China y la condena a Xu Jiayin
En los últimos días de agosto en China se confirmó la condena de Hui Ka Yan, también conocido como Xu Jiayin o popularmente como el fundador de Evergrande, el ex gigante inmobiliario. El veredicto final resultó prisión perpetua y confiscación de todos los bienes al empresario que supo ser el hombre más acaudalado de Asia y uno de los más millonarios del planeta en 2017.
Tanto el crecimiento exponencial como la debacle de Evergrande están directamente relacionadas con la política del Partido Comunista Chino. El crecimiento inmobiliario tras la liberalización de fines de los 90 permitió a la empresa fundada en 1996 amasar una fortuna gigantesca en pocos años.
Sin embargo, el endurecimiento de la política crediticia, base de la especulación de distintos ramos de la economía, fundamentalmente el sector inmobiliario, generó el colapso de Evergrande haciendo peligrar la economía del país. No pocos fantasiosos vaticinaron una crisis similar a la originada con la quiebra de Lehman Brothers, evidenciando una incomprensión total del contenido de clase de los distintos estados.
La condena de Xu Jiayin y la de casi 60 ex directivos de Evergrande, se suman a las multas al grupo empresario por más de 2 mil millones de dólares y la revocación de todos los derechos políticos de por vida. Anteriormente Jack Ma, dueño de Alibaba y también de los principales multimillonarios del planeta, ya había transitado por caminos similares.
Comparado con la total ausencia de condenas en el citado caso de Lehman Brothers, se comprende la magnitud de esta noticia y constituye un botón de muestra nada despreciable del control que ejerce el Estado Obrero chino por sobre los grupos empresarios.
(Nota de MASAS n°509 – POR Argentina)
