Situación del PAMI en Neuquén: BASTA DE ROBARLE A NUESTROS JUBILADOS
La semana pasada un grupo de jubilados del PAMI, junto a jubilados del ISSN, se concentraron en las puertas del PAMI en la capital neuquina, para denunciar el corte la atención en la guardia desde el 3 de junio, en las clínicas que venían atendiéndolos en Neuquén, Río Negro, La Pampa y Chubut. A esto se suma el recorte que vienen soportando en la cobertura de la medicación realizada por el gobierno de Milei. En el interior de la provincia de Neuquén hay localidades en las que no hay clínicas, ni centros de salud que den atención con la obra social Pami, por lo que los jubilados deben recurrir al sistema de salud pública o pagar de su bolsillo. El lunes 8 comenzaron un paro nacional de 72 hs. los médicos de cabecera y odontólogos.
Este corte se da en el marco a nivel nacional, de una disputa entre los prestadores que buscan actualizar el valor de los aranceles en un 75% y la Obra Social que mantiene una deuda con los mismos. Hay otras seis cámaras y asociaciones de prestadores que amenazan a nivel nacional con la suspensión de la atención médica a jubilados y pensionados, como presión para obtener el aumento que buscan. Esta limitación anunciada se suma a las restricciones que ya existen, como consecuencia de decisiones de la obra social que mantiene cupos en las prestaciones ambulatorias, por afiliado y por prestador, es decir las atenciones son limitadas y por diferentes razones no son atendidos.
El PAMI es la mayor obra social del país, concentra aproximadamente al 13% de la población de la Argentina. Cuenta con cerca de 5,7 millones de afiliados, lo que representa a 1 de cada 9 habitantes, posicionándose como la obra social más grande de Latinoamérica.
El padrón de beneficiarios del PAMI se compone principalmente de:
Jubilados y pensionados: Más del 90% del total de afiliados.
Personas mayores: Cubre a más de dos tercios de la población mayor de 65 años.
Otros grupos: Incluye veteranos de Guerra de Malvinas, personas con discapacidad, pensiones no contributivas y un porcentaje de menores de edad (más de 150.000) a cargo de los titulares.
¿Por qué la Caja no da respuesta a las necesidades de los jubilados? Por un lado, por el vaciamiento sistemático de sus ingresos, que se produce porque en el actual presupuesto de PAMI (prorrogado con actualizaciones del 2023), las contribuciones de la seguridad social representan no mucho más del 70% del mismo. El resto es cubierto con aportes tributarios (como el Impuesto PAIS) y con Transferencias Corrientes del Estado Nacional. No alcanza con estos aportes debido a que cada punto de aumento de la Tasa de Desocupación o de Trabajo Informal; o cada atraso en la recomposición salarial del Trabajo Formal, afecta la sustentabilidad de un sistema como PAMI.
En lo que va del siglo XXI el Trabajo Informal, es decir, toda esa actividad económica no declarada y que por lo tanto no aporta a las jubilaciones ni al sistema de salud PAMI, nunca bajó de 30%. Es más, osciló entre 32% y 37% en estos más de 20 años desde la crisis de 2001. Actualmente el gobierno anunció un desembolso reintegrable de 580 millones de pesos para cubrir la deuda que el PAMI mantiene con las prestadoras.
Esta disputa por los fondos de los jubilados sólo es posible porque el sistema de salud privada se basa solo en la lógica de la obtención de ganancias por parte de estas empresas que lucran con la enfermedad, sin importarles poner en riesgo la salud y la vida de nuestros adultos mayores. De seguir en esta lógica el PAMI no sólo tendrá déficit, sino que seguirá recortando a los jubilados medicamentos, prestaciones y coberturas. Todas las prestaciones deberían ser cubiertas por la salud pública, sin límites, enviando los fondos de la obra social, que son aportes de los trabajadores al sistema público de salud, que no lucra a la hora de atender a los pacientes y que ya los absorbe cuando los privados no responden.
La situación para los jubilados ya es insostenible por las bajísimas jubilaciones y pensiones, y porque no tienen acceso a la atención que les corresponde después de toda una vida de aportar a la Obra Social Nacional. Desde el POR sostenemos que todo el sistema de salud debe ser estatizado, bajo el control de sus trabajadores y usuarios.
Sistema único de salud público estatal.
Basta de sostener y pagar a las empresas chupasangre privadas.
Que el PAMI no devuelva ningún aporte al gobierno, ni pague a las privadas.
Expropiación de todo el sistema privado enriquecido con los aportes del Estado.
(Nota de MASAS n°504)
