Se agrava la crisis económica
Los malos resultados económicos son el producto de la aplicación a rajatabla del programa del FMI, del sometimiento completo a sus dictámenes, de la pérdida casi total de soberanía política. No es un accidente.
El diario La Nación publica una nota de Agustín Maza sobreun informe reciente del banco británico Barclays preparado para sus clientes. Se concentra en el problema de la recaudación y el gasto. Para el capital financiero es importante evaluar si el Gobierno se puede sostener y lograr un verdadero superávit financiero para poder pagar sus deudas con los acreedores privados.
→ Cuestiona uno de los supuestos pilares de la política del Gobierno: el superávit fiscal. Dice que los impuestos vinculados con la actividad y los ingresos laborales explican el 60% de la caída real de la recaudación fiscal entre el primer semestre de 2023 y el mismo período de 2026.
→ Se debe al enfriamiento de sectores relevantes para la actividad y la recaudación, como la industria, la construcción y el comercio, que contrasta con el crecimiento del agro, la minería y la energía.
→ El cálculo de Barclays comprende cuatro de las principales fuentes de recursos del Estado: IVA,Ganancias, contribuciones a la seguridad social y el impuesto a los créditos y débitos. Dice que el deterioro de los ingresos se debe a dos causas diferentes. Una parte de la caída se debe a la decisión deliberada de reducir impuestos y alícuotas. La otra, “no buscada”, obedece a la debilidad de la actividad económica y al estancamiento de los salarios reales.
→ El fuerte ajuste fiscal estuvo concentrado esencialmente en las erogaciones. En el primer semestre 2026, el gasto social se ubicó 14% por debajo del mismo período de 2023, los subsidios cayeron 61% y el gasto de capital 85%. Esos tres componentes representan tres cuartas partes de la reducción total de las erogaciones del sector público.
→ Los ingresos ligados a la actividad muestran un deterioro persistente. La recaudación total sufrió una caída todavía mayor. El punto débil aparece del lado de los ingresos. Barclays calculó que los recursos se encuentran en 2,6% del PBI por debajo de 2023. “El superávit fiscal se está deteriorando, en gran medida como reflejo de la debilidad de la actividad económica”. No cumplirá con el objetivo previsto con el FMI.
→ La consultora Econviews lo definió así: “Es un secreto a voces que gran parte de la economía no arranca. El consumo masivo cae. Los sectores que sí crecen (minería, agro y energía) representan apenas el 13% del PBI, que no alcanza para levantar la economía en su conjunto.
→ Gran parte de la economía sigue sufriendo. El segundo trimestre cerrará con una caída del PBI y los números de julio no son alentadores.
Al considerar junio y julio en conjunto, Econviews calculó que la recaudación total cayó 3% real.
Según Invecq, los impuestos ligados a la actividad retrocedieron 2,7% interanual real en julio y acumulan una caída de 2,5% en los primeros siete meses de 2026. Econviews calculó que esos impuestos llevan nueve meses consecutivos en retroceso.
→ Los recursos de la seguridad social, son otro termómetro de la economía, cayeron 3,2% interanual y llevan casi un año estancados. Además de la situación del empleo y los salarios, influye la entrada en vigencia de regímenes que redujeron las contribuciones para determinados nuevos trabajadores formalizados.
→ El impuesto a los créditos y débitos también retrocedió. Una caída real interanual de 11,2% en julio y de 2,7% en el acumulado del año.
→ Los tributos vinculados con el comercio exterior también cayeron. Los derechos de exportación retrocedieron 23% real interanual en julio principalmente por las menores alícuotas. Los derechos de importación cayeron 27%; allí sí la consultora identificó entre las causas el menor nivel de actividad, además de la reducción de aranceles.
→ No toda la caída de los ingresos se atribuye a una economía débil, ya que hubo reducciones de impuestos, exenciones y cambios regulatorios. Pero, los distintos informes coinciden en que el menor dinamismo de la economía y de los ingresos laborales ya se convirtió en un factor que pesa sobre la recaudación.
→ El Gobierno tiene menos margen para seguir reduciendo el gasto. Compensar ingresos más débiles con más “motosierra” sobre el gasto le resulta cada vez más complejo después de más de dos años de ajuste brutal y creciente bronca social.
Alrededor del 67% del gasto primario corresponde a partidas indexadas por fórmula, principalmente jubilaciones, pensiones y asignaciones, sobre las que el Ejecutivo no puede actuar sin una modificación normativa. El 30% restante corresponde a partidas discrecionales -subsidios, gastos de funcionamiento, transferencias y gasto de capital- con tres años de recortes.
→ La reforma tributaria que prepara el Gobierno: el Ejecutivo analiza incluir una eliminación gradual del impuesto a los créditos y débitos querecauda alrededor de 1,6% del PBI. Recaudación difícil prescindir sin encontrar fuentes alternativas.
→ Para el Barclays “el cambio político sigue siendo el principal riesgo para la sostenibilidad fiscal”.
Debemos desconocer el programa del FMI, y desconocer toda la deuda, proteger y promover la industrialización del país, estatizar el comercio exterior y la banca, para empezar a recuperar la soberanía nacional. Tarea que sólo podrá resolver la clase obrera en el poder acaudillando a la mayoría oprimida. La burguesía, sus partidos, sus instituciones, es una clase absolutamente incapaz de defender el interés nacional.
(Nota de MASAS n°507)
