El Reino Unido consolida la explotación ilegal de Malvinas hasta 2047
Mientras el multimillonario proyecto petrolero “cuenca León Marino” ubicada al norte de la isla Soledad se prepara para iniciar su producción en 2027, el gobierno usurpador de las Islas Malvinas extendió hasta 2047 los derechos de explotación pesquera, de las principales empresas de España, Taiwán, Corea, Vanuatu (en Oceanía) y Reino Unido que operan alrededor del archipiélago, dentro de la zona económica exclusiva argentina a través de licencias ilegales, en función de la ley internacional y local, que prohíben la explotación del territorio en disputa.
Esta medida sólo fue advertida por el sector empresario pesquero, y es una de las decisiones económicas más relevantes adoptadas por la administración británica.
El consorcio que se adjudicó la explotación petrolera mencionada fue encabezado por la empresa israelí Navitas Petroleum, y la británica Rockhopper Exploration, que proyecta extraer aproximadamente 1.700 millones de barriles de crudo para 2028. Será el primer desarrollo off shore del archipiélago.
La iniciativa petrolera y pesquera responde a una estrategia de la administración de los isleños y el Reino Unido para atraer inversiones y mejorar su economía. Paralelamente continúan con su política de militarización del Atlántico Sur con ejercicios militares realizados en el archipiélago.
España y Corea, aparecen entre los países que permiten en este momento la pesca ilegal en Malvinas. Las embarcaciones pesqueras con licencias ilegales operan mayoritariamente en las aguas circundantes al norte de las Islas Malvinas, dentro de la zona económica exclusiva argentina (informa el Diario Perfil en detalle).
Informan que el relevamiento realizado permite dimensionar la escala del negocio pesquero alrededor de las Georgias y Sándwich del sur, donde barcos de territorios de ultramar del Reino Unido también operan con licencias ilegales.
La pesca ilegal constituye desde hace décadas el principal sostén económico de los isleños, particularmente de los ingresos derivados de las licencias y cuotas pesqueras sobre la explotación del calamar, la merluza y la merluza negra.
No solo el Reino Unido viola las resoluciones de la ONU, también lo hacen los países que autorizan a sus empresas a operar fuera de la legalidad y las propias empresas. También violan las leyes argentinas que prevé fuertes sanciones.
El gobierno argentino que dice que “no tiene plata” para garantizar cuestiones vitales para nuestro pueblo no hace absolutamente nada para recuperar estos recursos extraordinarios que nos están saqueando. ¿Qué controles se realizan sobre este territorio nacional?
En un plenario conjunto de las comisiones de Relaciones Exteriores y de Intereses Marítimos de la Cámara de Diputados, en junio, el exministro de Defensa denunció que “Argentina tiene una zona claramente afectada por la pesca ilegal que es Malvinas. En esa área de nuestra Zona Económica Exclusiva, los británicos otorgan licencias ilegales de pesca por hasta 25 años sin autorización argentina. Allí claramente hay pesca ilegal”.
Si hay un reclamo argentino en el plano diplomático, a través del Comité de Descolonización, debe hacerse conocer a toda la población y tomar medidas de castigo económico contra los países y empresas que perjudican al país. Milei, por el contrario, impulsa un acercamiento diplomático con el Reino Unido, incluyendo un viaje, sin mencionar qué reclamos hará sobre estos temas.
El Gobierno dice que defiende el derecho de propiedad sin aclarar que defiende la propiedad de los intereses extranjeros, saqueadores, no la propiedad de la Nación. El gobierno colonial renuncia abiertamente a defender nuestros intereses.
Ingleses vuelven a pisotear la soberanía nacional
La Cancillería respondió muy tarde ante el buque de guerra británico que ingresó al Mar Argentino sin permiso. Sólo lo hizo después que se difundiera periodísticamente el hecho y ante los reclamos de una respuesta por parte del Gobierno.
Se trata del ingreso del patrullero oceánico HMS Medway, perteneciente a la Royal Navy inglesa, en aguas de jurisdicción nacional sin notificación previa a las autoridades argentinas, en tránsito desde las Islas Malvinas hacia Punta Arenas (Chile) para reaprovisionamiento. La comunicación británica llegó casi 24 horas después de realizada la navegación, lo que dejó sin efecto cualquier posibilidad de coordinación prevista por los mecanismos bilaterales. Está establecido que las comunicaciones deben realizarse con una anticipación mínima de 48 horas: identificación, rumbo y propósito de los buques o aeronaves que prevean aproximarse a menos de 50 millas náuticas de las costas por mar o 70 millas por aire.
Las observaciones efectuadas permitieron verificar que el HMS Medway mantuvo apagado durante parte de la navegación su AIS (Automatic Identification System), el sistema de identificación automática utilizado por los buques para transmitir posición, rumbo, velocidad e identificación.
Una provocación del imperialismo británico para verificar hasta qué punto el Gobierno ha renunciado a su soberanía y pueden circular libremente por nuestros mares.
(Nota de Masas n°506)
