¡Luchemos por la reapertura de las fuentes de producción, por el reparto de las horas de trabajo y el aumento de los salarios acordes al costo de vida ¡ya!
¡BASTA DE HAMBRE, SAQUEO Y DEPENDENCIA!
La pavorosa crisis que ha descargado la patronal parasitaria, como una insufrible losa sobre la humanidad de la clase obrera, se ha transformado en una cíclica pesadilla cuyo final parece insondable. El programa de la reacción oligárquica imperialista y su rastrera ejecución a manos del gobierno en funciones y demás necesarios copartícipes se propaga, se consolida, como un cáncer funesto en todas las áreas de la vida económica, social, laboral. La inocultable y criminal inflación que castiga la resistencia mental y física de los trabajadores; los salarios congelados y el aluvión de permanentes cesantías (masivas o por goteo) que a la vez en conjunto actúan como agentes diciplinadores, junto con el cierre de fábricas, talleres, comercios, cercados por la invasión importadora, empujan a la nación al borde de la colonización y la negligencia absolutas.
Generar riquezas para pocos y administrar pobreza para las mayorías
El sector de trabajadores privados del derecho a un trabajo digno, encuadrados desde el 2016 en la Ley de Emergencia Social, en que se establece un ingreso mínimo para un millón y medio de beneficiarios con los planes, “Hacemos futuro” y “Salario Social” son el fruto de intensas jornadas de lucha, con cortes de ruta y movilizaciones. Hacia marzo del 2020, con el gobierno de Alberto Fernández, se unifican ambas líneas de asistencia bajo el título de “Potenciar Trabajo”. Con la asunción de LLA en diciembre del 2023, éste, fue deliberadamente fragmentado, en dos programas: “Volver al trabajo” y “Acompañamiento social”, cuyo objetivo inicial y estratégico fue el de privar de la potestad a las cooperativas que actuaban como unidades ejecutoras en la organización y custodia de los planes, para pasar a manos del nefasto Ministerio de Capital Humano a cargo de Sandra Pettovello.
La deplorable ministra, envuelta en múltiples casos de desfalco a los fondos públicos (pago de sobresueldos y contrataciones fraudulentas de personal) dio inicio a su gestión con las banderas en alto del ajuste demandado por el FMI: retuvo 5 millones de kilos de alimentos destinados a comedores y merenderos urgidos de las partidas arrumbadas, pérfidamente, en galpones de Buenos Aires y Tucumán y cuyo destino, luego de semanas de reclamos y denuncias por parte de las organizaciones sociales, nunca quedó en claro qué fin efectivo tuvieron. A la par, llegó el recorte del plus adicional (“Nexo”) del PT, que lograba empardar el salario mínimo y la interrupción de la actualización del misérrimo ingreso de 78.000 pesos que alcanzaba a 1.000.000 de beneficiarios. En marzo, como continuidad del modelo de hambre y represión, ha dado de baja el cobro del mismo, para reemplazarlo, irónicamente, por “talleres de formación y capacitación laboral” en medio de una masiva ola de despidos y destrucción del aparato productivo sin par.
El resurgimiento en la resistencia de las organizaciones sociales y el detestable papel de la burocracia CGTista
Luego de dos años y medio de repliegue, y merced a la canallesca medida de la suspensión definitiva del cobro del programa VAT, el clamor popular de los miles de afectados no se ha hecho esperar.
Un amplio abanico de organizaciones y movimientos (UTEP, Polo Obrero, FOL, MTD “Aníbal Verón”, CTA Autónoma) llevaron adelante la jornada nacional de lucha del martes 7 de abril, con más de 100 cortes en todo el país (Puente Pueyrredón, Ruta 3 y Gral. Paz, en Buenos Aires, Neuquén, Rio Negro, La Rioja, Chaco, Corrientes, Santa Cruz). La medida tuvo amplia repercusión, por su masividad y contundencia, coronada por la contundente firmeza de los bloqueos que frenaron la intensión represiva de los verdugos policiales y gendarmes.
Siete días más tarde, el martes 14, la protesta tuvo su epicentro en la Ciudad de La Plata, Pcia, de Buenos Aires, con la consigna: “Contra el ajuste de Milei y Kicillof” en reclamos de fondos para comedores barriales y puestos de trabajo.
El mutismo impenetrable de la burocracia sindical; su deliberada flojera para conducir el conflicto que, en su gravedad arrastra a un millón de laburantes precarizados, expone su auténtica naturaleza: su carácter oportunista, cobarde y desleal para con la consecuente defensa de los intereses urgentes del proletariado. Ni una sola declaración. Ninguna medida que agregue músculo a los oprimidos y vulnerados para torcer el rumbo de la historia. El palmario desprecio hacia quienes se organizan en torno al movimiento piquetero, no es casual ni episódico. Los miles de trabajadores presentes en las organizaciones son una insufrible carga política para la burocracia cegetista. Y es menester no olvidar que los MTDs nacen como respuesta activa ante la repudiable ausencia y complacencia de la principal central gremial con la ola privatizadora de los años ´90 y que década tras década se encolumna en su lamentable papel de fiel custodio de la rapiña patronal.
Únicamente ganando las calles y las rutas, con la consigna: ¡con la CGT a la cabeza! ¡con la huelga general por tiempo indefinido con plan de lucha hasta recuperar los puestos de trabajo perdidos, reducir la jornada de trabajo y recomponer el poder adquisitivo de las masas! exigiendo la huelga general y un plan de lucha conseguiremos frenar el descabellado y criminal destrato a millones de oprimidos y explotados, a quienes pretende el enemigo imperialista aplastar con el fuego vergonzoso de la represión, el hambre y el saqueo.
(Nota de Masas n°501)
