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A la Manifestación Internacional contra la Guerra, en París

Declaración del Comité de Enlace por la Reconstrucción de la IV Internacional (CERCI)

El Comité de Enlace por la Reconstrucción de la IV Internacional (CERCI) apoya la manifestación contra las guerras de dominación y contra las tendencias bélicas que surgen de las entrañas del capitalismo en descomposición. Esta lucha contra el imperialismo debe ser encarnada por la clase obrera, como dirigente de la mayoría oprimida. Se trata de hacer frente a las guerras en curso y al recrudecimiento de las tendencias bélicas con el programa de la revolución social y los métodos de la lucha de clases.

La experiencia histórica demuestra que solo la clase obrera es capaz de alcanzar la paz entre los pueblos, derrocando el poder de la burguesía, rompiendo la columna vertebral del imperialismo y abriendo el camino para la transición del capitalismo al socialismo. La lucha contra las guerras de dominación capitalista forma parte inseparable del programa de la revolución y la dictadura proletarias.

Sobre esta base, el CERCI participa en la «Manifestación Internacional contra la Guerra», que se celebra este 8 de noviembre, en París. Sus secciones se disponen a defender y organizar el movimiento obrero, campesino y popular en cada país. Se disponen a constituir el frente único antiimperialista, que se levante en defensa incondicional de las naciones oprimidas atacadas por Estados Unidos y sus aliados.

Hay que poner fin a la prolongada guerra en Ucrania, provocada por el cerco de la OTAN a Rusia y por la ofensiva imperialista de la Unión Europea para anexionar el territorio ucraniano. Este objetivo exige poner en marcha un movimiento de unidad de la clase obrera contra toda forma de dominación capitalista.

Hay que poner fin a la guerra de Estados Unidos y del Estado sionista de Israel contra el pueblo palestino y contra Irán. Esa lucha exige la unidad de la clase obrera en Oriente Medio, apoyada en la lucha de la mayoría oprimida contra la dominación imperialista.

Hay que organizar la resistencia al intervencionismo de Estados Unidos en Venezuela, exigir la liberación inmediata del presidente secuestrado, Nicolás Maduro, y levantar las trincheras de la lucha antiimperialista por la autodeterminación de la nación oprimida.

Hay que defender con todas las fuerzas y medios los logros de la Revolución Cubana, romper el bloqueo económico y militar impuesto por Estados Unidos y proteger a la población contra la catástrofe económica que se está provocando mediante el aislamiento del país.

Estados Unidos ha iniciado una nueva etapa de la guerra comercial, teniendo como principal adversario a China. Busca frenar su declive económico y mantener la hegemonía impuesta desde el final de la Segunda Guerra Mundial, imponiendo sus condiciones incluso a las potencias aliadas. En medio de la guerra comercial, impulsa las tendencias belicistas.

En Europa, el uso del pueblo ucraniano como carne de cañón en su ruta de confrontación con Rusia ha creado una situación de enfrentamiento militar que ha reavivado los peligros de una guerra más amplia en el viejo continente.

En Oriente Medio, el apoyo al objetivo del Estado de Israel de anexionar lo que queda del territorio palestino y la guerra destinada a aplastar el nacionalismo iraní han creado una situación en la que se están generalizando los conflictos en la región.

En América Latina, las imposiciones a Panamá, la invasión aérea de Venezuela y la intervención política en la formación de los gobiernos son generalizadas, lo que indica la disposición del imperialismo estadounidense a impulsar la militarización.

En Asia Oriental, la guerra comercial contra China ha desencadenado un movimiento hacia el fortalecimiento de las tendencias belicas y el rearme de Japón. En África, las guerras civiles cuentan con la presencia de las potencias imperialistas, que se ven amenazadas, sobre todo, por el avance económico de China.

En todos los continentes se manifiestan las disputas por los mercados, por las fuentes de materias primas y por el control de los espacios geopolíticos. La interdependencia y la confluencia de estos enfrentamientos indican que la crisis mundial encierra las tendencias a la generalización de los choques entre Estados, lo que proyecta la sombra de una situación previa a una guerra mundial.

La Manifestación Internacional contra la Guerra, que se celebra en París, refleja estas condiciones de desintegración del capitalismo mundial. Que sea un primer paso para desencadenar respuestas proletarias en todos los continentes. ¡Que se trabaje por la construcción del frente único antiimperialista! Que se defienda la unidad de la clase obrera contra las guerras de dominación y a favor de las guerras de liberación encarnadas por la clase obrera y los pueblos oprimidos.

¡Viva la Manifestación Internacional contra la Guerra de París!