Otra entrega de la soberanía: El proyecto de “Ley de tierras” o de “Inviolabilidad de la Propiedad Privada”
Fue modificado 14 veces durante 3 meses para lograr todos los apoyos legislativos, esa Ley será un nuevo atentado a la soberanía. Se volvió a suspender su debate.
El Gobierno nacional les da poder a las provincias para autorizar o rechazar las ventas y con eso ganó varios apoyos ya que de esta forma serán parte del negocio. Hubo cambios en el proyecto después de haber salido de comisiones. Cambios que se cocinan fuera del ámbito parlamentario y que llevan ya cocinados para su votación, desayunando a los legisladores sobre qué tienen que votar cuando tienen que levantar su mano.
El proyecto pretende eliminar los límites a la compra de tierras rurales para extranjeros que actualmente es el 15% del territorio. Los capitales extranjeros ya poseen alrededor del 5% (13 millones de hectáreas, en algunos departamentos la extranjerización ya supera el 40 % o el 50 %). Podrán comprar todo el territorio que quieran, comprar en áreas de frontera y tierras que concentren reservas estratégicas.
Formalmente había un impedimento para compradores extranjeros en áreas de frontera, en defensa de la soberanía nacional. Formalidad rota por los Lewis que se adueñaron de una zona estratégica con Lago incluido.
El Gobierno también busca modificar el régimen de expropiaciones al restringir el concepto de “utilidad pública” y elevar las indemnizaciones para dificultar que futuros gobiernos recuperen activos estratégicos. Para dar así la máxima “seguridad jurídica” a la voracidad capitalista.
La iniciativa, además, habilita los desalojos exprés, permitiendo que un juez ordene la restitución inmediata de un inmueble sin esperar una sentencia definitiva.
Y modifica la Ley de Manejo del Fuego desmantelando las protecciones sobre los bosques nativos y las tierras arrasadas por el fuego. Una protección de las tierras de aquellos bosques incendiados a propósito para impedir que se realice algún tipo de explotación sobre esas tierras, impidiendo la especulación inmobiliaria.
No conocemos que haya habido alguna iniciativa de los partidos que se llaman de oposición ni tampoco de las direcciones sindicales para convocar a la población a rechazar esta nueva entregada.
(Nota de Masas n°506)
