Balance de las elecciones en SUTEBA
El 13 de mayo se llevaron adelante las elecciones provinciales y seccionales del Sindicato Unificado de Trabajadores de la Educación de Buenos Aires, el SUTEBA. El Frente Multicolor tuvo un importante triunfo en La Matanza, recuperando el distrito más grande de la provincia por 2297 votos contra los 2135 que obtuvo la Celeste. Además, la Multicolor retuvo las seccionales de Bahía Blanca, Marcos Paz y Tigre. En Ensenada se perdió por 3 votos.
Las elecciones se llevaron a cabo en un contexto de creciente bronca contra los sueldos de hambre de Kicillof. La burocracia de la Celeste aparecía debilitada por su complicidad con el gobierno provincial, desarmando las luchas, y por la propia interna del PJ con la ruptura de La Cámpora acusando a la Celeste de no defender a Cristina Kirchner. También por la ruptura del frente con el PCR (Azul y Blanca) que en la provincial y en algunas seccionales presentó lista separada, acusando el golpe de haberse integrado al nefasto gobierno burgués de Alberto Fernández.
La debilidad de la oposición antiburocrática impidió capitalizar la crisis de la burocracia y la tendencia a la ruptura de las bases a romper con la Celeste. Muchos compañeros que apoyan a la multicolor no pudieron votar porque no están afiliados o porque se desafiliaron ante la impotencia para organizarse. No son pocos los casos en los que reconocidos dirigentes o agrupaciones de la oposición se presentaron por separado, como TDO en Mar del Plata, o Política Obrera que no apoyó a la Multicolor y presentó listas en algunas seccionales, o en La Plata donde un reconocido dirigente se desafilió por mezquinas diferencias en cuanto al reparto de cargos y llamó a formar un nuevo sindicato.
La Celeste dice que ganó con el 76% de los votos, pero si vemos las seccionales más grandes la diferencia es mucho más ajustada, en torno al 40% para la Multicolor y 60% para la Celeste. La realidad es que la participación fue muy baja (menor al 50%), lo que sumado a la baja afiliación y a la multiplicidad de sindicatos docentes, nos enfrenta al hecho de que la Celeste, con 20 mil votos en toda la Provincia, difícilmente pueda representar a un gremio que cuenta con más de 300 mil docentes en escuelas estatales y casi medio millón contando las privadas (es decir, menos del 6% del total).
Ésta es la primera conclusión que tenemos que sacar: la burocracia se apoya en la división y en la desafiliación para seguir existiendo. Es urgente reconstruir y unificar nuestros sindicatos.
La importancia estratégica de La Matanza
La recuperación de La Matanza tiene un significado estratégico, como distrito más importante de la provincia de Buenos Aires y con una importancia política que va más allá de los docentes. Tiene que ser el inicio de un camino para el crecimiento que lleve a la Multicolor a la conducción a nivel provincial, tiene que expandirse al resto de las seccionarles. Haber recuperado La Matanza nos coloca en mejores condiciones para la lucha, no sólo para los trabajadores de la Educación, sino a todos los trabajadores en general. Por un lado, porque es el más grande de la provincia, pero además porque en término de la concentración de población genera mejores condiciones para la lucha de clases.
Llamamos la atención sobre la reducción del número de votantes. En 2017 se ganó con 2932 votos contra 2508 de la Celeste. La tarea es recomponer la seccional, afiliar, organizar las escuelas, potenciar el trabajo de la dirección para que no se pierda en 4 años, y que crezca hacia otras seccionales
Enfrentar el divisionismo
En muchas seccionales existen valiosos luchadores y agrupaciones antiburocráticas que, ante la impotencia de no poder sacar a la burocracia, el retroceso de la Multicolor, y los métodos poco democráticos que impone el FITU, deciden presentar una lista aparte o retirarse del sindicato. En los hechos están contribuyendo a que permanezca la Celeste y debilitando el sindicato.
Tomemos como ejemplo Mar del Plata (General Pueyrredón) donde hubo una buena elección Multicolor en el sentido que se bajó a la Celeste aproximadamente 120 votos respecto a las anteriores elecciones. Además, que se ganaron muchas mesas durante el escrutinio. Se podría decir que “en las escuelas gano la Multicolor”.
En la seccional se registraron 806 votos de unos 2234 docentes habilitados para el sufragio, representando un 36% del padrón (apenas por encima del mínimo permitido estatutariamente). La Celeste-Violeta obtuvo 435, TDO 77, la Multicolor 266, 24 fueron en blanco, 3 nulos y uno recurrido. Si consideramos que en el distrito tiene alrededor de 25 mil docentes el porcentaje de votos recibidos por la Celeste desciende al 1.74%. Siendo muy baja la representatividad en la docencia de la ciudad.
Lo grave es que si consideramos todos los votos de la oposición sumamos unos 370 sufragios. Solo 65 votos de diferencia con respecto a la lista ganadora. Es evidente que mientras exista la burocracia, la división constituye una traición a los trabajadores. A la burocracia no se le puede conceder ni un centímetro de ventaja. Es preciso de cara a las próximas elecciones conseguir la más amplia unidad e ir con una lista unificada, dejando de lado todas las diferencias y acordar un programa de lucha y métodos claros de trabajo y militancia.
Las maniobras de la burocracia y la debilidad de la oposición
No se puede dejar pasar por alto el dato más claro y contundente para la vida de un sindicato y que la mala gestión de la celeste en SUTEBA muestra: no creció la cantidad de afiliados, a la vez que de aquellos que estaban en condiciones de votar solo una mínima porción del padrón asistió a los comicios.
En este punto, la Multicolor tuvo que lidiar con la falta de padrones actualizados, vieja trampa del oficialismo con que el manipulan los votos, no solo el día de la elección sino también durante los meses previos cuando se busca garantizar las condiciones de todos los afiliados para participar del sufragio.
Pero también tenemos que ver cómo se organizó y qué debilidades tuvo la oposición: en primer lugar se presentó de forma fragmentada. Es imprescindible que la Multicolor deje mezquindades y logre lista de unidad. Conseguir la más amplia unidad para así poder enfrentar las próximas elecciones con una lista unitaria y derrotar a la burocracia rancia que esta arraigada en su lugar hace más de cuatro elecciones. Es responsabilidad de todos aquellos que pretendan un sindicato único de docentes, que defienda a los docentes de toda la provincia de Buenas Aires, independiente de todos los partidos patronales y gobiernos de turno.
La intervención de la Púrpura
En las elecciones participamos como Agrupación Púrpura, en SUTEBA, apoyando la lista en La Plata y con un candidato en la lista de General Pueyrredón, como fiscales y desarrollando campaña en las escuelas. Esta participación nos visibiliza y desafía a mantener la presencia en las escuelas y en el frente.
Intervenimos difundiendo la experiencia de ATEN donde se logró formar un frente para dirigir y no solo para ganar. Denunciamos la complicidad de la Celeste con el ajuste de Kicillof y defendimos la necesidad de luchar por la independencia del sindicato frente a la patronal-Estado. Planteamos la necesidad de reconstruir nuestros sindicatos, de unificarlos y hacer campaña por la afiliación masiva. Sostuvimos la necesidad de defender la educación pública con el programa de renacionalización de toda la educación y de terminar con la privatización luchando por un sistema único estatal, público y gratuito. Levantamos en alto la bandera del salario mínimo igual a la canasta familiar por un solo cargo, hoy superando los $2.700.000.
Perspectivas
No podemos esperar 4 años para avanzar con la unidad y con la reconstrucción del Sindicato. Tenemos el desafío de organizar a los trabajadores de la educación de toda la provincia en un frente opositor que ponga en pie los cuerpos de delegados de todas las escuelas.
Que realice una masiva campaña de afiliación y organice la lucha por condiciones dignas de trabajo en toda la provincia.
Que no se quede en reproducir en sus consignas el enojo de toda la docencia opositora a la Celeste. Se necesitan consignas claras para marcar el camino de la reconstrucción del sindicato. Los métodos de la clase obrera son el modelo. La organización del sindicato a partir del mandato de las asambleas.
Que pelee por un salario mínimo igual al costo de la canasta familiar por un solo cargo. Que se ponga en pie de guerra por la defensa del IOMA y del IPS. Que llama a pelear por las condiciones de salubridad en educación, la atención médica y el régimen de licencias.
Que se oponga a las reformas educativas que profundizan el deterioro del trabajo docente aumentando responsabilidades con salarios a la baja, con edificios en condiciones críticas, con políticas educativas que terminan por ser políticas de guarderías o espacios de contención, resignando la enseñanza de los contenidos.
Es necesario entender la necesidad de trabajar desde hoy en la próxima elección. Es imprescindible llevar adelante una campaña de afiliación masiva, para ganar el sindicato. Es imprescindible que en todas las escuelas haya Delegados y Delegadas de la lista Multicolor.
Sumate a construir La Púrpura, una agrupación que tiene un programa revolucionario para enfrentar la catástrofe educativa.
