Salió el Boletín de La Púrpura una corriente revolucionaria en educación.
Te compartimos la editorial: Enseñar en tiempos de guerra
¡Pedinos tu ejemplar!
ENSEÑAR EN TIEMPOS DE GUERRA
En el mundo hay más de 130 conflictos actualmente, más del doble que hace 15 años y más de 27 millones de personas viven como refugiados, son números de una catástrofe mundial, el capitalismo muestra su cara más cruel. Muchos trabajadores de la educación nos preguntamos cómo se puede enseñar y seguir el día a día, y hacer un recorte de contenidos en las aulas como si nada pasara. Pues simplemente no hay que hacerlo, no se puede hacer o pretender que nada ocurre, estamos atravesando un momento crítico.
Cómo no conmoverse mientras asistimos al genocidio de un pueblo que se transmite en directo, todos los días vemos niños cuyas viviendas son destrozadas y sus familias masacradas, Palestina duele. Pero no todo está perdido, mientras EEUU despliega todo su poderío militar junto con Israel y no les tiembla nada en bombardear una escuela o un hospital en Irán atacando civiles, luego de haber secuestrado al presidente de Venezuela, la otra cara de la moneda muestra millones de personas movilizadas bajo la insignia de NO KING, esta vez la crisis está en el corazón del capitalismo y la resistencia crece en Oriente Medio.
La guerra pareciera estar lejos físicamente, pero no hay que olvidar que Milei se ha convertido en un cómplice abierto de la barbarie imperialista. En el país todos los días cierran fábricas, los que pierden su fuente de trabajo muchos con más de 40 o 50 años saben que no van a conseguir otro, y sus hijos que nunca tuvieron un empleo formal ya ni sueñan con tener casa propia o algún día jubilarse.
¿Puede una escuela o un trabajador de la educación pensar una propuesta educativa sin pensar un proyecto de país? ¿Puede un país pensarse por fuera de un mundo en guerra? Adelantamos nuestra posición: no se puede. Por eso como trabajadores de la educación planteamos que hay que construir corrientes revolucionarias en cada lugar de trabajo y en cada lugar de estudio. Las tareas son urgentes: pelear por salario, por presupuesto para educación, hace poco vivimos el asesinato de Cristian Eduardo Pereyra un docente que hacía de Uber, pero todas esas peleas las damos organizados y con una convicción: hay que terminar con la sociedad capitalista, la revolución es urgente y necesaria.
