¡Detener el genocidio en Palestina!
La barbarie sigue avanzando a la vista de todo el mundo. Los gobiernos y los organismos internacionales son incapaces de detenerla, por complicidad o impotencia.
El ministro de Seguridad Nacional israelí, el ultraderechista Itamar Ben Gvir, pidió públicamente asesinar a entre “30 y 40 personas” cada noche en Gaza. Las declaraciones han sido reproducidas por las agencias de noticias internacionales más conocidas y ocultadas en Argentina por los grandes medios de comunicación.
“Creo que deberían llevarse a cabo asesinatos selectivos en Gaza, eliminando a entre 30 y 40 personas cada noche. No solo a quienes representan una amenaza inmediata; hay personas allí que no merecen vivir. No deberían vivir. Ni siquiera son personas”, dijo Ben Gvir, que habitualmente alardea de vulnerar los derechos de los palestinos que son ciudadanos de Israel y los reos de Cisjordania y Gaza detenidos en el país.
Ben Gvir también plantea la “migración masiva de palestinos” de Gaza para colonizar la Franja con asentamientos judíos, una propuesta que ya en el pasado ha sido calificada por diversos organismos internacionales como un intento de “limpieza étnica”. Declaraciones similares del ministro israelí han sido condenadas e incluso han sido presentadas ante tribunales internacionales como evidencia de una “intención genocida” que Israel niega.
“Considero que toda Gaza es nuestra. Deberíamos tener asentamientos no solo en Gush Katif (la colonia israelí en la Franja desmantelada en 2005), sino en toda Gaza, fomentando la mayor emigración posible, enviándolos a sus países de origen, y para los terroristas, nada de emigración, nada, simplemente matarlos uno por uno”. Agregó Ben Gvir, una de las figuras más influyentes del gobierno de Israel.
El ministro, que también es colono en la Cisjordania ocupada, ha construido su carrera política alrededor de posiciones ultranacionalistas y antiárabes. Como titular de Seguridad Nacional controla la Policía israelí y las cárceles donde los palestinos denuncian numerosos casos de tortura.
También ha anunciado la construcción de lo que denomina “instalaciones de ahorcamiento” para palestinos condenados a muerte. Ha asegurado que la unidad tendrá cabinas de observación que permitirán presenciar el procedimiento. El Parlamento israelí aprobó en marzo de 2026 una ley que establece la pena de muerte a los palestinos condenados en tribunales israelíes por ataques letales. La medida incluye disposiciones que exigen la ejecución por ahorcamiento dentro de los 90 días posteriores a la sentencia. La pena de muerte se aplicará a quien haya asesinado a una persona “con la intención de negar la existencia del Estado de Israel”.
Al mismo tiempo crece la ofensiva y la violencia de los colonos israelíes sobre Cisjordania ocupada. Un adolescente palestino murió y un anciano resultó gravemente herido cuando un grupo de colonos asaltó una aldea cerca de Hebrón. La noche siguiente, se produjo un ataque incendiario en una aldea cerca de Nablus; grafitis nacionalistas sugieren que los colonos fueron los responsables.
El objetivo declarado de los colonos es provocar “fricciones” con las aldeas palestinas vecinas. Esto suele derivar en la intervención de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), del lado de los colonos, seguida de la expulsión de palestinos y la expansión de los asentamientos israelíes. Las FDI han actuado con lentitud para controlar a los colonos, que cuentan con el apoyo del gobierno.
Los funcionarios de seguridad israelíes han advertido repetidamente que los colonos pretenden provocar una nueva intifada (levantamiento palestino), lo que llevaría a las FDI a entrar en las ciudades palestinas imponiendo más violencia y sufrimiento a la población palestina que ya se encuentra en una situación precaria.
En estos días Turquía, Egipto, Indonesia, Jordania, Pakistán, Qatar, Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos, condenaron el plan israelí de asentamientos E1 en Cisjordania. Los 8 países exigen detener el proyecto E1 y revertir las medidas destinadas a ampliar los asentamientos de Israel en territorio palestino ocupado.
En un comunicado conjunto, rechazaron el proyecto y advirtieron que representa una «escalada peligrosa» que facilita la expansión de los asentamientos y la anexión territorial, además de amenazar las posibilidades de establecer un Estado palestino independiente.
Reclamaron medidas inmediatas para detener el proyecto E1, revertir las decisiones adoptadas al respecto y poner fin a las actividades de asentamiento y a cualquier acción destinada a modificar el carácter geográfico y demográfico del territorio palestino ocupado.
Instaron al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, así como a los Estados y organismos internacionales pertinentes, a asumir sus responsabilidades conforme al derecho internacional y adoptar medidas urgentes para frenar la expansión de los asentamientos ilegales.
También reiteraron la condena a las violaciones y actos de violencia perpetrados por colonos, con respaldo de la ocupación, contra los palestinos y sus propiedades y señalaron que estas acciones vulneran el derecho internacional y las resoluciones pertinentes de Naciones Unidas, además de representar una amenaza para la paz y la seguridad regional e internacional.
Francia, Alemania, Italia y Reino Unido expresaron el jueves igualmente su oposición a la decisión del gobierno israelí de lanzar nuevas licitaciones para el proyecto E1 y advirtieron sobre sus consecuencias para el establecimiento de un Estado palestino y el creciente aislamiento internacional de «Israel».
El plan contempla la construcción de 3.401 viviendas en una zona estratégica al este de Jerusalén y la expansión del asentamiento Ma’ale Adumim para conectarlo con la ciudad, lo que dividiría el norte y el sur de Cisjordania.
La política de anexiones violentas por parte de Israel está en su naturaleza, sostenida financiera y militarmente por EEUU. No se detiene con comunicados ni declaraciones. Aunque Israel aparece cada vez más aislado, incluso dentro de EEUU, no se detiene. Sólo la acción unificada, centralizada de la clase obrera internacional, con sus propios métodos, liderando a todos los oprimidos puede detener el genocidio y terminar con el terror sionista y su Estado. El lugar más importante le cabe sin duda a los oprimidos de Oriente Medio que, a la vez, tienen que librarse de sus gobiernos cómplices, que emiten un comunicado valioso pero que se muestran incapaces de tomar medidas concretas para terminar con ese enclave terrorista del imperialismo norteamericano.
(Nota de Masas n°508)
