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El peronismo dio apoyo a los jueces nombrados por Milei

Los jueces denunciados por lawfare, la mafia judicial que protege y garantiza impunidad a los más poderosos, los jueces de Lago Escondido, han sido nombrados con el voto del peronismo y el apoyo de Cristina Kirchner.

No importaron las críticas de su militancia y ordenaron votar los pliegos de los jueces candidateados por Juan Bautista Mahiques.

No hay explicación porque no la puede haber. Cuando las razones se desconocen, no se hacen públicas, es porque no se pueden explicar, no se pueden transparentar. Es un acuerdo con esos jueces y con el Gobierno.

El bloque Unión por la Patria ayudó a Pablo Yadarola a ocupar un asiento en la Cámara de Apelaciones, que tendrá a cargo casos por corrupción.

Causó indignación porque Yadarola formó parte de la comitiva que en 2022 viajó a Lago Escondido, con empresarios y otros jueces como el actual ministro de Justicia y el padre, el camarista Carlos Mahiques. Esa era la mejor muestra del lawfare, el proceso de persecución judicial que denunció Cristina. Todo un símbolo: el Lago apropiado por el empresario británico Joe Lewis, jueces invitados con todo pago y que debían fallar sobre temas que involucraban a las empresas de sus anfitriones.

Forma parte de la cadena interminable de decisiones políticas desastrosas como los nombramientos de Scioli, Massa, Alberto Fernández, entre otros, buscando conciliar con el poder. Decisiones unilaterales, sin explicación que desmoralizan, dividen y confunden a la militancia que busca enfrentar al poder desde ese terreno. No se trata de errores. Es una política deliberada de conciliar con el poder que oprime a la Nación y los trabajadores. Es esa Justicia la que se negó a investigar el intento de asesinato de Cristina Kircher, que encubrió a los cómplices, que inventó las causas en su contra.

Si hubiera nuevas amenazas de causas, procesos y condenas contra Cristina Kirchner y sus hijos debían ser denunciadas y llamar a la movilización popular para combatir a la mafia judicial. No hay otra forma de combatirlos. 

Son muestras del agotamiento del peronismo que tampoco puede plantear un programa de ruptura con el Gobierno. Definir un programa claro y preciso de qué medidas adoptaría en un futuro gobierno provocaría una ruptura. Por eso la ambigüedad, la indefinición. Por eso no pueden impulsar ninguna medida práctica para terminar con las políticas de Milei. La militancia genuina que interviene en los movimientos, en los sindicatos, que aun tiene ilusiones debe hacer un balance profundo del derrotero de su dirigencia para poder independizarse políticamente. Es urgente terminar con la política de sometimiento al capital financiero internacional a la que están sometidos todos los partidos patronales, las direcciones sindicales y todas las instituciones del Estado. 

(Nota de MASAS n°509)