Imprescindible unidad y defensa de clase ante ataques del gobierno y del Estado burgués
La “justicia” intervino el sindicato de la UOM y desconoció sus elecciones internas dejando acéfala a la dirección nacional del sindicato de la Unión Obrera Metalúrgica. Un ataque sin precedentes en “democracia”, ya que tuvo intervenciones bajo dictaduras militares (55/76) y en Santa Fe, en 1975 en Villa Constitución (Acindar), donde intervinieron y detuvieron a todos sus integrantes. De amplia repercusión nacional por la extraordinaria lucha del pueblo de Santa Fe sosteniendo la lucha de los obreros metalúrgicos por casi dos meses (58/9 días).
La UOM que históricamente cumplió roles de dirección del movimiento obrero, hoy es dejada de lado por la propia CGT que la deja solo frente al ataque del gobierno y de la “justicia” sin pronunciarse con férrea oposición a la acción criminal del Estado burgués de atacar una organización sindical. ¡¡Y de la importancia histórica para el movimiento obrero!! como lo es la UOM.
La burocracia de la CGT desconoce una de sus funciones más importante que es la defensa de sus propios organismos sindicales. En defensa de sus espurios intereses de camarillas resentidos por la integración de la UOM nacional con Aceiteros, ATE y otros gremios en el FRESU.
Es un deber primordial de todas las organizaciones que se reclaman de la clase obrera su unidad y férrea defensa de sus organizaciones sindicales de todo y cualquier ataque del gobierno y del Estado burgués. Es un principio de clase ineludible, más allá de todo cuestionamiento a su dirección circunstancial. Esta cuestión la resolveremos los propios obreros metalúrgicos. Junto con la defensa incondicional de todas las organizaciones sindicales, nuestros reclamos y luchas permanentes por la democracia sindical desde cada lugar de trabajo, sindicatos, regionales y federaciones. La lucha por la unidad del movimiento obrero tras sus objetivos inmediatos debe ser un principio de clase ineludible.
La conciliación obligatoria contra el gremio de Aceiteros
Desde que asumió la nueva dirección del gremio nacional de aceiteros debió defender sus mandatos de base, sobre todo de salarios y condiciones laborales, paralizando la producción de todas sus plantas. Para ello se valió de su unidad construida sobre la base de asambleas en todos sus lugares de trabajo y de sus resoluciones sobre planes de lucha hasta conquistar sus reclamos. La coherencia de la dirección con sus bases hace a la fuerza de los planes de lucha que hasta el presente demuestra los métodos con los cuales conquistaremos nuestros reclamos. Esta imposición del Estado burgués sobre nuestras organizaciones sindicales demuestra la necesidad de eliminar esta potestad del Estado de implantar la conciliación obligatoria y obligarnos a someternos a sus decisiones de gobierno.
Tampoco es casualidad esta conciliación obligatoria con la intervención del sindicato de la UOM nacional por la justicia. Dos de los gremios más importantes de la reciente creación del FRESU que sale a confrontar con los planes económicos-sociales del gobierno frente a la parálisis de la CGT, que no solo no organiza paros y movilizaciones preparatorios de la huelga general, sino que divide y paraliza toda lucha desorganizándolas. Para poner límites al ataque del gobierno y comenzar a recuperar esencialmente los salarios de los trabajadores y jubilados y la defensa de salud y educación, ciencia y tecnologías, amenazadas con desmantelarlas para entregarlas, privatizarlas.
Como tampoco es casualidad que la CGT no defienda a la UOM del ataque del gobierno y del Estado burgués, los dos (gobierno y CGT) defienden sus propios intereses por sobre los intereses del conjunto de los trabajadores y la Nación Es una necesidad histórica que la clase obrera conquiste su independencia de clase del nacionalismo burgués y del propio Estado burgués. No someternos ovejunamente a su legislación sino confrontarla con nuestros propios métodos de lucha de clase contra clase como único medio para defender nuestros intereses más básicos: Trabajo para todos, pleno empleo. Salarios y condiciones laborales que nos permitan vivir como seres humanos y no como bestias de trabajo. Salud, educación y viviendas con todos los servicios, etc.
No resolveremos esta situación, en beneficio de la Nación y de la enorme mayoría nacional, depositando nuestras expectativas sobre futuras elecciones o resoluciones de la “justicia”. Las elecciones pondrán uno más que volverá a hacer el mismo trabajo de los anteriores: defender los intereses del gran capital, de la gran burguesía ligada a los intereses del imperialismo contra los intereses de la Nación y de los trabajadores… y así permanentemente. La solución vendrá desde nosotros mismos como clase: “Solo los trabajadores liberarán a los propios trabajadores”.
(Nota de MASAS n°504)
