Derrota de Trump y los republicanos en Nueva York, la capital del mundo occidental
También fue derrotado electoralmente en Nueva Jersey y Virginia. La candidata demócrata Abigail Spanberger se convirtió en la primera mujer gobernadora de Virginia después de cuatro años de gobierno republicano, con 55% de los votos.
Zohran Mamdani, de 34 años y ascendencia ugandesa, triunfó en las elecciones de Nueva York con más del 50% de los votos y fue elegido como alcalde.
Tiene especial importancia para los argentinos ya que Trump utilizó los mismos argumentos, mentiras y las mismas amenazas que utilizó para apoyar a Milei y que le dio buen resultado 10 días antes. Lo acusó de “comunista” y “confeso odiador de judíos”. Dijo que “Cualquier persona judía que vote por Zohran Mamdani, un comprobado y confeso odiador de judíos, es una persona estúpida”.
Trump llamó abiertamente a votar por el “independiente” Andrew Cuomo, descartando al candidato republicano. Amenazó con recortar fondos federales si el ganador era el candidato musulmán. Los empresarios y los residentes más ricos hicieron campaña diciendo que si triunfaba Mamdani se mudarían a otros estados.
El candidato republicano Sliwa se reivindicó como “la única opción para encerrar a los criminales”, enfocado en seguridad, recortes de impuestos y alineado con las políticas de inmigración de Trump.
El candidato demócrata venció en las primarias al independiente Andrew Cuomo que ya fue gobernador. Su orientación “socialista” generó inquietud entre los líderes de su partido y los moderados. Fue atacado por sus declaraciones con respecto a la política israelí. Generó recelo entre las élites al proponer un 2% más en impuestos a los residentes que ganen al menos un millón de dólares al año, y equiparar la tasa fiscal máxima para empresas a la de Nueva Jersey, a un 11,5%, con lo que espera recaudar unos 9 mil millones de dólares al año.
Mamdani recaudó una cifra menor de fondos electorales en comparación con Cuomo, cuya campaña recibió una lluvia de millones de dólares de varios magnates, demócratas y republicanos.
Mamdani capitalizó el apoyo juvenil. 90 mil personas participaron activamente como voluntarios en su campaña. Basó su campaña en respuestas al alto costo de vida, colectivos gratuitos, cuidado infantil universal, viviendas accesibles y supermercados administrados por la ciudad con precios bajos.
Las elecciones a gobernador en Nueva Jersey y en Virginia también son indicadores del clima político estadounidense, de creciente resistencia en las calles a su política antiinmigrantes, al creciente militarismo, a la reducción de derechos, a los ataques a las universidades y una inflación que no baja. La última movilización nacional, hace pocas semanas, “No al Rey” (no dictadores, no tiranos) fue más masiva que la anterior, convocando a más de 7 millones de personas en todas las ciudades más grandes del país. Las campañas denunciando el genocidio sionista y su apoyo por EE.UU. tuvieron gran repercusión.
EE.UU. muestra toda su crisis, con un Gobierno que hace más de un mes está cerrado (shutdown), desde el 1° de octubre, por falta de acuerdo presupuestario en el Congreso, el período más prolongado de la historia. Un país que retrocedió fuertemente en su papel hegemónico y trata de recuperarse desesperadamente por medio de la feroz guerra de aranceles, la guerra comercial, las amenazas militares y el creciente intervencionismo, potenciando las guerras bélicas. Trump ha acelerado todos estos rasgos que también fueron parte de los gobiernos demócratas. Ambos partidos son parte de la decadencia y descomposición del imperio.
Decimos esto para no alentar ninguna ilusión en la oposición demócrata al gobierno Trump, ni en su ala izquierda o socialista, como se presentan Sanders o Mamdani.
La clase obrera debe resolver su crisis de dirección construyendo su partido revolucionario, que encarne la lucha por derrocar del poder al 1% que es cada vez más rico y concentrado, que expropian el trabajo a decenas de millones de trabajadores empobreciéndolos. El partido que luche por el poder para la clase obrera, que viene intensificando su sindicalización y sus luchas, el partido que señale que el capitalismo no se puede reformar, que está agotado. Que es necesario terminar con el armamentismo y el parasitismo financiero y bursátil. Y que para empezar a construir el socialismo es necesario que la clase obrera tome el poder e instaure la dictadura del proletariado, no hay ninguna vía pacífica al socialismo.
(nota de MASAS n°492 – POR Argentina)
