Brasil: Campaña salarial de los metalúrgicos del ABC ¿Cuánto necesita un obrero para mantener a su familia?
Según el Dieese (Departamento Intersindical de Estadística y Estudios Socioeconômicos), el salario mínimo necesario para mantener a una familia de cuatro miembros en marzo de 2026 debería ser de 7.425,00 reales. Esta es la propuesta de salario mínimo que la dirección del sindicato debe defender en la campaña salarial, además de un aumento real y cláusulas sociales.
El Sindicato Metalúrgico del ABC aprobó el 9 de abril el pliego de reivindicaciones de la Campaña Salarial 2026. Como ocurre en todas las campañas salariales, la burocracia, además de dividir a los metalúrgicos negociando por separado con cada grupo patronal, en la agenda económica se limitó a reclamar el INPC (Índice Nacional de Precios al Consumidor) del 1,75 %, acumulado entre septiembre de 2025 y febrero de 2026, y un aumento real.
El salario mínimo de los metalúrgicos del ABC es menos de un tercio de lo que debería ser el salario mínimo publicado por el Dieese. Al defender un ajuste por la inflación del periodo y un mísero aumento real, la dirección condena a los trabajadores a sobrevivir con un salario miserable, que no cubre las necesidades básicas de sus familias. Con el salario que reciben, los trabajadores pagan el alquiler, la factura del agua, la luz y el gas, hacen una pequeña compra y se les acaba el dinero. Por otro lado, el precio de la energía, el agua y los alimentos ha aumentado muy por encima de la inflación falsa que divulga el gobierno. Lo peor es que la dirección sindical y el gobierno aún tienen el descaro de decir que la vida de los trabajadores ha mejorado. La economía solo crece para los empresarios, para los patrones, que se están llenando los bolsillos de dinero, sobreexplotando a la clase obrera.
¿Por qué la dirección del sindicato no defiende el salario mínimo de 7.425,00 reales, presentado por el Dieese?
Los trabajadores y trabajadoras, metalúrgicos del ABC, químicos, trabajadores del neumático y del sector alimentario deben plantear esta pregunta a los dirigentes sindicales en las plantas de producción y exigirles que defiendan esta reivindicación. ¡Basta ya de salarios mínimos de miseria! El Boletín Nuestra Clase defiende la lucha unificada de los metalúrgicos del ABC y del resto de trabajadores por un salario mínimo vital, que sea suficiente para mantener a la familia trabajadora, con una escala móvil de reajuste: si suben los precios, el salario aumenta automáticamente.
Otra bandera fundamental en la campaña salarial es la defensa del empleo para todos los trabajadores. Para ello, es necesario acabar con el turno 6×1 y luchar por la reducción de la jornada laboral, sin reducción salarial (escala móvil de las horas de trabajo), y la estabilidad para todos los trabajadores. Defender la efectivización de todos los trabajadores subcontratados y poner fin a la subcontratación.
La dirección sindical utiliza la campaña salarial para hacer campaña electoral
Uno de los puntos del programa de la campaña salarial de este año, aprobado por la burocracia sindical, fue la «ampliación de la representación en el Congreso Nacional». Es decir, la burocracia sindical deja claro que no le preocupa defender los salarios, los puestos de trabajo y los derechos de los trabajadores, sino elegir a sus candidatos para el Congreso Nacional. Moisés Selerges, expresidente del sindicato, ya ha anunciado su candidatura a diputado estatal. Como ya hemos denunciado, estos burócratas utilizan el sindicato como trampolín político, pensando únicamente en sus propios intereses económicos.
El Boletín Nuestra Clase llama a los trabajadores a no hacerse ilusiones con las elecciones burguesas. Solo debemos creer en nuestro propio método de lucha, que es la huelga y la acción directa, para defender los empleos, los salarios y los derechos. La tarea que se le plantea a la clase obrera es la de construir nuestro propio partido, un partido obrero revolucionario, cuya estrategia sea la revolución proletaria y la constitución de un gobierno obrero y campesino.
(POR Brasil – Masas n°762)
