Comunicados

3J seguimos diciendo: ¡¡Ni una menos!! el gobierno y sus organismos son responsables

Se cumplen 11 años de movilizaciones consecutivas en el marco del Ni Una Menos, cada 3J. Para el movimiento de mujeres esta fecha se construyó en las calles, como un hito de lucha contra la violencia hacia las mujeres. Cansadas de femicidios diarios, víctimas de trata, víctimas de violencia sexual, víctimas del Estado burgués, su justicia de clase y sus partidos patronales. El gran mérito del 3J fue sacar del ámbito privado, familiar, individual el problema de la violencia hacia las mujeres, colocándolo como lo que es, un problema social y político.

Todos estos años de lucha colectiva, nos han demostrado que la violencia que recae sobre nosotras es producto de la doble opresión que padecemos las mujeres bajo el sistema capitalista. Es el Estado y los gobiernos los principales responsables de nuestros flagelos. El programa de ajuste que descarga el Gobierno de Milei, necesariamente con represión, como lo hacen todos los miércoles con los jubilados, agudiza las condiciones de pauperización de la vida de las mujeres e infancia y del conjunto de los oprimidos.

Sus discursos de odio y ataques constantes a los derechos democráticos conquistados, se refleja en la quita de presupuesto a todos los programas y dispositivos de violencia, profundizando la precariedad en su implementación y la laboral de los trabajadores de esos sectores. La violencia hacia las mujeres no se resuelve con leyes desfinanciadas. La falta de vivienda, la desocupación, la precariedad laboral, la ausencia de jardines maternales públicos en los lugares de trabajo y estudio, son parte de las condiciones estructurales donde prolifera la violencia.

Bajo el gobierno de Milei y la política del FMI la inflación sigue pulverizando los salarios, se destruyen puestos de trabajo por decenas de miles; se cierran las fábricas; cae el consumo; cae la recaudación, aumenta la deuda del país y también de las familias; aumentan las tarifas y el transporte, todo el tiempo. 

Luchamos por nuestros derechos, luchamos contra el Estado, sus gobiernos, que nos abandonan y habilitan mayor explotación y violencia. La lucha contra los femicidas, violadores y violentos debe ser tomada en los sindicatos, en los centros de estudiantes y por todas las organizaciones. Estos reclamos son parte de una plataforma de lucha necesaria para imponer mediante la movilización las exigencias de Justicia y dispositivos de emergencia contra la violencia.

En el capitalismo, la mujer no podrá librarse de la violencia cotidiana. Sus conquistas vendrán de la lucha de clases, como parte de la lucha de todos los explotados contra los explotadores, su Estado y su política de dominación. Las cadenas que aprisionan a la mujer en la familia reproductora de las opresiones se romperán en el camino de la revolución social. La emancipación de la mujer es parte de la revolución proletaria.

Por eso este 3 de Junio nos movilizamos en forma unitaria, instando a que las centrales sindicales convoquen a parar, se tienen que poner a la cabeza de esta lucha, en defensa de nuestras condiciones de vida. La lucha de las mujeres trabajadoras es parte de la lucha de toda la clase obrera, de todos los oprimidos. La liberación de la mujer de la violencia cotidiana solo es posible por medio de la revolución social, dirigida por la clase obrera, única vía para terminar de una vez por todas con la servidumbre de la mujer en la familia y con todas las formas de opresión. 

•             Por trabajo genuino para todas, salario mínimo igual al costo de la canasta familiar.

•             Por salud y educación públicas garantizada para todas las familias.

•             Por jardines estatales en los lugares de trabajo y estudio.

•             Socialización de las tareas domésticas.

•             Justicia por Silvia Cabañares, Azul y Agostina, aparición con vida de Luciana Muñoz, restitución ya del niño M. a su madre.