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¡Yutas y milicos, sicarios de los ricos!

Nuevamente el crimen organizado… Las balas para escarmentar, para regimentar, para “poner orden”. Los pistoleros a sueldo del Estado porteño, a cargo de Jorge Macri, asesinaron a quemarropa a Gabriel González, un laburante, vecino de Lugano, de 45 años, quién salió a la calle a defender a su hijo que estaba siendo acosado por una desquiciada patota policial. La misma institución que ampara el narcotráfico en nuestros barrios y libera zonas para que el delito de poca monta se sostenga indefinidamente y alzarse con el botín como parte natural de los “ingresos” de los comisarios y su tropa de choque.

Fue un fusilamiento a sangre fría, un crimen  cobarde de toda alevosía perpetrado contra un hombre desarmado, en “cueros”, el mismo día se Navidad.

En dos años de entrega, saqueo y represión, “democráticamente” constituidas, la dictadura cívico policial de Javier Milei, Jorge Macri, Axel Kicillof y otros esbirros del imperialismo yanqui, se produjeron más de 1000 asesinatos a manos de estos lúmpenes “legalmente” armados (a un crimen por día. Fuente: CORREPI).

La dominación monopolista foránea incluye la represión como parte del “generoso” paquete programático antiobrero impuesto por las transnacionales chupasangre (bancos, mineras, agroindustrias, petroleras…).

Mantener las cosas en “calma” para ir cristalizando el hambre planificado, la explotación y opresión como moneda corriente mientras la minoría parasitaria cuenta sus millones malhabidos en paraísos fiscales.

Impedir estos atropellos con organización y lucha, con la acción directa, con los métodos obreros, es tarea del conjunto de la nación oprimida y explotada. Ganar terreno en unidad para derrotar a las leyes con las que pretenden hacer de nuestra tierra y de Latinoamérica toda el triste destino de una colonia sojuzgada por los verdugos norteamericanos.

Los nombres de Gabriel González, de Jorge Julio López, de Mariano Ferreyra, de Santiago Maldonado, de Rafael Manuel, el de nuestros 30.000 Compañeros asesinados por los garantes del sistema y su nefasto plan económico no pueden pasar en vano. Vengar la memoria popular y pasar a la ofensiva es el mejor homenaje y acto de justicia que podemos llevar a cabo.

(Nota de Masas n°495)