Es urgente luchar para que salarios y jubilaciones mínimos equivalgan a lo que cuesta la canasta familiar
Un trabajador jubilado que percibía la jubilación mínima en diciembre de 2023 de $160.713 ($105.713 más bono de $55.000) debería estar percibiendo hoy $689.062,20 teniendo en cuenta la inflación oficial del328,75%, sólo para mantener el poder adquisitivo que dejó el gobierno anterior. Sería necesario un 40,69% de ajuste hoy para mantener aquel valor.
Eso aplicando el índice oficial de inflación que está dibujado. El Gobierno se niega a aplicar la nueva metodología que incluye el brutal aumento de los servicios públicos muy por encima del resto de los bienes que se consumen actualmente.
La referencia indudable de lo que corresponde percibir es el costo de la canasta familiar que es lo que realmente se necesita para vivir como personas, que incluye el alquiler y que se acerca a los 3 millones de pesos.
La gran mayoría de los trabajadores jubilados cobra la mínima. El régimen de la Anses tiene poco más de 6 millones de jubilados y pensionados.
En el primer semestre de 2026 hubo la mitad de altas de beneficios que en los años anteriores, sólo 99.673 trabajadores, debido a la derogación de la moratoria por aportes faltantes.
Las moratorias ayudaron en las últimas dos décadas a que hubiera más altas jubilatorias por la alta proporción de la economía informal que no se ha resuelto. Así los trabajadores que llegan a la edad de jubilarse no pueden hacerlo porque no tienen los años de aportes, y tendrían que seguir trabajando… y ni siquiera hay puestos de trabajo.
Los sindicatos y la CGT deben abandonar su política de conciliación y acuerdo con el Gobierno y las patronales y tomar en sus manos la organización de una lucha general por salarios y jubilaciones.
Una de las razones de la recesión que se vive y fuerte caída del consumo que lleva al cierre o achique de miles de establecimientos está relacionada con esa caída permanente del poder adquisitivo de salarios y jubilaciones.
Las patronales y el Gobierno no tienen ninguna voluntad de resolver este problema esencial, sólo puede ser impuesto por la lucha generalizada de trabajadores activos y pasivos, formales e informales, ocupados y desocupados. ¿Hasta cuándo vamos a tolerar que nos sigan expropiando para beneficio de unos pocos cada vez más ricos?
(Nota de MASAS n°509)
