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Elecciones de la CTA T: Recuperar la CTA T de manos de la burocracia para unificar toda la lucha contra el ajuste de Milei, el FMI y de los gobernadores

En el marco de un profundo ataque del gobierno de Milei y de los gobernadores a los trabajadores, el 3 de noviembre se llevarán adelante en todo el país las elecciones de la Central de Trabajadores y Trabajadoras de la Argentina (CTA T). Se presentaron dos listas, la de la burocracia y la nuestra, la 6 MULTICOLOR, a nivel nacional. Además, la Multicolor presentó listas en CABA, Provincias de Buenos Aires y Neuquén, regionales y seccionales del país. Esto significa que los trabajadores estatales contamos para votar con una lista antiburocrática, que está dispuesta a defender los sectores y empresas estatales, a sus trabajadores, luchar por sus salarios, sus condiciones laborales, que impulsa la democracia sindical y que lleva compañeras y compañeros que representan las luchas de todos estos años.

Salario. Hace décadas las luchas siempre se dan de manera sectorial, producto del aislamiento al que nos lleva la burocracia sindical. Por eso en algunos momentos logramos mejoras importantes, en otros no, según la batalla que damos y la correlación de fuerzas. De esta manera vamos perdiendo con diferentes acuerdos truchos por un lado el poder adquisitivo, y por el otro la calidad de nuestros ingresos. Esto quiere decir que aunque nuestro salario es en “blanco”, cada vez tiene más ítems por fuera del básico (primer monto del recibo de sueldo que se percibe por ser auxiliar de servicio, o maestra de grado, o enfermera, etc., es igual para toda la categoría, sin importar la antigüedad). Sobre el básico se calcula la antigüedad y la zona, estos son montos que engrosan nuestro salario, los recibimos durante toda nuestra vida laboral, lo cobran los jubilados y es sobre lo que se calcula nuestra jubilación. Todo lo que no está en el básico, si bien aumenta el salario de bolsillo, no siempre impacta en el cálculo de antigüedad, de zona desfavorable donde corresponde, es decir no se incluyen en el cálculo de esos montos, no bonifican, no aumentan. Esto achata la escala salarial, lo que implica que los trabajadores con máxima antigüedad cobran apenas un poco más que el trabajador ingresante. Algunos montos aportan a la caja, los cobran los jubilados, pero no bonifican por antigüedad o por zona, entonces también achatan la escala salarial. Otros ítems no aportan a la caja jubilatoria, por ende, no la cobran los jubilados, así vemos que nos agregan un sin número de ítems por fuera del básico que no percibiremos a la hora de jubilarnos, por ejemplo:  los ítems de conectividad y presentismo en el caso docente, o la ropa en auxiliares de servicio. Los bonos, aunque a veces los perciban los jubilados, tienen por objetivo dar una suma extraordinaria para descomprimir rápidamente el reclamo salarial, pero si no va al básico, ni al salario, el Gobierno no tiene obligación de abonarla todos los meses. No queda rastro en el recibo de sueldo.

Entendemos que como trabajadores tenemos que percibir como mínimo por nuestro trabajo la canasta familiar que necesitamos para vivir, hoy en alrededor de 4 millones de pesos, en un cargo.

Presupuesto para salud y educación. Otro aspecto que es fundamental para que se garanticen las condiciones laborales conquistadas y el desarrollo de nuestro trabajo, es tener un presupuesto de acuerdo a las necesidades de cada sector.  Esto quiere decir que debe contemplar la infraestructura que se necesita para Salud, Educación públicas, EPAS, EPEN, además de todos los insumos para su óptimo funcionamiento. Somos los trabajadores y trabajadoras quienes sabemos cuáles son esas necesidades, por eso tendríamos que participar de la elaboración de los mismos. Y no es solamente mobiliario para seguir amontonando gente, o anexar aulas, salas, oficinas, sino espacios planificados y equipados. No pueden seguir lloviéndose los edificios, o tardar años en construirlos. Exijamos lo que necesitamos: hospitales, centros de salud, escuelas, etc. En la Provincia de Vaca Muerta hay plata de sobra, se la llevan las petroleras, Figueroa garantiza que se la lleven por un tubo, que dejen tierra arrasada y agua contaminada. Queremos que vaya a la Salud, a Educación y a las obras públicas que necesitamos.

En defensa de la salud y la educación públicas. El ataque a la salud y a la educación públicas es un patrimonio común de todas las expresiones políticas de la clase dominante, sean dictadores, peronistas, radicales o liberales. Es un reflejo de la decadencia del capitalismo y la confesión de que no tiene nada que dar. Para la burguesía la salud y la educación de la población se ha vuelto un gasto innecesario. ¿Para qué necesita escuelas técnicas si se destruye la industria? ¿Para qué cuidar la vida de la población si hay millones de desocupados? Es falso que puedan coexistir en paz lo público y lo privado. En nuestro país, que ha defendido la educación y la salud públicas de calidad con uñas y dientes, por medio de inmensas luchas, solo pueden crecer la educación y la salud privadas apoyándose en un plan sistemático de destrucción de lo público. No es casualidad que el kirchnerismo no haya estado dispuesto a revertir la provincialización de la dictadura y de Menem. Por eso decimos con claridad que el único programa para defender la educación y la salud pública es peleando por terminar con todas sus expresiones privadas, poniendo en pie un sistema único estatal, nacional, público y gratuito de salud y educación.

Democracia sindical. Los sindicatos y las centrales son nuestras herramientas para organizarnos y enfrentar a la patronal de manera conjunta. Históricamente los trabajadores hemos arrancado nuestras conquistas por la lucha unitaria en los sindicatos, son tan importantes que, aunque estén burocratizados, la burguesía igual quiere borrarlos del mapa, porque sabe que si los recuperamos no nos pueden parar. Para ello es un paso necesario recuperar la democracia sindical, los cuerpos de delegados, las asambleas, las elecciones transparentes, rendición de cuentas, las tradiciones de la clase obrera. Es fundamental la participación, tomar en nuestras manos cada instancia.

Si tenemos en cuenta que la CTA T nuclea a todos los sindicatos estales del país, o sea, a los trabajadores de los Estados Provinciales y Nacional, que nos unifica porque tenemos el mismo patrón, el gobierno, entonces recuperar la Central de manos de la burocracia sindical nos coloca en mejores condiciones para pelear por salario, por condiciones laborales, por presupuesto, defender los puestos de trabajo, la salud, la educación y la obra públicas.

En Neuquén la burocracia de ATE, ATEN, SEJUN, va toda junta, en la misma lista, lo que demuestra que todos cerraron fila con el Gobierno Provincial para garantizarle la gobernabilidad, la paz social para el 2027, año electoral. Hagamos como en la elección en la CTERA que los docentes votaron a la Multicolor y le ganaron a Guagliardo en Neuquén por 1500 votos.

Este 3 de noviembre tenemos la oportunidad de darle un golpe a todos los burócratas votando la lista 6 MULTICOLOR, una dirección antiburocrática, con independencia de los gobiernos, dispuesta a enfrentar el gobierno por el salario, condiciones laborales, con democracia sindical.

5.- ¡Por una única Central de trabajadores!

Aunque no es la posición del Frente Multicolor, el POR defiende la unificación de todos los sindicatos y centrales. En los 90 nos opusimos a la formación de la CTA y hoy mantenemos la misma postura. Nuestra fortaleza está en luchar como un solo puño, la división de los sindicatos y centrales, así como el retroceso en la afiliación, nos debilita.

(Nota de Masas n°511)