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Bolivia – 1ero de mayo: Todos al Gran Cabildo Nacional convocado por la COB

EL CABILDO DEBE APROBAR EL MANDATO DE APLASTAR LA POLÍTICA NEOLIBERAL DEL GOBIERNO

Más claro agua: lo que busca el gobierno es la privatización de la importación y distribución de carburantes.

A ESTE CÍNICO SINVERGÜENZA, MENTIROSO Y LA PANDILLA DE LADRONES VENDE-PATRIAS DE SU GOBIERNO HAY QUE DERROTARLOS EN LAS CALLES.

La importación de “gasolina basura” de Trafigura y Vitol, dos grandes transnacionales comercializadoras de combustibles, tentáculos del imperialismo (son las que ahora comercializan el petróleo de Venezuela bajo control norteamericano), no es casual ni producto de un boicot al gobierno, como pretende para encubrir su responsabilidad. Todo lo contrario, es el gobierno el que descaradamente boicotea a YPFB para justificar la privatización de la importación de combustibles por empresas privadas sin regulación del precio, librado a las fluctuaciones en el mercado mundial.

Pero está cavando su tumba. El pueblo no va a tolerar más gasolinazos.

Además, estos cínicos, en el proceso de hundir a YPFB, no tienen el menor escrúpulo para robar a manos llenas pagando a Trasfigura un sobreprecio del 235% en la importación de crudo.

Que YPFB se dedique a explorar nuevas reservas -dice-, pero, para ello, necesita mucho capital para lo que, bajo la nueva Ley de hidrocarburos, vendrá la “asociación” con las grandes transnacionales petroleras bajo contratos leoninos entreguistas.

¡BASTA! ¡FUERA PILLOS VENDE-PATRIAS!


Como en mayo de 1971: HACIA UNA “ASAMBLEA POPULAR” COMO REPRESENTACIÓN GENUINA DE LA VOLUNTAD DEL PUEBLO

Históricamente las masas se han dotado de sus propias instancias de democracia y representatividad basada en asambleas, cabildos, etc., donde la toma de decisiones se ejerce de manera directa. En Bolivia tenemos una experiencia muy valiosa de creación de un verdadero órgano de poder de masas llamado ASAMBLEA POPULAR conformada por trabajadores radicalizados y sectores oprimidos que se instalaron en el palacio legislativo un primero de mayo de 1971.

“La Asamblea Popular debe ser considerada, en primer lugar, como una organización de las masas, en cuyo seno pensaron, actuaron y tomaron decisiones las clases sociales más diversas, que tenían sin embargo el rasgo común de ser explotadas y oprimidas por el imperialismo… Por su enorme amplitud esta organización popular y sovietista se presentó como la autoridad única para las masas, como la entidad única que actuaba y decidía la suerte de los bolivianos; el país todo comenzó a moverse alrededor de ella… La Asamblea Popular fue una auténtica creación de las masas bolivianas y particularmente del proletariado” (Guillermo Lora).

Sus documentos programáticos fueron la Tesis de Pulacayo (1946), la Tesis Socialista de la COB (1970) y las Bases Constitutivas (1971), que señalaba con toda precisión que el objetivo del “soviet latinoamericano” era la toma del poder y la construcción del socialismo en Bolivia.

En la actualidad hemos finalizado un período de dos procesos electorales, uno para la presidencia, donde en la segunda vuelta una mayoría voto para evitar que el cachorro de Banzer, Tuto Quiroga, gane, votando por Edmand Lara, un ex policía tiktokero demagogo que denuncio la corrupción en los altos mandos de la institución del orden. La gente obligada a votar fue a buscar el “mal menor” pero de ninguna manera eligieron el programa de gobierno del candidato presidencial neoliberal, demostrándose por enesma vez que las elecciones democrático-burguesas, no reflejan las necesidades e tiene el pueblo oprimido. En las elecciones subnacionales

para prefectos y alcaldes se pudo ver con más contundencia la victoria de la abstención, voto nulo y blanco, que sumados, doblaron a los candidatos “ganadores”. La compra de “taxi partidos” para hacerse ganador sin segunda vuelta como ocurrió en la gobernación paceña es visto con asco por las grandes mayorías, quienes saben muy bien la podredumbre que significa la politiquería burguesa.

Sin lugar a dudas, atravesamos una profunda crisis política del sistema democrático burgués. Estas son las inconsistencias en un sistema de “representatividad” de diputados y senadores que se arrogan representar las aspiraciones de millones de bolivianos. Al final, los que poseen el control de la economía, los ricos, terminan imponiendo sus propósitos e intereses frente al pueblo. De manera dramática, hoy tenemos como presidente a alguien por el que nadie voto, y una Asamblea Legislativa compuesta por una mayoría absoluta de partidarios de la derecha neoliberal, defensores incondicionales de los intereses empresariales y de las transnacionales en Bolivia. Definitivamente el sistema parlamentarista burgués no representa a los trabajadores.

Retomemos la experiencia de la Asamblea Popular para construir una verdadera democracia directa de masas asentada en las organizaciones sindicales y sociales de obreros, campesinos y demás clases medias empobrecidas, en la cual podamos definir de manera colectiva el destino de este país. Un instrumento nacional en manos del pueblo que nos permita decidir sobre nuestro futuro.

Rechazo rotundo al intento de ser arrastrados nuevamente al inservible circo electoral que no resuelve los problemas de fondo del país y sólo mantiene nuestras cadenas. “La Asamblea Popular nació como la negación misma de todas las variantes posibles del viejo parlamentarismo burgués, integrantes de esa dictadura de clase que aparece como expresión de la democracia representativa” (G.L.). Definitivamente la única vía que tenemos los explotados de tomar el poder es la acción directa de masas, que, en su punto culminante, se concretiza en la vía insurreccional.

(De Masas n°2879 – POR Bolivia)