una vida digna y en algunos otros casos las corrientes migratorias que ingresaron por la Cordillera y se fueron instalando a la vera de cursos de agua desde Chile.
Después de más de 100 años las tierras ocupadas por estos vecinos, pequeños productores caprinos-ovinos, en menor medida de ganadería mayor y pequeños chacareros, fueron haciendo de las chacras una unidad económica de producción mixta con la que por años pudieron sustentar y alimentar y ver crecer a sus hijos. Hoy se encuentran en una situación de inseguridad jurídica porque, aunque el Estado provincial les certificó como tierras fiscales, sus ocupaciones, nunca entregó títulos a los legítimos trabajadores de la Tierra como dice La Ley provincial 263.
Nos encontramos en una situación de peligro en tanto y en cuanto se produce el corrimiento de la frontera agrícola y se van desplazando hasta estos lugares que antes no tenían interés económico alguno, operaciones o desarrollos que tienen que ver con extracción de regalías o servidumbres a raíz de la producción de hidrocarburos. Así algunos pooles de abogados, o algunas organizaciones de otro tipo adquieren las tierras que por años no han pagado impuestos y sus deudas a la provincia y luego les cobran a sus titulares de manera altamente onerosa. Quedándose con la propiedad de estos lugares para extraer sin trabajar, sin cultivarlas, ni criar ningún tipo de ganado. Extraen ganancias a partir de la servidumbre que reditúan estos campos donde operan otras actividades atravesando gasoductos, electroductos, rutas o yacimientos petroleros. Entonces la función social que debe cumplir la posesión de la tierra no existe más que en enunciados para la retórica de algunas leyes.
También aparecen ahora a ocupar espacios irrigados, latifundistas de otras regiones con producciones intensivas de algún monocultivo con objetivos de exportar o con engordes intensivos (feedlot). Estos emprendimientos no dejan ningún dinero en la zona, todo lo que extraen se lo están llevando al exterior.
Por lo tanto, es que estamos queriendo poner en discusión la tierra para quién y para qué. Hemos comenzado con un encuentro el día 26 de septiembre en nuestra localidad a donde asistieron de toda la Provincia gente vinculada con la cuestión agraria. Podemos enumerar algunas comunidades mapuches, un representante de la Regional lafquenche de la Confederación Mapuche, a los autoconvocados por el agua del Covunco, dos AFR de la región Confluencia de Neuquén, algunos asistentes del INTA, a sus delegados o su gremio como es Apinta, la Cátedra libre de Soberanía Alimentaria de la UNCO, un diputado del FITU y a la mesa campesina de Neuquén.
Así más de 70 participantes estuvieron discutiendo, dialogando y analizando la situación provincial respecto de la tierra, el agua y la semilla. Estamos frente a una discusión que no está concluida y que, cuando menos, arribó algunos acuerdos sobre todo en el reclamo de la titularidad de la tierra para sus legítimos ocupantes, la defensa del pequeño productor y la caracterización de los grandes emprendimientos.
Concluimos en este Encuentro con darle continuidad a este tipo de reuniones y que tome carácter itinerante, que convoque a otras organizaciones que vaya abriendo el paraguas ante la posibilidad de que se pueda o se deba discutir el post Vaca Muerta. Entendemos que hoy la provincia vive de la producción o la explotación hidrocarburífera, pero que, en 30 años a lo sumo, yacimientos que hoy están siendo explotados estarán agotados. Quiénes sostuvimos durante tantos años el poblamiento de esta región hoy corremos el riesgo de ser dejados de lado, de perder nuestra identidad, nuestra pertenencia a una forma de producción y a un territorio, desarraigo mediante.
La convocatoria sigue siendo a conformar un frente común para resistir estas políticas que mediante la precariedad económica y jurídica nos empuja al desarraigo y favorece la entrega de los recursos naturales del país.
(Nota de Masas n°511)
