El gobierno busca todas las formas de conseguir dólares para pagar la deuda externa fraudulenta

Massa consigue que el BID estudie otorgar un paquete de Financiamiento Especial por 700 millones de dólares y otro préstamo de 500 millones de dólares que suman 1.200 millones de dólares en el último trimestre de 2022. Esta deuda se destinará pagar intereses de la deuda externa.

El Banco Mundial estima liberar 500 millones de dólares durante los próximos cuatro meses para obras de saneamiento de la cuenca Matanza-Riachuelo, apoyo al sistema de salud, financiamiento a la capacitación de trabajadores, etc.

Se sumarán a la liquidación de soja retenida por los grandes productores. Con todo, es posible que no alcance el incremento de las reservas que exige el FMI para fin de año. Además, el gobierno viene ajustando el gasto, reduciendo subsidios, para cumplir con las metas de déficit fiscal.

Para acumular reservas el gobierno promete a los exportadores agropecuarios mantener por cinco años los niveles actuales de retenciones a las exportaciones y declarar “industria estratégica” al sector automotriz. Esto significa que las terminales y fábricas de autopartes multinacionales no pagarán derechos de exportación por todo lo que supere las cifras de 2020, hasta el año 2031, y otros beneficios de tipo impositivo (proyecto ya votado por unanimidad en el Senado).

El Estado burgués, dictadura del capital, cumple con una de sus funciones esenciales, garantizar los negocios a los grandes capitalistas nacionales y extranjeros. Es el gobierno peronista el que facilita el dominio de la economía por parte de los sectores más concentrados del capital. E introduce nuevos ajustes económicos contra las masas como exige el capital financiero.

Estas medidas conspiran contra el desarrollo armónico de la economía, postergando las necesidades y prioridades nacionales.

Los créditos del BID y del Banco Mundial no son gratuitos, a cambio se garantiza la explotación de nuestros recursos naturales. El acuerdo en EE.UU. entre Massa y las empresas Rio Tinto y Livent (denunciada por contrabando de minerales) para la explotación del litio y minerales raros es una muestra.

En el mismo sentido se orienta la explotación petrolera. Massa se reunió con empresas con interés en Vaca Muerta: Chevron, Shell, Exxon, Total, Pan American Energy y Axion a las que les promete tener una mayor disponibilidad de divisas para girar utilidades al exterior, tal como reclaman las petroleras, a cambio a que avancen en la explotación.

Lo que incluye la construcción de un nuevo oleoducto entre Vaca Muerta y Punta Colorada en la provincia de Río Negro, en forma conjunta con YPF, con una inversión total estimada en 1.260 millones de dólares. El ducto transportará 60.000 metros cúbicos por día, tendrá 700 kilómetros de extensión. Superará la que dispone actualmente el sistema de Oleoductos del Valle (Oldelval), que une Vaca Muerta con Puerto Rosales en el complejo marítimo de Bahía Blanca, con 36.000 metros cúbicos/día. Se calcula que a través del puerto rionegrino se podrá despachar, a partir de 2025, un buque cada cinco días.

Massa también busca inversores para construir el segundo tramo del gasoducto Néstor Kirchner y plantas de GNL para exportar gas a Europa. El proyecto de la petrolera malaya Petronas presentado hace unas semanas implica duplicar la producción total del gas del país sólo para abastecer esa planta. Cuando produzca al máximo de su capacidad podrá abastecer 460 barcos de GNL por año, cuando el país hoy importa 35 barcos.

El corazón de las políticas económicas del gobierno es favorecer y garantizar los negocios multinacionales para asegurarse contar con los dólares para pagar la deuda externa. Las consecuencias son el saqueo y el mayor sometimiento. El capital financiero primero te endeuda más allá de las posibilidades de pago y luego te ejecuta la hipoteca llevándose tus mejores recursos, dejándote también sin los dólares.

El litio, las tierras raras, el gas y el petróleo deben destinarse prioritariamente al desarrollo de la industria nacional.

La burguesía, su Estado, todas sus instituciones, sus partidos, es una clase antinacional, de rodillas frente al imperialismo. Esta política es definitiva, no tiene vuelta atrás. Nada se puede esperar de ellos. La clase obrera debe independizarse políticamente, romper todas las cadenas político ideológicas con la burguesía, para poder acaudillar a todos los oprimidos en la lucha por liberar al país del imperialismo y liberarse ella misma como clase. Por eso es imprescindible contar su dirección revolucionaria, que estamos construyendo desde el POR y el CERCI.

(nota de MASAS nº422)

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