A casi 3 años desde que asumió Milei al Gobierno, las demandas de las universidades siguen sin tener respuesta
Este 15 de octubre, salgamos a las calles hagamos una gran marcha contra Milei y su política de entrega del país
En 2024 las masas protagonizamos dos grandes marchas universitarias, tomas de universidades y muchas otras acciones contra las políticas de la Dictadura Civil que nos gobierna. Producto de esta lucha se consiguió que en 2025 se comience a tratar la Ley de Financiamiento Universitario, pero su aprobación, pese al veto del Poder Ejecutivo, fue parte de la presión en las calles con una 3ra Marcha Federal Universitaria. Y ya hoy, en 2026, comenzó esta suerte de “batalla legal”, cuando el Gobierno en Marzo decide apelar mediante una medida cautelar, aplicando sólo una parte de la Ley, referida a salarios y becas, y para colmo de a partes.
La prepotencia de Milei y la presión de las bases docentes, no-docentes y estudiantiles empujaron a que las direcciones del Frente Sindical Universitario se decidiesen por hacer una 4ta Marcha Federal Universitaria. Esto le generó un problema a la Corte Suprema de Justicia, que tuvo que rechazar el último recurso del Gobierno, y obligarlo a aplicar la Ley.
En este escenario en el que nos encontramos ya no queda margen alguno para esperar los tiempos de la Justicia, una Justicia que ha demostrado su servilismo absoluto al Imperialismo Norteamericano y a Israel, permitiendo la extranjerización del todo el territorio nacional. Esto es la antesala a una balcanización de la Argentina de facto. La Corte Suprema es el ante-último bastión que defiende la Dictadura del Capital Burguesa, son parte del problema, no se puede reformar, hay que aplastarlos junto con Milei y todos sus esbirros.
Plata hay, y se la llevan los grandes fondos de inversión; las multinacionales que operan en el agro, la minería y la energía; los bancos; las casas de apuestas; y los multimillonarios que pretenden comprar a nuestro país.
El desfinanciamiento de la universidad y el sistema científico son parte de la política del imperialismo que quiere perpetuar al país como proveedor de granos, vacas, minerales y petróleo. La investigación, el desarrollo industrial, la soberanía sobre nuestro sistema de medidas, la producción científica y la innovación están de más en el lugar que tiene destinado el imperialismo para Argentina.
Las universidades argentinas, públicas, gratuitas y con una capacidad excepcional en Latinoamérica de producción científica son un acto de rebeldía contra el imperialismo yanki que nos quiere convertir en colonia. Defender la universidad pública es un acto de soberanía sobre nuestro territorio y ha sido garantizado por la movilización popular, grabada en nuestras tradiciones. Exige enfrentar al imperialismo y su política de destrucción de las universidades y los centros de investigación.
Derrotar a esta política del imperialismo, el FMI y todos sus sirvientes es dar la pelea por decidir qué hacemos con la riqueza de nuestro país. Es luchar por el control de los resortes de nuestra economía que hoy están en manos de las multinacionales. En ultima instancia, enfrentar la política imperialista exige luchar por el Poder, que la clase obrera a la cabeza del resto de las masas oprimidas concrete la Revolución y Dictadura Proletarias, expropiando la propiedad privada sobre los medios de producción de la gran burguesía y expulsando al imperialismo.
No existen salidas electorales a nuestra situación. La única respuesta concreta contra esta Dictadura Civil que nos gobierna es el Frente Único Anti-imperialista, la unidad de los oprimidos del país organizados en torno al programa de la clase obrera.
La justicia, el congreso, el presidente representan los intereses imperialistas. El incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario es una muestra de la farsa de la democracia burguesa. Las Malvinas fueron, son y serán siempre argentinas. Cómo también lo es nuestra universidad, el sistema científico, los minerales, la tierra y el derecho a decidir qué hacer con la riqueza de nuestro país.
(Nota de Masas n°511)
