La Marcha de la Bronca tiene que incluir a todos los sectores dispuestos a enfrentar la política de hambre y desocupación
Es necesario derrotar la política de Milei, las grandes corporaciones y el FMI antes que sea más tarde. Cada día que pasa el daño es mayor. ¡O ellos o nosotros!
Estamos viviendo una situación de verdadera catástrofe social. Se han perdido cientos de miles de puestos de trabajo, se siguen cerrando miles de establecimientos, comercios, fábricas, el trabajo es cada vez más precarizado, nos han arrancado derechos conquistados hace décadas; el poder adquisitivo de salarios y jubilaciones está siendo pulverizado porque no se ajustan con la inflación real, porque nos matan con tarifazos, porque el salario mínimo no cube ni una semana de lo que cuesta la canasta familiar, y el consumo sigue cayendo. Redujeron los presupuestos de salud y educación. Las obras sociales están desfinanciadas No hay plata para los discapacitados ni para remedios esenciales. La obra pública se paralizó…Para garantizar más ganancias a los más ricos, a los que les siguen bajando los impuestos, para pagar una deuda fraudulenta. Un pequeño grupo de grandes corporaciones nacionales y extranjeras son las que imponen su programa, saquean el país, se apoderan de sectores vitales de la economía, saquean nuestros bolsillos.
En nuestro pueblo hay probada voluntad de resistir, de defender nuestros derechos. Quedó demostrado en la lucha de jubilados cada miércoles, en la extraordinaria manifestación del 24 de Marzo, en las manifestaciones multitudinarias en defensa de la Universidad, en defensa del Garrahan, contra los tarifazos y recientemente contra la extranjerización de la tierra, las luchas en defensa de los puestos de trabajo. Pero no alcanza.
Es necesario unir todas nuestras fuerzas para exigir:
- Inmediato ajuste de salarios y jubilaciones que sean mínimos, vital y móvil, o sea, que cubran lo que cuesta la canasta familiar;
- Impedir los despidos, impedir los cierres de empresas, proteger nuestras industrias;
- Basta de precarización laboral, regularizar todos los puestos de trabajo; anular la reforma laboral;
- Aumento inmediato del presupuesto de salud y educación que cubra sus necesidades;
- No al desfinanciamiento de las obras sociales; atender todos los reclamos de los discapacitados;
- Basta de tarifazos;
- Resolver el endeudamiento de las familias;
- Rechazar la privatización de las empresas públicas; y todas las leyes que favorecen el saqueo de nuestro país;
- Rechazar la represión a las manifestaciones, las amenazas a manifestantes, las agresiones y denuncias a periodistas, el discurso de odio del Gobierno y la persecución a todos los opositores, por la plena vigencia de todas las libertades democráticas.
- Recuperemos los ríos, el mar, las Malvinas, las represas, los recursos hidrocarburíferos, los yacimientos, para nuestro país. No al programa del FMI y de un puñado de corporaciones. ¡Necesitamos un gobierno propio!
Estos puntos expresan los reclamos y la bronca de la enorme mayoría, se pueden sumar todos los puntos de todos los sectores, para tener un pliego que contenga todos los reclamos sociales, democráticos, nacionales.
Las centrales sindicales, los sindicatos, las organizaciones barriales, de derechos humanos, los centros de estudiantes, etc. deben tomar en sus manos estos reclamos de la gran mayoría, convocando a plenarios, reuniones, asambleas en todos los lugares de trabajo y estudio, en los barrios, para debatir un plan de lucha para imponer otra política, al servicio de nuestros intereses. Sólo con la organización, la movilización y la huelga como parte de un plan de lucha para recuperar salarios, jubilaciones, puestos de trabajo, salud y educación. Es ahora cuando hay que poner un freno a Milei y dar marcha atrás con todas sus medidas. La dirección de la CGT debe romper sus compromisos con el Gobierno y las patronales.
Coordinemos todas nuestras luchas, todos nuestros esfuerzos, rechazar cualquier política divisionista, confiemos exclusivamente en nuestras propias fuerzas, ninguna confianza en el Congreso o la Justicia que garantiza la impunidad de los mayores ladrones.
(Nota de MASAS n°509)
