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¿El FITU como obstáculo para la unidad?

Siempre que se acercan las elecciones burguesas se profundiza la interna entre los partidos que integran el FITU. Lo hemos vivido años anteriores, el objetivo de este artículo es reflexionar sobre las implicancias que esta lucha intestina tiene en los frentes de lucha y cómo intervenimos los militantes.

En estos días escaló y se hizo público un debate interno del FITU, alrededor de la política sindical llevada adelante en el SUTNA. Esta escalada se expresó en denuncias cruzadas entre los sectores que intervienen con militantes en el conflicto, con el PTS exhortando al PO para que se pronuncie por supuestos hechos ocurridos con la parte de la dirección de Suteba Tigre. Asimismo, se materializó en una ruptura del FITU en Bariloche donde se presentaron dos listas, por un lado, el PTS con el MST, y, por otro lado, PO e IS. Han planteado que hasta que no se aclare el entredicho no participarían de ninguna actividad conjunta.

Las razones que esgrimen de uno y otro lado son totalmente insuficientes para romper los frentes de lucha o electorales. Es evidente que es una excusa para capitalizar un posible crecimiento de sus organizaciones, o para tensar tanto las relaciones que alguna de las organizaciones quede totalmente sometida a la otra en el reparto de cargos, las consecuencias reales las sabremos el día que cierren las listas.

Más grave aún que la crisis de su frente, como hemos expresado en otros artículos, y teniendo en cuenta que no hay diferencias programáticas ni de cómo intervenir en las elecciones burguesas, es cómo esto afecta a los conflictos en ciernes y a los sindicatos que se dirigen. Un ejemplo es lo que ocurrió con las asambleas barriales del 2001, o lo que ocurre en FATE, un conflicto muy complejo producto de la política del gobierno de Milei de desmantelamiento de la industria nacional, así como otros conflictos donde las acusaciones cruzadas son peores que la lucha contra la burocracia y pueden ser aprovechados por ésta y la patronales.

Los trabajadores miran con desprecio esas discusiones y enfrentamientos porque las divisiones son artificiales. En el último año se han recuperado varios sindicatos docentes además de las seccionales de ATEN, se ha sumado UNTER, y Suteba Matanza a ADOSAC y a UPEC, entre otras seccionales, esta es una gran conquista en una situación tan compleja. Sin embargo, la interna del FITU puede llevarlos a romper los frentes de dirección y lucha.

Nos preguntamos nuevamente ¿si la “unidad” del FITU no sirve para intervenir en la lucha de clases, para qué sirve? Entendemos que ningún militante puede quedarse afuera de este debate, es imperioso impedir que la interna electoral se fagocite la gran responsabilidad que tenemos de dirigir sindicatos de trabajadores, de los cuales depende su salario y condiciones laborales. Los gobiernos y la burocracia sindical despliegan su artillería contra las conducciones combativas con persecución, ahogo económico y causas judiciales porque no quieren que la experiencia se expanda.

Es evidente que hay voluntad de lucha y organización, luchas y resistencias aisladas a lo largo y ancho del país, es la burocracia la que no une, pero la resistencia va creciendo. Por ello planteamos que todo debe ser de cara a la base y a la militancia.

Son centrales las asambleas de trabajadores para que sean ellos los que decidan las actividades o medidas de lucha y las balanceen. Si no hay acuerdos entre agrupaciones se debe convocar a plenarios del activismo para debatir los problemas antes que plantear la división ya consumada. Hay que defender la unidad y evitar que crucen las fronteras de clase.

Llamamos a todos los trabajadores a defender nuestros lugares conquistados a fortalecerlos y conformar frentes de lucha con un pliego y método común para enfrentar a las patronales y al gran avance que intenta imponer el imperialismo.

(Nota de Masas n°508)