Conflictos en varias provincias
ATE protestó en el patio principal de la Casa de Gobierno de Entre Ríos en contra de inminentes ceses de contratos a estatales que vencen el 31 de diciembre, reclamando su renovación. El sindicato informa que tomó conocimiento de la no renovación de sus contratos a través del Decreto 3.817, firmado el 20 de diciembre. El piquete contra Rogelio Frigerio también reclamó la apertura de paritarias, tras 8 meses de congelamiento salarial. La nutrida protesta de los estatales marchó por los pasillos hasta llegar a la puerta del despacho del Gobernador.
En Córdoba marcharon los gremios estatales de distintas reparticiones por las calles céntricas contra el ajuste previsional aprobado en la Legislatura.Docentes de UEPC, los municipales del SUOEM, La Bancaria, Judiciales y trabajadores de otros sindicatos realizaron el acto en rechazo a la aprobación por la Cámara unicameral de modificaciones que facultan al Poder Ejecutivo a incrementar los aportes previsionales de los empleados públicos para atender el déficit de la Caja de Jubilaciones, Pensiones y Retiros de Córdoba. Los gremios sostienen que los trabajadores no son responsables de la situación financiera del sistema previsional.
El Chaco se encuentra en medio de una crisis del sistema del transporte público de pasajeros en el área metropolitana, con suspensiones de 90 choferes de colectivos de las empresas ERSA y TCM, por 15 y 30 días, de acuerdo a lo que informó la Unión Tranviarios Automotor (UTA). La medida puso sobre la mesa la profundidad del colapso que se agudizó con la decisión de la Nación de cortar con los subsidios. Ese bache no fue cubierto en su totalidad por la administración del gobernador radical Zdero. Los empresarios dicen que el mantenimiento del sistema se sostiene en el costo del boleto, mientras cae fuertemente la cantidad de pasajeros, advierten que el sistema está a punto del colapso. “A principios de este año estábamos en 1,5 millones de pasajeros transportados y hoy estamos rozando los 700.000 en noviembre”.
Para los empresarios, esto se explica por el aumento de la tarifa a $1.300 para el boleto mínimo, frente a salarios estancados y la falta de subsidios. “La gente no puede asumir esos costos con tarifas que no son competitivas frente a alternativas como Uber, remises o la moto”.
El conflicto gremial amenaza con paralizar el transporte en Chaco. La UTA rechazó las suspensiones y advirtió que se evalúan medidas ante lo que considera una afectación directa a las fuentes de trabajo.Sostuvo que “la crisis no puede resolverse trasladando el ajuste a los trabajadores” y reclamó que se garantice la continuidad del servicio y el empleo.
(Nota de Masas n°495)
