¡Basta de represión! ¡Solidaridad con los compañeros Metrodelegados! ¡No a la terciarización del mantenimiento del servicio!
El martes 20 de octubre los trabajadores del servicio de Subtes llevaron adelante la apertura de molinetes como medida de fuerza ante la embestida negrera de Emova cuyo miserable propósito está orientado en apuntalar la precarización de las tareas en el área de mantenimiento en la estación de la Línea B, J. M. de Rosas, sumado a las sanciones aplicadas contra un operario que era obligado a trabajar horas extras. La justicia patronal invocando la “esencialidad” de la prestación, ordenó la detención del compañero Sebastián Carrizo, quien tuvo la valiente iniciativa de abrir los accesos para habilitar el paso gratuito de los pasajeros con el objetivo de visibilizar esta situación. Sin demoras los perros policiales se lanzaron a la caza de tres referentes de la Asociación Gremial de Trabajadores del Subterráneo y Premetro (AGTSyP) que se encontraban en el lugar: Claudio Dellacarbonara, Néstor Segovia (miembros de la Comisión Directiva del Sindicato) y Facundo Heredia (delegado).
El anuncio de las arbitrarias detenciones y el nefasto plan de declarar ilícita la huelga (incluida la maniobra jurídica de procesar a 177 trabajadores) corrió como reguero de pólvora en los medios. La solidaridad no se hizo esperar y docentes, delegados, estudiantes, usuarios autoconvocados, repudiaron a viva voz los hechos en medio de una nueva asonada represiva.
No quedan dudas acerca de la total responsabilidad que recae sobre Emova en todo lo ocurrido. Esta empresa es parte integrante del Grupo Benito Roggio e hijos, un holding (sociedad comercial) de empresas fundado en 1908. La dinastía Roggio, emparentada con todo alarde de avidez, ejerce sin escrúpulos el monopolio en el transporte público y la construcción: Metrovías, en el ramal ferroviario Gral. Urquiza y en el San Martín y tiene tercerizadas buena parte de las tareas a través de sus 21 compañías que contratan a empleados y les abonan salarios deprimidos. Como dato conexo y complementario cabe destacar los llamados “capitanes de la industria” se vieron favorecidos por la dictadura genocida (1976-1983) donde dieron su gran “salto”: ATC, el Mundial ´78, autopistas …. Con las “amistosas” concesiones de Martínez de Hoz, Videla, Cacciatore, etc., se alzaron con 1.000 millones de dólares de ganancias sobre este período de sangre y fuego sobre el pueblo argentino y con los gobiernos cómplices desde 1983 hasta hoy.
El derecho a huelga que atacan jueces, gobernantes y los esbirros policiales obedece al nefasto plan de regimentación de la clase obrera, la criminalización de la protesta social y el más burdo oportunismo electoral con vistas al 2027.
¡La CGT debe llamar a la huelga general sin más demora!
La inmediata libertad de los Compañeros no puede esperar declaraciones tibias, formales, de ocasión. La solidaridad de clase ante semejantes atropellos (castigo cotidiano a los impostergables reclamos de jubilados, discapacitados, estudiantes, el cierre de cientos de fábricas, despidos masivos y la carestía imparable del costo de vida) se expresa con medidas contundentes y con métodos propios e históricos del proletariado.
La burocracia sindical, apoltronada plácidamente en sus sillones, debe ser sacudida por los trabajadores, estudiantes y jubilados para dar por tierra con 1044 días de saqueo, entrega y represión de este gobierno. Este urgente propósito puede ser materializado con la unidad férrea de todo el conjunto del pueblo y sus organizaciones.
¡REESTATIZACIÓN DEL SUBTE Y DE TODO EL SERVICIO DE TRANSPORTE PÚBLICO BAJO CONTROL OBRERO COLECTIVO!
¡ABAJO EL ESTADO POLICIAL DE JORGE MACRI!
¡BASTA DE PERSECUCIÓN A LOS COMPAÑEROS!
(Nota de Masas n°512)
