Qué significa llamar a construir un partido de la “nueva clase trabajadora”
No hay ninguna confusión, es un partido de otra clase, no están planteando la construcción del partido obrero, no es un partido revolucionario. Es una tarea histórica en nuestro país que está pendiente y que desde el POR trabajamos por resolver. No es un error del PTS, no es una diferencia de interpretación o lingüística. Saben muy bien que cuando se refieren a clase trabajadora están refiriéndose a un conjunto muy amplio de trabajadores que incluye a asalariados de clase media, asalariados que no son obreros, a trabajadores que tienen ingresos autónomos, profesionales proletarizados, etc. En ese concepto los obreros son una parte minoritaria. Si hubieran querido referirse a la clase obrera lo hubieran planteado con claridad. Para que no queden dudas mencionan “nueva clase trabajadora”, referida a los trabajadores de aplicaciones, trabajadores superexplotados haciendo delivery, uber, call centers o tareas similares, eso es lo nuevo. Que no es clase obrera. El 1ro de Mayo M. Bregman señaló claramente su perspectiva: “dar paso a un nuevo movimiento histórico, una nueva fuerza política, un gran partido de la nueva clase trabajadora”.
La clase obrera es la que fundamentalmente produce la riqueza y que por la naturaleza de su trabajo está concentrada en las fábricas, plantas, en los yacimientos, en los puertos, etc. No se puede confundir a la clase obrera con otros sectores trabajadores, aunque también estén superexplotados.
La clase obrera tiene un objetivo histórico tal como ha planteado el marxleninismo-trotskysmo, el comunismo, la sociedad sin clases, terminar con la explotación del trabajo, para lo cual es necesaria la revolución social en todos los países, instaurando la dictadura del proletariado. Es sobre la base de esa estrategia revolucionaria que se construye el programa de la revolución en cada país, identificando con precisión cuáles son las tareas nacionales y democráticas que deberá resolver. La revolución comienza en un país, dentro de las fronteras nacionales, pero necesita entroncar con otras revoluciones triunfantes proyectándose internacionalmente. Es en función de esa orientación que los revolucionarios hacen propaganda ayudando a la vanguardia y a las masas a superar todas las ilusiones en la democracia burguesa mostrando que siempre es una expresión de la dictadura del capital, de una minoría superconcentrada que detenta el poder y que debe ser expropiada.
El partido revolucionario, que adopta esta estrategia, se organiza consecuentemente en un partido conspirativo, de cuadros, de revolucionarios profesionales, es decir de militantes que organizan su vida de lucha por la revolución. Una organización bolchevique. Es en estas cuestiones que se concentra la independencia de clase.
No quiere decir que rechazamos intervenir en las elecciones y en las campañas electorales. Mientras existan ilusiones democráticas en las masas estamos obligados a intervenir para ayudar a superar toda ilusión en las elecciones, en las leyes, en constituyentes, en el Congreso, en la Justicia, mostrando que por esa vía jamás se pueden resolver nuestros problemas, reivindicando todo el tiempo los métodos de acción directa de masas y promover la creación de organismos de doble poder, llámense soviets, asambleas populares, coordinadoras.
No debe extrañarnos que haya una cantidad de corrientes que hayan renunciado a esta concepción y buscan representar otros intereses de clase, ya en los años 80 empezaron a hablar de “partido de trabajadores” o “gobierno de trabajadores” siguiendo el camino del PT de Brasil y de Lula. Y dejaron de reivindicar el comunismo, la revolución social, la dictadura del proletariado, el gobierno obrero-campesino. Como decía Gullermo Lora solo los revolucionarios hacemos propaganda explícita por la estrategia de la clase obrera. El programa y el tipo de organización para “la nueva clase trabajadora” mostrará que no puede servir para la emancipación siquiera del sector que pretenden representar. Cuando nos hablan de independencia de clase se están refiriendo a esta “clase” que quieren representar, a la “nueva clase trabajadora” y no a la clase obrera. Las corrientes del FIT parece que se suman al carro de la formación de los Comités con la figura de Bregman, con la perspectiva que ha señalado el PTS, aunque con algunos matices de diferencia.
En un país colonizado y oprimido por el imperialismo la táctica que corresponde aplicar es el frente único antiimperialista, llamando a todos los oprimidos a unirse alrededor de sus demandas sociales, democráticas y nacionales, bajo la dirección de la clase obrera para derrocar a la burguesía e imponer el gobierno obrero-campesino, que será el gobierno de los oprimidos de la ciudad y el campo. Es la táctica que debemos desarrollar para disputar la dirección de las masas al nacionalismo burgués y pequeñoburgués.
(Nota de MASAS n°505)
