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Bolivia: Gobierno de los empresarios privados, mediante Decreto Supremo 5654, elimina el descuento por planilla de los aportes sindicales para el funcionamiento de las organizaciones sindicales

Se trata de una medida típica de corte fascista directamente dirigida a dejar a las organizaciones sindicales sin recursos con el propósito de anular la actividad sindical. Dejar en estado de indefensión a los trabajadores y al pueblo trabajador en general, para imponer sin resistencia la política propatronal y proimperialista de la miserable burguesía nativa y su actual gobierno, lacayo incondicional de los intereses del imperialismo norteamericano para el saqueo del país.

Lanza la medida en un momento en el que en sectores de la pequeña burguesía existe un sentimiento de repudio a la burocracia sindical por el uso prebendal de los recursos sindicales y de otras conquistas como la declaratoria en comisión que los burócratas han convertido en un modo de vivir sin trabajar, desvirtuando el objetivo de que el dirigente disponga de todo su tiempo para luchar por los derechos y demandas de los trabajadores ante los abusos de los patrones y del gobierno.

La burocratización de las direcciones sindicales, siempre ha sido alentada por la parte patronal, para subordinar a los dirigentes a los intereses de la empresa. Y ahora es pretexto para tratar de liquidar la actividad sindical.

Los sindicatos son una creación de los trabajadores como instrumento de lucha frente a la explotación y los abusos de los patrones y sus gobiernos. Conquistados en lucha con ríos de sangre proletaria en todo el mundo. Hay que defender e imponer su vigencia con lucha. Corresponde a los trabajadores, desde las bases, recuperar el contenido revolucionario de los sindicatos y combatir a la burocracia que lo desvirtúa como instrumento de lucha, no de colaboracionismo con los patrones y los gobiernos de la burguesía. Rechacemos toda forma de colaboracionismo de clase con la parte empresarial y con los gobiernos burgueses. El colaboracionismo de clase consiste en que los trabajadores se hagan cómplices de su propia explotación sometiéndose a los intereses de la empresa. La independencia político-sindical es la condición indispensable para la vida sindical que debe ser defendida e impuesta por los propios trabajadores.

Los sindicatos son organizaciones amplias, todo trabajador está afiliado al sindicato independientemente de su orientación política. La orientación política que adopte depende de la tendencia de la dirección. Cuando están dirigidos por tendencias contrarrevolucionarias que normalmente se proclaman apolíticas y antipartidistas, concluyen siendo estranguladas por camarillas burocráticas corruptas, serviles a los patrones.

La Ley General del Trabajo reconoce el derecho a la organización sindical y que los sindicatos cuenten con patrimonio propio financiado por las contribuciones de sus afiliados. Aportes que son retenidos por planilla y transferidos a las cuentas sindicales.

Igualmente, la Constitución Política del Estado Plurinacional (La Ley de leyes): “Art. 51. I. “Todas las trabajadoras y los trabajadores tienen derecho a organizarse en sindicatos de acuerdo con la ley.  II. El Estado respetará los principios sindicales de unidad, democracia sindical, pluralismo político, autosostenimiento, solidaridad e internacionalismo.  … IV. “El Estado respetará la independencia ideológica y organizativa de los sindicatos. Los sindicatos gozarán de personería jurídica por el sólo hecho de organizarse y ser reconocido por sus entidades matrices. V. “El patrimonio tangible e intangible de las organizaciones sindicales es inviolable, inembargable e indelegable.”

Emplazamos a los burócratas cobardes a que salgan de debajo de sus camas donde se han escondido después de la declaratoria de Estado de Excepción y convoquen a Ampliado Nacional para organizar la lucha contra el maldito decreto 5654 que pretende liquidar la vida sindical.

14 de julio de 2026 – POR Bolivia


Pronunciamiento de la BRIGADA SINDICAL REVOLUCIONARIA (B.S.R.):

DECRETO SUPREMO FASCISTA 5654 DE RODRIGO PAZ ORIENTADO A DESTRUIR LAS ORGANIZACIONES OBRERAS Y SINDICALES PARA ACALLAR LA PROTESTA Y RESISTENCIA ALLANDO EL CAMINO PARA EL ARRIBO DE INVERSIONISTAS PRIVADOS (PARA LO CUAL PREPARA SUS “10 LEYES MALDITAS”) E IMPONER SUS POLÍTICAS DE HAMBRE Y MISERIA A LAS YA EMPOBRECIDAS FAMILIAS BOLIVIANAS

  1. El Decreto Supremo 5654 responde a la política fascista que desarrolla este gobierno empresarial. El fascismo como corriente reaccionaria de ultraderecha, tiene como objetivo principal el de destruir de manera física a las organizaciones obreras como sus sindicatos y partidos políticos.
  2. Rodrigo Paz, huérfano de apoyo social y popular a su gobierno y sus políticas neoliberales, no tiene otra opción que implementar estas medidas represivas que se traducen en la conculcación de las libertades democráticas de organización y libre expresión establecidas en la legislación boliviana, como también de implementar un régimen de terror con la persecución y el encarcelamiento de la dirigencia sindical y campesina.    
  3. El objetivo de este decreto fascista es sólo uno: quebrar al movimiento sindical y popular para evitar cualquier movimiento de protesta y lucha que entorpezcan las pretensiones entreguistas de vender el país y sus recursos naturales a las multinacionales, como también vencer la resistencia popular para implementar sin contratiempos el tipo de cambio flexible del dólar que significa la perdida constante y cotidiana de la capacidad adquisitiva de nuestros salarios. Su política es clara: represión y cárcel para las grandes mayorías empobrecidas y favoritismo sin límites para incrementar las ganancias de los sectores empresariales agroindustriales, mineros privados, cooperativistas auríferos y banqueros privados del país.
  4. Los aportes sindicales son una conquista social e histórica del movimiento obrero que busca garantizar el funcionamiento de nuestros sindicatos creados como organizaciones de defensa de los intereses de los trabajadores. Aportes realizados por las bases que permite materializar y efectivizar una autonomía e independencia sindical y política de la clase obrera frente a los gobiernos de turno y a la clase dominante. 
  5. Los aportes sindicales son producto de la decisión soberana de los trabajadores a sus organizaciones, y en nada tiene que meterse el gobierno ni los empresarios en cuestiones internas de organización de la clase obrera. Fuera las manos sucias de Rodrigo Paz de nuestros sindicatos.
  6. El decreto supremo desconoce el artículo 51 de la Constitución Política del Estado y de la misma Ley General del Trabajo referidos al derecho a la organización y funcionamiento de los sindicatos y que el Estado y sus gobiernos de turno están obligados a garantizar su pleno desenvolvimiento.
  7. Hoy eliminan los aportes sindicales, después lo harán con la también conquista social de declaratoria en comisión de dirigentes. No olvidemos que ya anunciaron también su propósito de abrogar el conjunto de la Ley General del Trabajo para sustituirla por otra.
  8. Sin aportes o con aportes la lucha va a continuar hasta derrotar a este gobierno de los empresarios. De inmediato organizar la lucha para abrogar este maldito DECRETO FASCISTA. Emplazamos a la dirigencia de la Central Obrera Boliviana, de la Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia y de la Confederación General de Trabajadores Fabriles de Bolivia a pronunciarse al respecto y convocar a ampliados sectoriales y nacionales. 

La Paz, a los 14 días de julio de 2026