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Los grandes medios repiten la mentira del Gobierno sobre la reducción de la pobreza

Explican que se debe al ajuste de la Asignación Universal por Hijo (AUH) por encima de la inflación oficial.

Las familias perciben $120.678,40 por cada hijo, que se depositan directamente y un 20% adicional al presentar la libreta anual ANSES. En agosto de 2026 el total fue de $150.848 por hijo. La Tarjeta Alimentar mensual es de $72.250 para familias con un hijo, $113.299 con dos hijos y $149.425 con tres hijos. ¿Alguien puede creer que con $4.000/$5.000 por día un niño deja de ser pobre?

Hay aproximadamente 4 millones de niños, niñas y adolescentes beneficiarios de la AUH en alrededor de 2,3 millones de familias, según informes de la Anses. El programa abarca a hijos de personas desocupadas, que realizan trabajo informal o perciben ingresos menores al salario mínimo.

La mentira en estas cuestiones es una infamia y una provocación, una inmoralidad más que se suma a las tantas crueldades de cada día.

Es especialmente ridículo que relacionen con “La Ecuación de Heckman (Inversión en la Primera Infancia)” que demostraría que “las inversiones más productivas para una nación ocurren entre los 0 y los 5 años de edad” y que “sostiene que financiar el desarrollo cognitivo y socioemocional en la niñez temprana genera un retorno de hasta 17 dólares por cada dólar invertido, siendo la estrategia más eficaz para erradicar la pobreza estructural y generar capital humano” (El Cronista), pura charlatanería ante un modelo de catástrofe social que empobrece a la mayoría y que compra como virtuoso el Premio Nobel Heckman que visitó el país. La inmensa mayoría de los niños y jóvenes son pobres.

Les decimos que casi el 90% de la población es pobre, porque sus ingresos no alcanzan a cubrir lo que cuesta la canasta familiar. La información oficial nos dice que el decil (10%) de más altos ingresos de Argentina abarca a poco más de 1 millón de hogares y cerca de 3,4 millones de personas en los 31 aglomerados urbanos del país y que en su piso el ingreso es de $3,6 millones, apenas por encima de lo que cuesta la canasta familiar. Esto quiere decir, en la estadística oficial, que el 90% está por debajo de ese ingreso, es pobre.

El modelo que apoyan generó una fuerte reducción de los trabajadores en el Estado, el cierre de más de 30.000 empresas, el despido de cientos de miles de trabajadores empujados al cuentapropismo y la informalidad, que creció hasta alcanzar el 44,2%. El índice oficial de desempleo pasó del 5,7% al 7,8% de la población económicamente activa.

Todos ellos son cómplices y también artífices de las mentiras que quieren hacer creer a la mayoría.

(Nota de MASAS n°509)